lunes, 31 de marzo de 2014

Heavy rain de David Cage

Carátula del juego Heavy rain
Heavy rain es un videojuego de David Cage para PS3 tremendamente adictivo. Hay que liberar a la víctima de un asesino en serie, del que no se conoce su identidad y poco se sabe para descubrirlo, y todo en un tiempo limitado para ello.

El inicio es lento y doméstico, con entorno familiar feliz de matrimonio y dos hijos, que no hace presagiar hacia donde evolucionará hasta que se produce un doloso suceso que rompe la paz como un martillo rompe al cristal: con ruido, con violencia, asustando e hiriendo a todos los que se encuentren en su radio de explosión.

Aún conmocionados e intentando recuperar una normalidad imposible, el azar, esta vez no fortuito sino inducido, produce un nuevo y definitivo mazazo. Ya no hay vuelta atrás, ya no hay donde agarrarse para no perder la cordura, ha llegado el momento de actuar y además contra reloj.

Escena de Heavy rain: siempre bajo la lluvia
Heavy rain es un juego en el que la lluvia juega un papel determinante. Lluvia que no cesa de caer acomodando pensamientos deprimentes. Lluvia que moja ilusiones y diluye esperanzas, a medida que pasan las horas y los días, como se diluyen los círculos concentricos en los charcos.

Lluvia que va creando una atmósfera de tristeza, frustación y desesperación.

El asesino del origami es un serial killer de niños en el umbral de la adolescencia.Se le imputan 8 asesinatos. Su modus operandi es siempre el mismo: secuestra a sus víctimas a plena luz y sus cadaveres se descubrem en lugares públicos entre el 3º y 5º día después. Siempre ahogados por agua de lluvia.

Sobre su menudo cuerpo a medio formar se encuentra una orquidea y un origami como ofrenda. Un homenaje a la belleza y a la inocencia, un macabro uso de una bellísima flor y de un arte de gran belleza y complicada sencillez.

La persecución del asesino del origami se realiza a partir de cuatro protagonistas: Ethan Mars, un arquitecto infeliz por los avatares del destino. Madison Page, una periodista con insomnio rebelde. Norman Jayden, agente especial del FBI con una tecnología especial y adicitva y Scott Shelby, un detective privado asmático.

Protagonistas principales y jugables del juego Heavy rain

Cada uno implicado por distintos motivos e impelido por distintas razones, que se van alternando dentro del juego sucesivamente.

Heavy Rain es un juego que evoluciona interactivamente respondiendo a las elecciones del jugador, que decide que hacer o decir en cada momento. Y de como se manejen las distintas opciones de diálogo y de como afrontar y superar las pruebas se condicionan los siguientes pasos y se determina el final.

Final que dispone de ¡16 variantes distintas! no solo en su resolución última, sinó también en quien queda con vida. Por este motivo el juego permite revisitarlo muchas veces, hasta diecisesis, teniendo la certeza de que nunca será igual.

Meredith, periodista en Heavy rain
Los rasgos de thriller psicológico se notan en cada gesto y en cada acción a lo largo de cada una de las fases del juego y al ser estas determinadas por las decisiones del jugador aún se consigue una atmósfera de mayor claustrofobia derivada de la desazón de ser el último responsable de lo que les pase a cada uno de los protagonistas.

Es un juego adulto y maduro en su argumento, el perfil psicológico de sus personajes, sus evoluciones y su gran calidad de gráficos, animación y música, aparte de estar dotado de una amable y sosegada jugabilidad.

Este juego, esta aventura gráfica, data del 2010 y ya lleva vendidas más de 2 millones de copias, por suerte ha trascendido su período de novedad y hoy se encuentra por una cuarta parte de su precio de salida. Una buena RCP. Y en castellano.

Escrito y dirigido por David Cage con Quantic Dream para Sony en su consola Play Station 3. Consíganlo y jueguen. No se arrepentirán. Ideal para días de lluvia.

jueves, 27 de marzo de 2014

Verano en rojo de Berna González Harbour

Sotanas y futbol: las primeras esconden vicios ocultos,  el segundo exalta sentimientos mundanos al tiempo que anestesia realidades.

La roja es como se denomina en España a la selección nacional de fútbol: la roja! si Franco levantara la cabeza.

Verano en rojo toma el color del calor del sol, del calor del fuego, de la sangre de las víctimas, de la camiseta de los jugadores de fútbol, de la pasión.

