lunes, 6 de abril de 2026

El prisionero de la planta 15 de Salvador Perpiñá

Cuando se busca algo o alguien, con esfuerzo, perseverancia y voluntad, incluso cuando el estado físico y mental aconseja desistir, se corre el riesgo de encontrarlo. Incluso de encontrar lo que no se busca, porqué ni se sabía que existía.

En Mateo, 7: 7-8 se lee: "El que busca encuentra" y visto lo visto, está claro que Víctor Cano, no solo no es religioso, sino que desconoce el dicho, ya que, de conocerlo, tal vez hubiera rechazado el encargo.

Una mujer que una vez fue el amor de su vida le pide que busque a su hija desaparecida y Víctor por ser ella quien es y por ser él, detective privado, acepta el caso sin imaginar que le va a suponer voltear su vida y tener que volver a socializar.

Lleva tiempo siendo prisionero de sí mismo en un apartamento del Edificio España. Es el prisionero de la planta 15. Preso y carcelero a la vez; aislado del mundo por diversas razones y ahora ha llegado el momento de salir a la calle y enfrentarse a una realidad que, literalmente, le resulta desconocida.

De su tránsito por la División Azul y su reclusión en un gulag soviético volvió con amnesia consecuencia de una grave herida, solo la morfina le ayuda a continuar, y ahora debe superar sus miedos, sus traumas y sus olvidos para hacer lo que sabe que sabe hacer: investigar.

Estamos en el Madrid de 1966, la dictadura está en su apogeo y las estancias de la Dirección General de Seguridad son claramente un centro legalizado de tortura. La ciudad se expande en suburbios marginales poblados de miseria y tribus urbanas. La construcción de viviendas de baja calidad supone el enriquecimiento rápido de unos pocos, disfrazado de ayuda para los más desprotegidos que ahora lo seguirán siendo per con un techo y un montón de letras de cambio con vencimiento mensual.

El prisionero de la planta 15 es una novela negra que te lanza al mar, de noche, en lugar desconocido y sin salvavidas. Sálvese quien pueda.

Salvador Perpiñá es de los pocos guionistas que no se le nota el oficio y que es capaz de aparcar las características inherentes a la escritura de guiones y enfrentarse a un reto literario y salir airoso. Es el único de toda la novela que lo consigue, los demás, todos sin excepción, han tenido su peaje.

El prisionero de la planta 15 es una negra novela que se gana a pulso su epíteto; se pinta a sí misma de novela negra con un enfoque tan existencialista que obliga a leer despacio porque lo importante no es tanto lo que pasa sino por qué sucede.

La evolución de la trama les sorprenderá, su final les angustiará. Su recuerdo perdurará.

martes, 31 de marzo de 2026

Frankfurt Blues de Bodo Kirchhoff

Viajando en primera clase de un vuelo puede suceder algo que puede cambiar tu vida. A la llegada al aeropuerto puede suceder algo que puede cambiar tu vida. ¿Dos veces? Si. Y si no se lo creen, prueben a ponerse en lugar de Willem Hold y verán como no solo le cambia su vida dos veces, sino que ahí no acaba todo.

Willem Hold regresa a Alemania, a Frankfurt, a pesar de la orden de búsqueda y captura que pesa sobre él, por un robo fallido que dejó un muerto.

Ha vuelto por negocios. Le han contratado para matar a un empresario. Es un asesino a sueldo y ha vuelto para cometer un asesinato. Sin más aspavientos, como se contrata a un jardinero para podar un árbol.

Lo que no se imagina Hold es que su vida va a entrar en una espiral donde el peligro y el amor van a aliarse para complicarle la existencia hasta el punto de amenazar su supervivencia.

Traumas infantiles con tremendas repercusiones físicas, la desaparición de un Picasso, una acompañante de lujo, hombres turbios de negocios aún más turbios, una presentadora de noticias, una escritora de un manual de sexo, policías indecisos, un patrón de barca y más conforman un elenco variopinto de caracteres que entran y salen como en un vodevil.

Frankfurt Blues es una novela policíaca centrada en el comportamiento humano como enigma en sí mismo, un experimento paródico de la novela negra clásica americana de la que ofrece todo un muestrario de personajes y extrañas relaciones.

Vehicula la trama con una suerte de femme fatale a la que redime con el amor como camino de reconciliación entre sexualidad y traición.

