domingo, 4 de septiembre de 2022

Los asesinatos de la Mansión Decagonal de Yukito Ayatsuji y Hiro Kiyohara

Siete estudiantes universitarios viajan a la isla de Tsunojima para pasar en ella una semana tras recibir una invitación. Entusiasmados por lo que se antoja una aventura, se alojarán en una casa de planta y alzado decagonal, donde incluso la mesa de comedor y las tazas de té también tienen esa forma.

Las habitaciones son austeras como la gran sala central que hace las veces de distribuidor y comedor y no contiene adorno alguno, ni cuadros en las paredes, ni un sofá ni una mesita ni una librería.

Las tres estancias restantes son el recibidor, la cocina y el baño común. La casa carece de electricidad y también, de hecho toda la isla, carece de cobertura. En la cercanía hay un islote.

Curiosas razones hubo de tener el arquitecto Seiji Nakamura para diseñar y construir esta excentricidad, no solo para adoptar tan curiosa forma sino por levantarla en una isla solitaria.

La Decagonal está cercana a la Mansión Azul, que hoy luce calcinada y en la que se encontraron los restos de cuatro personas, el arquitecto, su esposa y un matrimonio de empleados, asesinadas hace medio año.

Todos esos elementos bastarían para echar atrás a quien quiera que, confundido por la búsqueda de la aventura, se planteara hacer turismo o pretendiera relajación: el ambiente induce a cualquier emoción menos a la calma y si en cambio siembra una cierta incomodidad.

Pero para el grupo, todos miembros del Club del Misterio, es hacer realidad un sueño. Los integrantes, muy motivados, adoptan nombres de sus autores occidentales favoritos, así los cinco chicos son: Ellery, Carr, Leroux, Poe y Van; y las dos chicas Agatha y Orczy.

Fuera de la isla están Doyle y Morisu (de quien no conocemos su apodo, pero apela al personaje Detective de Sillón que podría hacer referencia a diversos autores) y también está Shimada un añadido circunstancial.

Así si sumamos a todos los personajes tenemos diez protagonistas y es inevitable observar en Los asesinatos de la Mansión Decagonal el guiño a la gran novela Diez Negritos de la simpar Agatha Christie y más cuando los isleños encuentran a la mañana siguiente a su llegada, sobre la mesa del comedor, siete placas rectangulares con textos que va de Primera Víctima a Quinta Víctima y las dos restantes son Detective y Asesino respectivamente.

Nadie reconoce haberlas puesto. Todos suponen, esperan, desean que sea un juego. Pero todos temen que pueda esconder una macabra realidad.

Mientras, en tierra firme, los otros tres están inmersos en su propia investigación centrada en los antiguos asesinatos de la isla.

Todo apunta a que hay una clara relación entre aquel suceso y la actual presencia en la isla de los integrantes del Club del Misterio. En esto el lector va por delante de lo que puedan pensar los estudiantes, ya que sabe cosas que ellos desconocen. Este recurso de thriller, de saber que hay peligro y no poder avisarles dispara la tensión así que tómenselo con calma y té matcha.

Este primer volumen finaliza con una imagen en picado del interior de una de las habitaciones. Sobre la cama, una persona yace con manchas y salpicaduras de sangre. ¿Primera víctima? ¿Es la puesta en escena de un inocente juego o el cadáver de un elaborado plan de asesinato?

193 páginas que se devoran; un guion argumental basado en la novela del mismo título y del mismo autor Yukito Ayatsuji que presenta unos personajes carismáticos; un entorno ominoso y un pasado muy presente. Una investigación llevada a cabo por genios que debe conducir a elaboradas e interesantes hipótesis desconociendo cual será la acertada.

El dibujo de Hiro Kiyohara es limpio y expresivo y acentúa los rasgos de cada protagonista para que no pueda haber confusión alguna como puede suceder con otros mangas. Este es seinen, o sea para público adulto.

La serie se completa en 5 volúmenes y solo hay que desear que se completen pronto las traducciones y podamos tenerlos todos a disposición (el segundo sale este octubre). Por 8,5 € es un pecado no comprarlo; y si no lo leen el pecado ya es mortal.

lunes, 29 de agosto de 2022

Dad y se os dará de Donna Leon

Hay personas que dicen la verdad; otras que si bien lo que dicen es verdad no lo dicen todo; están las que mienten sin querer por repetir lo oído sin verificar y las que mienten por interés persiguiendo un beneficio propio.

También están las que son un batiburrillo de lo anterior. Omisiones, mentirijillas por bondad o mala intención, secretos… son caras de la poliédrica naturaleza humana a las que se enfrentan a diario la policía.

Brunetti sabe que no hay mejor policía que el que desconfía. El que investiga y cuestiona incluso lo que parece tan evidente que no lo precisaría. El buen policía debe poner en duda incluso su propia gestión ya que podría haber sido influenciado por su vertiente romántica, sentimental o nostálgica.