Todo coincide y se da cita en ese verano del 2010, aunque sea en lugares distintos y dispares por latitudes medibles y aunque sea por motivos distintos e intenciones dispares por medibles escalas de valores humanos y divinos.

A la comisaria María Ruiz la concertada comida familiar y la expectativa de sentarse ante un televisor para seguir las evoluciones de los jugadores de fútbol en un partido del mundial de Suráfrica (Waka-Waka) que se anticipa de resultado incierto aunque apasionante, se ve truncada ante una situación igual de incierta y más desesperante: la aparición de un cadáver en el estanque del parque Juan Carlos I.

El cadáver de un chico joven siempre es algo que se atraganta y que induce a dedicar el 150% a encontrar el culpable.

María Ruiz empezó como psicóloga en el cuerpo y ahora, desde hace un año, es comisaria. Aunque tenga que recordarlo constantemente a paisanos y compañeros y es que su aspecto de modelo: largas piernas, cuerpo de gimnasio, larga melena negra, atractiva, no cuadra con la imagen agria de gesto torcido que las series de televisión se empeñan en utilizar para describir al poder policial.

El personaje de María es el de esas mujeres, como tantas otras, que tienen que luchar y luchar para demostrar lo que ya se sabe pero no se reconoce: que su condición de mujer solo la resaltan los compañeros de trabajo masculinos envidiosos y pusilánimes. Los únicos que se sienten amenazados si se evidencia su incapacidad.

Por suerte cuenta con compañeros de investigación bien calzados y muy bien caracterizados por la autora: Tomás, Luna, Esteban,  Carlos... que enriquecen el componente humano de la trama policial con sus puntos de vista distintos y sus conocimientos especializados.

Berna González Harbour describe y desgrana con más estilo periodístico que literario una trama muy de actualidad en el momento en que se escribe y se publica.  Aunque ni las sotanas ni los trapos sucios que esconden debajo ni el futbol y las económicas corrupciones que esconden en despachos pasaran, lamentablemente, nunca de moda.

Es una novela que muestra lo que hay debajo de esa piel de toro a la que va a parar todo lo barrido y de la que nadie se atreve a tirar. Triste destino en lo universal de una España que parece empeñada en mirar siempre para el otro lado.

Y utiliza como metáfora el modo como la Iglesia dirige, bajo la sombra del palio, a los que gobiernan y como estos enaltecen una victoria en el fútbol para disimular sus ineptitudes, para describir lo lejos que estamos de la madurez europea.

Cuando Bruno Bauer escribió y Carlos Marx publicitó que la religión era el opio del pueblo, el fútbol aún no había hecho su irrupción mediatica. Éste y no aquella es el verdadero paraíso en la tierra y si no que lo pregunten por la calle.

Berna González Harbour ha escrito una novela negra de la España negra, se atreve con el poder religioso y su manto de santidad manchado de semen, ofrece un retrato de eclesiásticos cuyos pecados no se absuelven con cuatro Ave Marías y dos Salves al amparo de un confesionario.

La Comisaria Ruiz ya tiene su segundo caso publicado: Margen de error, próximamente reseñado en este blog.

Y si quieren pueden desayunar como ella y comer Corbatas de Cantabria, tierra por donde le lleva la investigación, recién hechas de un modo fácil y rápido:

Corbatas 

Ingredientes 

1 lámina de hojaldre
Almendra molida 
1 clara de huevo
150 grs de azúcar glaseado
aceite para freír 


Preparación 

Se alisa la masa de hojaldre con un rodillo y se corta en rectángulos de aproximadamente 15 centímetros de largo por 7 de ancho. Hay que retorcerlos por el medio un par o tres de veces.

Se pintan las puntas con la mezcla de la clara y el azúcar y se finaliza espolvoreando encima la almendra molida. 

Meter en el hormo precalentado a 200º y dejar cocer hasta que el hojaldre tome color dorado, aproximadamente 15 minutos.

domingo, 23 de marzo de 2014

El Club Gastronómico de Saskia Noort

Karen, la protagonista principal de la novela El Club Gastronómico, su marido Michel y sus dos hijas dejan Ámsterdam para trasladarse a un ambiente más rural sin saber que con ello cambian la libertad anónima de transitar por las calles y establecimientos de una ciudad, por el escaparate que supone moverse por un universo tan reducido como una localidad campestre y también sin pensar que la soledad pretendida puede llegar a ser más opresiva que el bullicio de la muchedumbre.