Bodo Kirchhoff (1948) pedagogo, psicólogo y escritor alemán de narrativa, con mucha obra publicada desde 1979 y diversos premios obtenidos, ofrece en Frankfurt Blues una muestra de su versatilidad creativa en un género que no es su preferido, y aprovecha para incorporar reflexiones políticas y ubicaciones y escenarios que le son queridos.

La lectura entretiene, pero no emociona, sin duda porque su intención paródica se muestra en una trama donde todo tiene cabida, lo que supone que a cada giro hace que se espere que el siguiente sea aún más exagerado.

Aceptando esta condición no ha lugar a desengaño.

lunes, 23 de marzo de 2026

El y Ella

El y Ella es un título malísimo para una serie que quiere ser policiaca, pero para una serie donde el drama personal y el amor incomprendido, tratados de forma convencional, son el epicentro, entonces no es tan descabellado.

Estamos ante una serie donde la interpretación brilla por su ausencia, donde los escenarios son repetitivos hasta la saciedad e inmensamente planos. Donde el argumento parece haber sido escrito sobre la marcha, y que a pesar de todo o precisamente por su causa, se deja ver y está entusiasmando, dice la publicidad, a gran cantidad de público.

El título hace referencia a una ex-pareja de casados, separados de facto aunque aún no legalmente, que coincide en la investigación del escabroso crimen de Rachel Hopkins, una persona muy conocida en el pueblo y mucho también por el detective Harper.

En Dahlonega, un pueblo de Georgia donde se ha cometido el crimen, el caso está en manos del detective del condado, Jack Harper, y llega a cubrir la notica la periodista y su esposa Anna Andrews, que lucha por recuperar su estatus mediático que ahora mismo es inexistente desde que dejara su carrera como presentadora de noticias debido a un trauma familiar.

A Harper le acompaña Priya Boston, su colega y asistente, el personaje más racional y relevante en la trama. Y aparecen también la hermana del detective, Zoe Harper, con serios problemas, y la hija de ésta, la pequeña Meg. Un tratamiento coral que refuerza el aspecto psicológico de los personajes donde se centra el argumento. Más social que criminal.

6 episodios permiten un largo recorrido de reproches y choques entre todos los protagonistas, al tiempo que se van desmadejando los hilos de la trama, y que irán recordando y añorando, o no, según qué y según quien, aspectos de su pasado.

La producción está basada en la novela homónima de Alice Freeney, un argumento best seller de trillado planteamiento, y juega permanentemente a ocultar hechos, lo que suscita desconfianza entre los protagonistas y permite jugar con distintos puntos de vista, entre el policial y el periodístico, y por tanto mostrar distintas medio verdades.

viernes, 13 de marzo de 2026

Sugar Killer de Mireia Yévenes

Una sugar baby es una joven que se presta a ofrecer compañía a hombres adultos por un precio; las aplicaciones de contactos favorecen los encuentros, pero no saben cuál va ser su naturaleza, y aún menos si en ellos se puede producir algún delito: tampoco les interesa.

Macarena, Maca, es una joven de 27 años estudiante de Bellas Artes. Pero también es Sophie e Yvette y Vanesa y Paula y Margot y … cambia de nombre como cambia de ropa interior y construye un personaje ficticio, incluso adapta el modo de andar y de hablar porque cuando deja las clases, por la noche, se transforma en una sugar baby.

Una sugar baby muy crecida en su capacidad de controlar las situaciones pero que se desmorona cuando algo no sale como debiera. Y no debería ser así: una joven en ese mundo debería tener claro que anteponer la desconfianza es la mejor forma de salir indemne. Y no solo físicamente sino también mentalmente.

Sus encuentros esconden una motivación delictiva y su comportamiento no pasa desapercibido por quien menos desearía y sometida a chantaje se prepara para interpretar un personaje que supone algo más que una cita y que pondrá su vida en peligro.

Una sugar baby en busca de su sugar daddy.

Sugar Killer es un thriller que, como su protagonista, no sabe que quiere ser de mayor. Coquetea con varios subgéneros criminales, pero no se centra en ninguno; no ejerce su derecho a crítica social por el oficio y beneficio de su protagonista ni tampoco por los, eufemísticamente hablando, mecenas; resulta ambiguo en su finalidad e impreciso en su desarrollo.