En esa Venecia que ha dejado las mascarillas atrás, que no las máscaras, y que la presencia de turistas empieza a recuperar su indeseable, que no indeseada, densidad, ver los rostros de conocidos y recuperar, aunque de forma prudente, el contacto o el abrazo acortando la distancia de seguridad resulta más vivificante que cualquier vacuna.

Guido Brunetti recupera a una conocida al presentarse en comisaría su antigua amiga y vecina Elisabetta Foscarini. Al primer desconcierto, le sigue añoranza por el regreso mental a la infancia, luego curiosidad por tenerla allí y finalmente precaución ante lo que ésta le cuenta.

Teme que su única hija y su yerno puedan estar en peligro por algo que su hija le refirió de una conversación angustiosa con su marido. La inquietud y el sufrimiento de madre le llevan a acudir a Brunetti no en calidad de comisario, ya que le pide mantener el asunto en un ámbito privado sin oficializar, sino de conocido en quien poder confiar y que entiende que, principalmente en Venecia, no se deben airear los secretos familiares.

Brunetti atiende a medias el ruego del secretismo, ya que involucra a su equipo, en quien confía ciegamente, y se adentra en un confuso entramado que si bien tiene asuntos familiares en su origen se ha ramificado por otros ámbitos no tan delimitados como son las funciones de las ONG y su gestión económica.

Donna Leon cada vez más alejada del crimen sangriento, de la casquería siempre ha estado en las antípodas, se encuentra cómoda en ese giro que ha ido adquiriendo donde las relaciones humanas, sus motivaciones y sus comportamientos, demuestran que la maldad no precisa de grandes escenarios ni espectaculares artificios para mostrarse y actuar.

Dad y se os dará, de Lucas 6:38, es una novela policiaca introspectiva de gente corriente y comportamientos corrientes que muestra como una gran masa de agua transparente puede enturbiarse con solo una gota de maldad.

Entrega número 31 del comisario Brunetti en esa Venecia eterna, y como cualquiera anterior, fácil de leer y con un mensaje alto y claro de denuncia social. Sigan leyendo a Donna Leon, no dejen de hacerlo.

miércoles, 24 de agosto de 2022

Seràs un dels nostres d’Ariadna Herrero

La vida en una secta forma part del multivers. Es viu una realitat intrínseca, on les accions i els pensaments tenen una finalitat que busca engrandir el poder del líder encara que és vengui com l’exaltació d’un jo interior i místic pels acòlits i un be per la comunitat.

Les sectes les formen i governen els espavilats i es nodreixen de gent desesperada i en mala ratxa, preferiblement sola, feble de caràcter i fàcilment manipulable, i si tenen diners millor que millor.

El líder marca el tempo per cada cosa i dins la secta la vida va a un altre ritme i la llibertat individual es queda a la porta de l’entrada, al costat de la disponibilitat del propi cos que mai més pertanyerà a qui el te sinó que serà un instrument a l’abast de les necessitats que marqui el líder. El sexe i el poder sempre van de la ma.

Tot el que és pot saber de les sectes ja s’ha vist en nombroses pel·lícules i series de televisió; el que no és pot saber, per formar part de la part més fosca i oculta de l’organització, allà queda.

Testimonis de persones que hi han estat i n’han pogut sortir no només amb vida, sinó amb un estat de salut física i mental satisfactori han alimentat l’imaginari col·lectiu explicant unes vivències que fan esfereir.

Seràs un dels nostres sona a amenaça, a imposició, a càstig i és que d'una secta es sap quan s'hi entra però no si es sortirà.


Ariadna Herrero
ha recollit aquest reguitzell d’informació per confeccionar un relat a mig camí entre docudrama i obra de ficció, que sembla més un diari d’activitats diàries d’un sectari que no pas una novel·la. Potser per això en la lectura queda apaivagada la tensió i ni tan sols el rocambolesc final pot capgirar-ho.

Al protagonista li sobre ingenuïtat i li falta intensitat; i per la seva carrera universitària i experiència professional se li suposaria més sentit comú que el que demostra sorprenent-se a cor que vols a cada nova passa que transcorre en el seu paper d’antiheroi romàntic.

domingo, 21 de agosto de 2022

La venganza del colibrí de Alberto Cavilla Peñalver

El golpe de estado del general Franco no solo buscó, y lo consiguió, descabezar el poder democrático del país, sino también erradicar cualquier atisbo de pensamiento ajeno, por considerarlo nocivo, a sus intereses.

Así la guerra no finalizó cuando acabó la contienda militar sino que se perpetuó hasta la muerte del dictador y más allá. Aún hoy en día se perciben coletazos que solo por contemporaneidad europea no acaban con nadie en una cuneta de carretera.