Si a todo eso le sumamos la pérdida progresiva del contacto con sus amistades de siempre, en el primer año se suceden las visitas, pero ya en el segundo las ocupaciones diarias, la pereza de los desplazamientos y la falta de temas de conversación comunes perfilan el aislamiento, acabarán enfermos de salud.

Karen se siente prisionera en su libertad y necesita desesperadamente establecer nuevas relaciones que llenen sus vacíos. Y por eso cuando conoce a Hanneke y sus amigas vuelve a sentirse viva. Como su primer encuentro planificado es con una comida, no sin roces ya que cada una marca territorio, deciden convertir en asiduas estas ocasiones bajo el eufemismo de Club Gastronómico.

Pero en la novela para nada se fomenta este placer que es la gastronomía y menuda dificultad tendrían para ello habida cuenta de su ignorancia al combinar alimentos y al cocinarlos. Se podrían haber bautizado tranquilamente el Club de las Tardes y sería igual de inexpresivo y soso.

Karen y Michel son los nuevos. Los recién llegados a un clan cerrado formado por estas nuevas amigas de Karen y por sus maridos e hijos y con relaciones complejas entre todos que ocultan más de lo que se percibe. Cinco parejas de edades parecidas, con cierto poder adquisitivo y con percepción de triunfo profesional. Jóvenes con ambiciones materiales y emocionalmente insatisfechos.

Cuando un incendio en uno de los hogares acaba con la vida de uno de los miembros y hay que acoger a los sobrevivientes, algo empieza a torcerse en el ambiente general del grupo.

Una segunda muerte posterior ¿coincidencia? viene a confirmar que la alegría y el buen compañerismo escondían celos, dependencias y adulterios y que ahora que todo se está resquebrajando, incluidas las máscaras de la hipocresía, empiezan a aflorar los verdaderos yoes cargados de odio y recriminaciones.

La novela ahonda en estas interelaciones y en los comportamientos sometidos a ellas, de unas personas que en sus actos demuestran un gran masoquismo intelectual en su flagelación constante en busca de una autocompasión que no consigue satisfacer sus más mínimas y elementales necesidades.

Saskia Noort, su holandesa autora, se ha dejado vencer por el enfoque psicológico de la narración y no ha sabido parar a tiempo, restándole fuerza a la temática criminal.

El Club Gastronómico de Sakia Noort fue presentada como una revolución en la novela negra de su país y si les gusta la disección  insatisfacción cotidiana, van a disfrutar.

Club, tal vez, gastronómico para nada, novela negra depende.

El regusto final acaba siendo como su gastronomía, precocinada y de marca blanca.

domingo, 16 de marzo de 2014

Mob City

Mob City es una serie de televisión de Frank Darabont (The Walking Dead) que recrea la vida en Los Ángeles a finales de los 40, basandose libremente en la novela L.A. Noir: TheStruggle For The Soul Of America’s Most Seductive City de John Buntin.

La serie se centra en una década en la que parte de la política, de la justicia, de la economía e incluso de la misma policía están en manos de gangsters; cuando la corrupción es tan normal como respirar y cuando las desavenencias se solucionan con ejecuciones sin pestañear.

John Teague (encarnado por el actor Jon Bernthal) es un duro sargento excombatiente de la Segunda Guerra Mundial ahora detective de policía. Fuma, bebe, habla poco y arrastra ese pasado que deja marcas indelebles en el carácter y en la cara.

Se siente la víctima de un matrimonio fracasado que no consigue superar. Apuesta por la honestidad pero no siempre gana. Y cuando es requerido para un pluriempleo puntual y acepta, acaba de meterse en la boca del lobo. Y el lobo no es ni más ni menos que Bugsy Siegel (Edward Burns).

Jasmine Fontaine (Alexa Davalos) es la chica. Trabaja en uno de los clubs controlados por el crimen organizado como fotógrafa. No es la mujer fatal, es la chica. La ex-esposa del detective Teague, de quien éste está perdidamente enamorado. Es pués su talón de aquiles.