Mireia Yévenes, la autora, ha sido ambiciosa trenzado un argumento que combina prostitución encubierta de alto standing, sectarismo, trata de blancas, y chantaje pseudo policial.

Pero solo ha esbozado los comportamientos sexuales, los temas escabrosos e incluso los asesinatos; no ha bajado al fondo de cada uno y no se ha ensuciado, por lo que el conjunto ha desdibujado la potente novela criminal que esconde en su interior.

Pueden leerla sin temor a que el contenido ofenda, y pueden mecerse con el ritmo de un thriller light donde el romanticismo prevalece sobre lo criminal; y es que el mundo es así y las personas están empeñadas en encontrar su media naranja como medio de supervivencia, a pesar de que el mundo se desmorone a su alrededor.

sábado, 7 de marzo de 2026

La obra maestra de Daniel Silva

Leer los thrillers protagonizados por el espía y restaurador de arte Gabriel Allon tiene el mismo efecto revitalizador que una inmersión en aguas heladas. La experiencia es distinta a cualquier otra y la sensación no se olvida.

La obra maestra es la entrega 25 con Gabriel Allon, y no se nota para nada el paso del tiempo; sigue despertando el mismo interés que la primera, sigue atrapando la atención y en cuanto se acaba empieza la ansiosa cuenta atrás esperando para la próxima entrega.

Lo cierto es que la serie bien se podría dividir en dos partes, la primera abarca hasta la entrega 21 incluida donde Gabriel es espía activo y por tanto los argumentos se corresponden con hechos más grandilocuentes; y la segunda, de la entrega 22 hacia delante, donde el protagonista ha cesado en su cargo y se dedica a la restauración de cuadros, con argumentos más domésticos, lo que no lo aleja de verse mezclado en crímenes que investiga con el celo de su etapa anterior.

Estas nuevas obras tienen esa mezcla habilidosa de componentes que solo tienen los cócteles más selectos para conformar una obra de arte. Por eso, paseamos por museos, pinacotecas y galerías de arte sin olvidar sus trastiendas y recibimos masterclass a juego con la corriente artística o el pintor que participe en la trama; se le añade misterio, delitos y personajes carismáticos; asesinatos; deliciosa comida y bebida italiana e internacional; viajes cortos y más largos siempre a lugares interesantes; y sobre todo la capacidad de sorprender e interesar a partes iguales.

Glamour, seducción, lujo, el mundo del arte mueve millones, el coleccionismo puede llegar a ser una enfermedad y a su alrededor se tejen rencillas, envidias y venganzas. La obra maestra es un apasionante viaje al mundo del pentimento y de sus trazos subyacentes, esas pinturas que aparecen ocultas a la vista tapadas por otra pintura distinta.

Eso es lo que puede haber descubierto una joven con un contrato en prácticas al limpiar un cuadro. Podría ser que debajo de la pintura actual, de poco valor, se esconda una obra maestra cuyo descubrimiento sacudiría el mundo del arte como un terremoto. Una posibilidad no imposible, pero si improbable, que puede atraer un interés desmesurado y Gabriel Allon, como no podía ser de otra manera, se va a ver envuelto en un entramado tan ajustado que ríete de la trama de un lienzo y todo sucede a ritmo vivace y con la técnica del sfumato.

Daniel Silva no esconde ases en la manga, da al lector la posibilidad de ir anticipando lo que va a suceder y aun así sorprende. Es como si un mago les enseñara los trucos que va a hacer y luego en el espectáculo y sin salirse del guion consiguiera que se vieran como si fuera la primera vez.

Tener su nueva novela en las manos es lo más parecido a la noche de reyes magos. Mezcla de ilusión, excitación y deseo que no se acabe. Vuelvan a sentir esa magia durante el rato de puro entretenimiento que dura la lectura. Se lo recomiendo y si van a leerla de noche asegúrense de que el día siguiente sea festivo.

Hay otras novelas de esta serie reseñadas en el blog, utilicen el buscador en la columna de la derecha para poder leerlas.

lunes, 2 de marzo de 2026

Mantis de Francisco Bescós

La mantis religiosa es un insecto de gran tamaño, para su especie, y de cabeza triangular que sugiere un origen extraterrestre y que sido y es fuente de inspiración para estas disciplinas.

