lunes, 17 de octubre de 2016

Crimen en el paraíso temporada 5

Crimen en el paraíso:
un whodunit británico en el Caribe
Cada vez resulta más difícil sobrevivir a una estancia en Saint Marie (Guadalupe en la realidad) y si no vean los cuarenta capítulos que ya emitido esta serie de Crimen en el paraíso a lo largo de sus cinco temporadas y comprobaran como el ratio de asesinatos por habitante no tiene igual en ningún otro lugar, por suerte para los televidentes.

Los guiones de Crimen en el paraíso por lo que se refieren al acertijo que supone el asesinato, lo más destacado de la serie, son elaboradas narraciones cortas dignas de figurar en cualquier recopilación homenaje a la edad de oro del policial británico de principios del siglo XX.

Los asesinatos a resolver siguen ese patrón que va desde la habitación cerrada al lugar imposible, siempre como un intrigante acertijo que hay que desentrañar y que aun teniendo las claves para hacerlo no siempre resulta fácil pero el inspector Humphrey Gordon lo logra con una mezcla de capacidad analítica e inspiración súbita derivada de cualquier situación tendiente a la jocosidad que hace trivializar la parte policiaca para convertirla en un entretenimiento familiar.

Esa mezcla de novela policiaca británica clásica en ambiente caribeño y el buen humor siempre reinante entre los miembros de la comisaria de Honoré, junto a un inspector cuya indefensión le hace parecer un peluche necesitado de amor y cariño conforma esa serie blanca como la leche de coco. Eso es la serie: una piña colada, sin alcohol, con una sombrillita de color.

Superada la transición que supuso ir descabezando la serie de sus protagonistas principales, esta temporada ha servido para reafirmar los nuevos caracteres y se ha optado por incidir más en el aspecto humorístico en sus relaciones, más ligeras y sin componente dramático y sobre todo en encontrar una solución amorosa para Humphrey Goodman, derivado de los roles asignados a los interpretes, perfiles más planos, que llegaron para sustituir a los ausentes y que no solo no han conseguido que los olvidemos sino que cada vez los echemos más en falta.

Asiduo protagonista desde el inicio
El humor de la serie con Richard Poole era más inteligente que el desarrollado con Humphrey Gordon, las excentricidades de Poole son ahora meteduras de pata d’un Humprey tan patoso que se supone debería provocar risas, todo es más fácil y por tanto más asequible a mayor cantidad y diversidad de público; la presencia de Camille era la de una policía capaz mientras que la de su sustituta Florence es la de una perfecta secretaria; la quimica entre Dwayne (por cierto el único presente en los 40 episodios) y Fidel de compañeros y rivales no se logra entre Dwayne y J.P. más parecida a padre e hijo y por último la siempre interesante presencia de Catherine, madre de Camille, se ha visto reducida a mera comparsa casi sin diálogos desde que se fue su hija.

Lo cierto es que mientras los argumentos, enigmas con diálogos, siguen acaparando la atención, los papeles asignados a los protagonistas han bajado de nivel y en esta temporada son de una banalidad que raya en la tontería.

Hecha esta comparación, por demás necesaria, la serie sigue y ya se prepara
la sexta temporada. Recuerden una serie sin más pretensión que entretener sin trascender en reflexiones morales o denuncias sociales al más puro estilo whodunit.

El tema musical es una versión del reggae ‘You’re wondering Now’ escrita por Coxsone Dodd y que en su momento hicieran famosa The Specials.


You're Wondering Now (Opening Theme - Extended)

Lean aquí las reseñas de las anteriores temporadas:

1ª Temporada (con Richard Poole y Camille Bordey)
2ª Temporada (con Richard Poole y Camille Bordey)
3ª Temporada (con Humphrey Goodman y Camille Bordey)
4ª Temporada (con Humphrey Goodman, Camille Bordey y Florence Cassel)









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