Mob City no engaña. Desde el principio deja claro cuales van a ser sus bazas: enésima repetición de clichés empapados de tópicos, por tanto ver el primer episodio y seguir con el resto es una opción personal de asumción de que todo lo que se va a ver es absolutamente previsible: el conflicto que durante décadas mantuvo el peligro en las calles entre elementos criminales organizados y el Departamento de Policia de Los Ángeles.

Así pues aceptada la premisa entraremos en callejones oscuros con la única iluminación de los neones de letreros luminosos reflejados en charcos que salpicarán al ser pisados por lustrosos zapatos, veremos y oiremos músicos negros de jazz tocando para el deleite de blancos, veremos asesinar descerranjando montones de disparos sin que a los asesinos les preocupe nada que no sea evitar salpicar sus trajes, veremos traiciones, puñetazos, preciosas corbatas que hoy no se pondría ni un payaso y veremos venganzas. Pero a quien no veremos y lo lamentamos, es a la encarnación de la mujer fatal.

Por tanto nada que no hayamos visto ya en cuanto a contenido. Pero si que es cuando menos sorprendente lo bien tratada que está toda la producción y sobre todo su iluminación, y sobre todo la nocturna.

La imagen está mimadísima, lo mejor de la serie, y la banda sonora es preciosa, precisa y rica en matices. Todo es un deleite para la vista, incluso las matanzas cuidan el ángulo para dar la mejor cara a la violencia y todos los ambientes están cuidados al detalle para dar credibilidad a la época y también para resaltar la escenas.

Mob City es un preciosismo visual que cojea. Tiene un guión bien estructurado pero carente de originalidad y sin los cambios de ritmo que electrifiquen al espectador para evitar que caiga en la modorra. Intepretación demasiado hierática y austera que devuelve rostros petreos carentes de emociones salidas de las tripas. Realización que se pierde en creativos encuadres y movimientos lentos de cámara pero que es incapaz de generar tensión creciente. No renueva el género.

Y sin embargo todo está en su sitio, correctamente plasmado y a pesar de esto y por esto da gusto verla.

Esta primera temporada ofrece en sus 6 episodios un único argumento líneal, no son pues episodios autoconclusivos. Y la trama se concluye al final del último episodio cerrando el primer capítulo de una historia que, si tiene audiencia, puede tener largo recorrido.

domingo, 9 de marzo de 2014

Las raíces del mal de Roberto Costantini

Las raíces del mal
de Roberto Costantini
El árbol del mal no da frutos a poco de plantarse, se toma su tiempo para asentarse y enraizarse, y cuanto más profundas sean sus raíces más consistentes pareceran sus razones para ofrecer sus dolorosos e indeseados frutos.

Las raíces del mal es la segunda novela de la trilogía que el autor Roberto Costantini dedica al comisario Michele Mike Balistreri, y que a modo de flash back, para convertirse en precuela de Tú eres el mal, sitúa al protagonista en Libia cuando tenía doce años y le acompaña en su crecimiento adulto en Italia.

Explica las relaciones de familiares y amigos de los que van a ser protagonistas así como las evoluciones de un grupo de adolescentes que entretejen ilusiones con realidades y exaltaciones idealistas con efluvios hormonales. Cuatro de ellos sellan una amistad con un juramento de sangre y arena que les ha de unir aún en las peores circunstancias: Mike, el protagonista; Nico, otro joven italiano empleado en una gasolinera y que alimenta sueños cinematográficos y Ahmed y Karim, dos hermanos árabes hijos de Mohamed, factotum del padre de Mike, Michele Balistreri.

Salto al agua desde un acantilado
Tantas vivencias, buenas y malas, les hacen crecer deprisa y desatan toda clase de reacciones que al contextualizarse con los acontecimientos históricos les generan dubitativas interpretaciones de las bases de su juramentada relación, fomentada en la amistad sin límites y en conseguir materializar sus sueños y aspiraciones, aúnque para cada cual estos sean distintos a los de los otros tres.

El autor, Roberto Costantini, fabula una historia negra en un contexto histórico real de Libia, donde una notoria colonia italiana ha ayudado a levantar el país, según ellos, o donde se han dedicado a explotar nativos y expoliar riquezas, según los árabes. Y en donde está próximo un golpe de estado que desbanque la monarquía en beneficio de una apuesta democrática.