Mantis por ser de la familia mantidae y religiosa porque la posición de sus patas delanteras sugiere un estado de rezo permanente.

La mantis es un espécimen distinto a los habituales, por eso y otras razones Josefina Gónzalez Parra -llámenla Fina si no quieren que se enfade- la ha elegido como sobrenombre. Le gustan sus andares, su elegancia, su forma de girar la cabeza, su parsimonia al comer y sobre todo su resolución y su implacabilidad en la toma de decisiones.

Fina es tan distinta como una mantis. Es distinta a todos los que la rodean y por ello es claramente diferente a lo que se espera sea una protagonista de novela negra. Mientras, los demás, el resto de protagonistas, son personas aparentemente corrientes y por eso mismo tampoco esperarían sus reacciones que resaltan los comportamientos insospechadamente oscuros. Como cuervos sobre la nieve.

Francisco Bescós no deja de reafirmarse a cada nueva novela que publica como un gran narrador de caracteres; para bien y para mejor va escalando del policial negro a la novela negra de gran carga humana y social. De su situación familiar ha extraído todo lo positivo que tiene y lo proyecta en una clara reivindicación de la diferencia funcional.

Mantis es una novela negra que transgrede al género en su forma y en su fondo, da voz a una protagonista absolutamente atípica e impropia por lo que su comportamiento se sostiene, literalmente, con actos acordes a su condición, lo que supone una lectura sorpresiva y altamente emotiva.

Fina vive con su madre y tiene a su hermano en la cárcel. No tiene padre. Bueno a lo mejor está por ahí, pero nadie quiere saberlo. Se desplaza cada día al trabajo en un scooter y su vida acaba de dar un vuelco: su mejor amigo en la empresa acaba de ser encontrado muerto y a su hermano le espera un final trágico si no consigue reunir una alta suma de dinero, y Fina quiere ayudarlo y quiere descubrir la causa de la muerte de su amigo.

Fina trabaja en una empresa CLT, lo que viene a ser una Corporación Logística & Transporte, una organización especializada en la gestión integral de la cadena de suministro, gestionando el movimiento de mercancías desde el origen hasta el cliente final. Una empresa que está a punto de convocar una huelga indefinida si no se retira la propuesta de ERE que diezmaría la plantilla. O todos o ninguno.

Esta concatenación de hechos supone que Fina deba ser más mantis que nunca: paciente, observadora y de ataque relámpago.

La trama está muy bien trenzada y por eso cuando empiecen a leerla ya no podrán dejarla. Pero es en la humanidad de los personajes donde radica su verdadera adicción y eso es lo que consigue que quede poso al final de la lectura y que se recuerde durante muuuucho tiempo.

Utilicen el buscador de este blog para acceder a las reseñas de sus otras novelas, todas son contundentes.

 

viernes, 20 de febrero de 2026

Momentos oscuros de Elisa Hoven

Hay un dicho que afirma que la realidad supera la ficción, y después de esta lectura se puede afirmar, y es otro dicho, que es una verdad como un templo.

Momentos oscuros es un libro true crime porque dice que las historias que relata provienen de la realidad, salvo que sea una argucia de venta por lo fake que parecen algunas, pero en cualquier caso es mucho más que una lectura; es una reflexión sobre la condición humana y sobre la percepción de los distintos niveles de realidad.

Lo que parece evidente puede ser un trampantojo, de hecho, lo es en muchas ocasiones y en especial en todos y cada uno de los relatos de este libro. Se pasa de lo claro a lo oscuro en un momento. Quien muestra su condición de víctima puede ser verdugo y al revés.

Elisa Hoven recoge 9 historias sobrecogedoras bien sea por la tipología del delito: niños soldado, canibalismo, violación, o por la frialdad con la que se llevan a cabo. Quienes los cometen pueden verse empujados por las circunstancias, pero si hay intencionalidad dolosa, o beneficio directo es difícil aceptar circunstancias atenuantes. Si hay planificación y método no es homicidio es asesinato.

El libro nos permite comprobar como también podemos ser victimas de esa manipulación, porque desde nuestro comportamiento civilizado ansiamos que al final todo salga bien; necesitamos creer que la maldad va a ser condenada y que la inocencia va a relucir.

