El mundo de las médiums, pitonisas, echadoras de cartas es algo irrelevante para Agatha hasta que llega a Wyckhadden.
Allí descubrirá que el influjo mental existe, o sea la
sugestión, y que el poder mental, o sea la capacidad para influir sobre otras
personas, también y que no tienen nada de paranormal y sí mucho de malicia.
Todo se verá de otra
forma cuando el asesinato se dé cita en ese pueblecito portuario al que la
nieve viste de blanco cuando no se tiñe de rojo.
Y es que nuevamente
vamos a vivir las situaciones divertidas, estrafalarias, confusas y
contradictorias que acompañan a Agatha allá donde vaya y de las que participamos de forma entusiasta.
En esta ocasión
coincidirá con un grupo de jubilados que viven en el hotel donde se aloja,
porque les resulta más barato pagar alojamiento y pensión que vivir en casa
propia.
Con ellos disfrutará de
charloteo y partidas de Scrabble, a la vez que tendrá tres hombres que la rondan,
aunque cada uno con motivos y finalidades distintas.
Al producirse el
asesinato, la cabezonería de Agatha va a convertir a todos en sospechosos y el
desbarajuste estará servido.
Nueva entrega de los
enredos, que no aventuras, de Agatha Raisin de la malograda M. C. Beaton que
colmará a sus incondicionales y satisfará a quien se acerque a ella por primera
vez.
Su lectura es
entretenimiento terapéutico y hasta tal punto satisfactorio como ver la vida
con las lentes del optimismo.
Con un 70% de Cozy y un
30% de policiaco clásico resulta una lectura ligera y adecuada para todas las
edades y todas las épocas del año. Y en invierno, como el te fuerte y caliente,
sabe mejor.
Hay más novelas de Agatha Raisin reseñadas en este blog, utilicen el buscador para localizarlas y disfrutarlas una a una.

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