lunes, 4 de mayo de 2026

El crimen del Modelo 130 de Pedro Toledo

En una sociedad responsable nadie debería temer a Hacienda, porque su actuación sería imparcial y con equidad de juicio; pero no en todos los países rige el mismo comportamiento ni el mismo compromiso y esa es la razón de que, hoy por hoy, haya mucha gente que teme a Hacienda.

Si enfrentarse a la declaración de renta, una vez al año, ya resulta traumático, imagínense quienes tributan en estimación directa que deben hacerlo trimestralmente. Para ello está el Modelo 130.

Un papel que puede provocar ansiedad a muchos pero que por si solo no debería ser capaz de matar a nadie, aunque aparezca grapado en el pecho de un cadáver, y menos si el cuerpo es de un asesor fiscal acostumbrado a lidiar con ese tipo de documentación y capacitado para rellenarlo correctamente y para no sucumbir a su aspecto fiero.

El cadáver es un hecho y el Modelo 130 un aviso a navegantes, algo que no son ni el inspector Gregorio Gómez ni la agente Maryan porque lejos de plegar velas se lanzan a todo trapo a una investigación que, para seguir con el símil marino, pasa rápidamente de marejada a mar gruesa y alcanza a mar enorme.

Nadie, ni ellos ni nosotros, podía imaginar que aquel muerto iba a traer tanta cola.

El crimen del Modelo 130 es una novela negra de chascarrillo corto y directo. Su humor ya lo demuestra con la psicología de los dos protagonistas: Gómez podría ser hijo ilegitimo de Torrente, por físico, verbo y comportamiento, y Maryan de Lisbeth Salander, por su desparpajo y sus habilidades informáticas y detectivescas.

Uno es analógico y vive en la etapa de la televisión en blanco y negro y whisky Dyk y la otra maneja los soportes digitales y su lexico con la soltura de quien lo ha mamado desde la infancia, pero a pesar de su diferencia de edad y su abismo cultural, su relación es satisfactoriamente colaborativa y ofrece diálogos jocosos de gatillo fácil.

Nos quedamos con las ganas de saber más de sus vidas fuera del entorno laboral, pero igual lo conoceremos en la segunda entrega que, su autor, Pedro Toledo ha amenazado con publicar en breve.

Al mundo criminal de ficción ha llegado una pareja de investigadores que puede dar mucho juego, siempre, que como los asesores fiscales, entiendan sus reglas y aprovechen al máximo sus posibilidades. Habrá que esperar para comprobar.

0 comments:

Publicar un comentario