No nos engañemos, estamos sometidos a la ingenuidad maniquea del bien y el mal y no tenemos en cuenta los tonos oscuros intermedios.

Los relatos nos presentan a Eva Herbergen, una abogada penalista en Herbergen y Asociados, felizmente casada con Peter, un profesor de Literatura General y Comparada, que le sirve de confidente y de voz de la conciencia, lo que no impide que ella tenga la suya propia.

Nos muestran su participación en cada uno de los casos, y como se desdibuja su particular línea roja que debe separar la persona, Eva, de la profesional Herbergen, y las consecuencias propias y ajenas que tienen sus actos.

Quienes ejercen la defensa de personas acusadas, las defienden desde el código deontológico de su profesión y deben evitar que su ética y su moral, no ya digamos sus sentimientos, influyan, pero no pueden evitar que estén presentes ya que también son personas, aunque de legal tenga poco.

Y es que todo el mundo puede elegir, pero la elección tiene consecuencias. Después de leer cada caso, tómense un tiempo de reflexión antes de abordar el siguiente, y póngase en la piel de la abogada y pregúntense como hubieran actuado en su lugar.

sábado, 7 de febrero de 2026

Agatha Raisin y las brujas desdichadas de M.C. Beaton

Un nuevo enredo criminal para Agatha Raisin en un recóndito lugar donde, hasta su llegada, nunca había pasado nada relevante, pero a partir de ese momento todo el pueblo recordará su paso por él y a buen seguro que durante generaciones se hablará de ella.

El mundo de las médiums, pitonisas, echadoras de cartas es algo irrelevante para Agatha hasta que llega a Wyckhadden.

Allí descubrirá que el influjo mental existe, o sea la sugestión, y que el poder mental, o sea la capacidad para influir sobre otras personas, también y que no tienen nada de paranormal y sí mucho de malicia.

Todo se verá de otra forma cuando el asesinato se dé cita en ese pueblecito portuario al que la nieve viste de blanco cuando no se tiñe de rojo.

Y es que nuevamente vamos a vivir las situaciones divertidas, estrafalarias, confusas y contradictorias que acompañan a Agatha allá donde vaya y de las que participamos de forma entusiasta.

En esta ocasión coincidirá con un grupo de jubilados que viven en el hotel donde se aloja, porque les resulta más barato pagar alojamiento y pensión que vivir en casa propia.

Con ellos disfrutará de charloteo y partidas de Scrabble, a la vez que tendrá tres hombres que la rondan, aunque cada uno con motivos y finalidades distintas.

Al producirse el asesinato, la cabezonería de Agatha va a convertir a todos en sospechosos y el desbarajuste estará servido.

Nueva entrega de los enredos, que no aventuras, de Agatha Raisin de la malograda M. C. Beaton que colmará a sus incondicionales y satisfará a quien se acerque a ella por primera vez.

Su lectura es entretenimiento terapéutico y hasta tal punto satisfactorio como ver la vida con las lentes del optimismo.

Con un 70% de Cozy y un 30% de policiaco clásico resulta una lectura ligera y adecuada para todas las edades y todas las épocas del año. Y en invierno, como el te fuerte y caliente, sabe mejor.

Hay más novelas de Agatha Raisin reseñadas en este blog, utilicen el buscador para localizarlas y disfrutarlas una a una. 

miércoles, 28 de enero de 2026

Zulú de Caryl Férey

Estamos ante una gran novela negra, tan negra como el color de piel de los protagonistas; tan negra como lo es la maldad humana que no discrimina entre etnias; tan negra como la noche, que parece querer esconder con su oscuridad la realidad de una nación que vive en duelo permanente; tan negra, en fin, como aún ven su futuro los habitantes de Sudáfrica.

Zulú es una novela desgarradoramente cruda, solo apta para lectores curtidos del género.

No cede a convencionalismos de corrección narrativa y relata hechos con óptica periodística de sucesos, ritmo de documental de guerra y frialdad crítica de análisis político serio.

Caryl Férey, su autor, bretón afincado en París, estuvo viviendo un año en Sudáfrica documentandose de la misma realidad, para que su novela estuviera empapada de vida y muerte por igual y sin filtros. Y el resultado es estremecedor y aterrador. Tremendamente realista y convincente.

Zulú es la etnia de Ali Neuman, el jefe de la policía criminal en Ciudad del Cabo, que ha conseguido el puesto por meritocracia y no como prebenda por la ley de discriminación positiva.