En la España rural todo se vivió con mucha más visceralidad y muchas familias se vieron arrojadas a la miseria, como mal menor, por no haber elegido bando vencedor. Y otras, sin escrúpulos, que si supieron cuándo y que brazo levantar se alzaron como ricos terratenientes y abarcaron latifundios para que todos estuvieran a su servicio o les temieran lo suficiente como para no pisar su sombra por la calle.

Paco Pizarro, según él mismo se cuidó de proclamar podría ser descendiente del aventurero conquistador, es uno de esos caciques que ha sabido hacerse temer vendiéndolo como respeto a su estirpe. Su numerosa familia, entre directa e indirecta, le teme tanto como le odia. El amor hacia su persona, si es que alguna vez existió, no se le conoce.

Mano de hierro en el trato familiar y en el trato de los negocios y en el trato con las gentes del pueblo y los otros poderes facticos.

A Paco no hay quien le tosa. De ahí que encontrarlo cubierto de sangre manando de bastantes cuchilladas en su propia cama un día de celebración familiar con todos revoloteando por el jardín y la mansión, resulta de lo más desconcertante.

Un comisario gallego recién llegado a Extremadura, y su inspector adjunto con la colaboración inesperada de un periodista, tienen la difícil tarea de interrogar a las más de veinte personas que el día de autos coincidieron en la comida y poner luz a un caso que quien más quien menos oscurece con medias verdades.

Contrastar sus coartadas, identificar sus recelos, encontrar los motivos. Una tarea tediosa y complicada, salpicada de suposiciones e hipótesis que parecen no conducir a ningún lado, de lo que se acaba contagiando el argumento de La venganza del colibrí.

Alberto Cavilla Peñalver recrea con pintura policiaca una de tantas historias rurales de la postguerra, en la que tiene mayor peso el trasfondo costumbrista que la investigación y tal vez por eso la intriga se resienta bajo el peso de los secretos de familia.

miércoles, 27 de julio de 2022

Madriguera de Zidrou y Oriol

Madriguera es la segunda entrega perteneciente a la serie sobre historias de personajes mafiosos espectacularmente iniciada con la inolvidable La Piel del Oso.

Jóvenes a los que el azar (maldito sea) pone su destino y su vida en manos de personajes sin escrúpulos que viven creyendo que sus decisiones son legítimas, inapelables y siempre correctas.

Jóvenes que tienen miedo de rebelarse por las consecuencias que puedan tener sus actos pero que ansían hacerlo para liberarse de la angustia que les produce su inmovilidad.

Una bala. Aún no se ha inventado nada mejor para decir adiós a los secretos que nos atormentan”.

Andrea Montale, quince años, acaba de presenciar, impotente por su condición y atenazado por el miedo, lo que ninguna persona, pero menos alguien de esa edad, debería ver jamás: como se rompe su vida en mil pedazos en unos minutos.

Descubre como la orfandad puede llevar en su condición, el desespero por la vida perdida y la esperanza por una vida nueva. Con la familia Damiani, Andrea va a iniciarse en el proceso de convertirse en adulto. Sexo, amor y violencia van a formar parte de esa transformación y ya no van a abandonarle jamás.

La vida es una sucesión de actos violentos. Lo que sucede es que se adaptan al entorno, conforman la cotidianeidad y se entienden tan necesarios que pasan desapercibidos. Como romper una cascara de almendra para comer su fruto. Una acción inevitable para obtener un fin y que nadie calificaría de cruel.

Andrea Montale va a crecer en ese entorno pero en el lado de los que empuñan la piedra y se comen la almendra, metiéndose, nunca mejor dicho, en la guarida del oso. Vivir en permanente peligro instrumentalizándolo bajo la premisa de que el honor de la familia fue, es y será siempre la prioridad que guie sus pasos y los de los demás.

El estilo narrativo de Zidrou (Benoît Drousie), conciso y elocuente, está compuesto de frases que merecen ser citas. Su argumento lineal va cimentando una trama que se lee en distintos niveles y que encierra varias historias en una, capaz de mostrar lo mejor y lo peor de cada ser humano.

Poco más hay que añadir a alguien con más de setenta guiones publicados con éxito indistintamente del género narrativo o registro donde se aventure.

Oriol, en esta ocasión y a diferencia de la anterior entrega La Piel del Oso, opta por un dibujo que emplea manchas de luz, colores vivos y fuertes, para resaltar las sensaciones que demanda el avance de la trama y recurre a la deformación controlada de rostros para acentuar las expresiones.

Pinceladas de impresionismo y expresionismo ensuciadas con rayones verticales para no olvidar que incluso lo bello conlleva fealdad en su interior.

Una segunda al mismo alto nivel que la primera, por lo que la recomendación es que si pueden leer las dos no se conformen con una. Son de una sensibilidad espeluznante.