El argumento discurre lentamente de 1960 a 1982. Con dos partes bien diferenciadas: la primera en Libia, donde se enraiza el mal; la segunda en Italia, donde se recogen sus frutos. La primera a rtimo lento, perezosa como resulta moverse bajo el sol africano en pleno verano en medio de un campo de olivos: tierra yerma y seca y árboles con poca y caprichosa sombra. La segunda acelerada como resulta moverse en un entorno urbano y hostil.

Olivar
En la primera se suceden unas muertes muy próximas a Mike que hacen tambalear su equilibrio emotivo; en la segunda se procederá a su aclaración, aúnque lo que lo ponga en el disparadero  sean otros crímenes en principio no relacionados.

Mike se ha convertido en un comisario de policía que no deja que nada ni nadie lo distraigan de su misión de hacer justicia. Un Mike con unos antecedentes punibles y un comportamiento impropio del que hay que excavar sus raíces para entender el porqué de sus actos. El porqué de sus frutos.

La novela es compleja por su dominante enfoque social que supera en más ocasiones de lo deseable a los propios protagonistas, a veces puros peleles de la situación y otras amos y señores de su destino.

Es una novela negra de amplio abasto que da satisfacción a todos los adictos: favorece el abrazo del costumbrismo con el colorido histórico, el del thriller político de altos vuelos con la investigación policial barriobajera, el del suministro de chicas jóvenes y cocaína a dirigentes mediáticos con el mundial de fútbol en Barcelona.

Y en medio está la familia y sus lazos y su constatación de que a los miembros no se les elige. Y está la tradición, el sufrimiento, el orgullo y el pragmatismo. Y está la amistad, esta si elegida, y el honor, la traición y la venganza.

Todo en un ambiente de culpabilización externa y de derrota social característico de la actual novela negra del Mediterráneo Oriental.

Roberto Costantini
Hay poca comida manifiesta en la novela de Roberto Costantini, pero son inevitables los espagueti a la Norma, plato emblemático de Sicilia que guarda relación con la ópera Norma del compositor siciliano Roberto Bellini.

Mientras cocinan dejen sobre el marmol cualquier novela que tengan de Nietzsche, cuanto más manoseada mejor, para darle ambiente. 

Y empiecen a seleccionar los ingredientes escuchando a Frank Sinatra cantando My Way (también Mike va a su manera), para seguir con cualquier canción de Songs from a room de Leonard Cohen (transmite el yo más íntimo de Mike), en especial Bird on a wire, y si en la cocina están en pareja pueden bailar A Whiter Shade of Pale de Procol Harum (la pieza que bailan Mike y Laura).

Y con la comida humeante en la mesa y mientras brindan con un blanco bien frío regalénse los oídos con la banda sonora por excelencia de la novela: Nel blu dipinto di blu de Domenico Modugno. 

Espagueti a la Norma

Ingredientes para 4 personas

300 grs de pasta, mejor fresca
4 tomates maduros
2 berenjenas grandes
1 cebolla pequeña
4 dientes de ajo
100 grs de queso Ricotta preferiblemente su versión salata y si no, el común.
Un puñado abundante de hojas frescas de albahaca
Sal, azúcar, pimienta y aceite de oliva virgen

Preparación

Se pelan las berenjenas y se cortan en rodajas finas y se dejan en remojo en agual y sal unos 15 minutos para que suelten el amargor.

Mientras pelamos la cebolla y la cortamos a rodajas delgadas, pelamos los ajos y los cortamos también a rodajitas finas y reservamos.

Espagueti a la Norma
Escurrimos la berenjena y la ponemos a freír y cuando esté hecha la ponemos sobre papel de cocina para absorver el aceite sobrante. En la misma paella ponemos a freír la cebolla y los ajos cortados y cuando tengan su punto dorado (que no se quemen!) rallamos encima el tomate y sofreímos corrigiendo con azúcar, sal y pimienta y añadimos las hojas de albahaca dejandolo a fuego medio entre 15 y 20 minutos.

Aprovechamos para poner  una olla de agua a hervir con un chorro de aceite y un puñado de sal y cocer la pasta al gusto.


El emplatar va a tendencias, hay quien lo mezcla todo; hay quien sirve una base de pasta, encima la salsa, encima la berenejena y por último el queso rallado al momento, hay quien mezcla pasta y salsa, ralla el queso encima y rodea el plato con las rodajas de berenjena... sean creativos, pero cománselo rápido antes de que se enfríe.

Volare, ooh ohvolare ooooh oh...