Ali, junto con sus compañeros el lugarteniente Brian Epkeen y el sargento Dan Fletcher, los tres muy distintos pero muy profesionales y adecuadamente complementarios y amigos, se hacen cargo de la investigación del brutal asesinato de la joven Nicole Wiese, hija de un famoso jugador de rugby local.

Tanta violencia descargada sobre su frágil juventud consigue incluso descentrar a quienes tienen a la violencia permanentemente como compañía; y no solo por su trabajo sino por experiencia propia.

Y es que Sudáfrica es un no-país que se ha levantado desde la violencia; exuda violencia cada minuto de cada día. Antes de los boers, durante y después con un apartheid, lacra de la historia de la humanidad, que la institucionalizó y ahora, el post apartheid no puede deshacerse de ella y probablemente no lo consiga nunca.

La investigación del caso criminal es un viaje por una realidad desconocida para quien no viva allí y muestra la dificultad que hay para conseguir información incluso para la policía, un estatus que no garantiza inmunidad frente los delincuentes.

Como álbum de cromos macabro, va mostrando el modo de entender la vida de una población que sabe que es secuela de la humanidad, que siente que está viva porqué muerta no sentiría y para quien la felicidad es un estado tan inalcanzable como la invisibilidad.

Un cuadro devastador de una sociedad desestructurada de un no-país en donde las calles son una sabana salvaje con más depredadores que víctimas por lo que no solo hay un 99,9% de posibilidades de sufrir violencia, sino de sufrirla más de una vez.

Decir que Zulú es una novela negra es quedarse corto.

 

lunes, 19 de enero de 2026

El Triángulo de Hielo de Marcos Nieto Pallarés

Nos encontramos en el Triángulo de Hielo, la zona geográfica emplazada entre los vértices de Molina de Aragón, Calamocha y Teruel. Una zona extremadamente singular por sus temperaturas que suelen alcanzar valores inferiores a 20 grados bajo cero y a menudo aún más bajas. Un pedazo de Polo Norte en la península Ibérica.

Una zona a poco más de 200 kilómetros de Madrid. Y en Madrid, una noche fría y tormentosa, aparece el cuerpo de una joven cuya desaparición se ha denunciado meses atrás en Molina de Aragón.

La inspectora Paloma del Moral, profiler, y su compañero, el inspector Antonio Toño Castro van a jugarse literalmente la vida para atrapar a ese psicópata que se da a conocer como El Hombre de Escarcha y es que, si algo hay en esta novela, es nieve, hielo y frío.

Bajo la consigna de somos infalibles la sección de la policía judicial de Madrid encargada de la investigación trabaja incansablemente para acabar con esta gélida pesadilla que, a medida que prospera solo parece servir para constatar que lo descubierto es solo la punta del iceberg.

Así, Policía Judicial, Guardia Civil, la Científica y los forenses trabajan codo con codo para resolver un caso que, por si fuera poco, sigue siendo un sprint, pero des de media carrera se ha convertido en contrarreloj.

Un cracker, una anomalía proteica, unos periodistas y la dudosamente beneficiosa utilización de las redes sociales terminan de dotar de actualidad y verosimilitud a este gélido caso.

El Triángulo de Hielo es un thriller tan intenso, inteligente, emocionante, emotivo y, curiosamente, familiar, que se lea con la intención que se lea acaba culminando cualquier expectativa.

Marcos Nieto Pallarés nos hace partícipes de una investigación criminal compleja que demuestra que ante un criminal de primer nivel hay que desconfiar de las evidencias si hay resquicios en el encaje y también que el avance en las pesquisas puede ser engañoso ya que igual en lugar de acercarnos al culpable, nos estamos alejando.

Una novela más de este genio del thriller que no defrauda y siempre se las ingenia para sorprender.

En esta ocasión con una obra original en su planteamiento y distinta en la psicología del criminal, con los habituales giros del género, solo que aquí son de 45 grados y se suceden en zigzag para mantenernos permanentemente en vilo.

Una lectura que no sólo hiela los huesos sino también el corazón, por las víctimas. Abríguense antes de abordarla, no olviden que el frío mata.

lunes, 12 de enero de 2026

¿Quién con fuego? de Carlos Ollo Razquin

Quien con fuego juega, se quema. Eso dice el refrán; habría que matizar qué se entiende por jugar y que no.

Eugenio Zubieta, un anciano asocial que vive en Ulzurrun desde hace más de 20 años, un pequeño pueblo del Valle de Ollo de Navarra, cerca de Pamplona, ha sido encontrado muerto en su casa.

El caso es investigado por el inspector Faustino, Faus, Villatuerta, en su primera misión desde su reingreso después de una larga y penosa baja laboral, acompañado por su hija Nerea, a quien el comisario ha colocado en el equipo para que aprenda y de paso eche un ojo a la adaptación de su padre, y por el subinspector Javier Erro, ex novio de Nerea y cuya relación acabó tan mal como para que las rencillas pasaran de lo personal a lo profesional.

El caso ofrece más sombras que luces y es difícil encontrar un hilo del que tirar, pero la profesionalidad del equipo lo acabará recogiendo hasta conseguir el ovillo.

El relato de la investigación en tiempo presente se va alternando con el de la represión criminal de los vencedores franquistas con asesinatos en plena noche, el periodo post-bélico.

Pastores reconvertidos en guerrilleros, en maquis, más por salvar la vida que por convicción, nos evocan aquellos tiempos de venganza y barbarie que además de venganza esconde el propósito de apropiación de casas y tierras.

El doble relato, combina adecuadamente la práctica del procedimiento de una investigación criminal con el costumbrismo histórico, y, aunque así se pueda deducir casi desde el principio la causa de la muerte, no por ello pierde interés.

El doble recorrido en presente de Ulzurrun, pueblo, a Pamplona, ciudad, y de ciudad a pueblo, revisando las pistas del crimen una y otra vez; y en pasado con una huida desalentadora, mantiene el ritmo y alienta las descripciones geográficas que son evocadoras de realidad; algo de lo que flaquean los diálogos.

Carlos Ollo ha creado una buena novela policíaca y unos personajes que tienen aún mucho que dar. Esta es su primera aparición y hay dos títulos más publicados.

Sus personajes tienen personalidad y muestran carácter, pero lo mejor es que están a rebosar de humanidad, lo que le confiere a la trama un valor que últimamente se echa en falta ante tanto personaje robótico o super especialista en algo.

¿Quién con fuego? es una novela policiaca que no excluye el trato personal, sino que, al contrario, lo anima a participar y es que investigar una muerte nunca puede ser cómo analizar en un laboratorio aséptico, ya que el cadáver antes estaba impregnado de vida.

miércoles, 7 de enero de 2026

La muerte es una vieja historia de Hernán Rivera Letelier

Las parejas de investigadores cuando más dispares más interesantes, más complementarias y más jugosas. En esta ocasión se lleva al extremo este axioma y el autor aúna a un ex-minero, ahora investigador privado, y a una joven monja.

La muerte es una vieja historia es la primera novela de la serie, y en ella conocemos el como y el porqué de esta particular asociación, mientras asistimos a la investigación de unas violaciones que tienen lugar en un mausoleo del cementerio.

Todo en esta novela es original, curioso e interesante. No solo lo son los protagonistas con su peculiar modo de hacer, de hablar y de pensar que supone una relación muy interesante a nivel filosófico y cotidiano.

Sino también lo es el argumento con este particular violador en serie que tiene aterrorizadas a las chicas y desconcertada a la policía, que por otro lado tampoco se toma el tema muy en serio. Las violaciones y desapariciones de mujeres en Latinoamérica suelen ser pan de cada día.

La investigación de esta peculiar pareja deberá serpentear por lugares poco recomendables e interactuar con personas peculiares, para poder llegar a una conclusión satisfactoria.

Antofagasta, es la población costera y portuaria chilena donde se desarrollan los hechos. En ella tiene su oficina el investigador privado, titulo obtenido por un curso por correspondencia, Tira Gutiérrez, con encargos de infidelidad en los que se está especializando, y cuenta con la ayuda de la hermana Tegualda, una joven religiosa que a pesar de sus holgados ropajes no puede evitar derrochar sensualidad.

Hernán Rivera Letelier escribe con esa musicalidad que solo consiguen los virtuosos del lenguaje. Relata con humor irónico, que inculca a sus personajes, los entresijos de un caso criminal mientras muestra costumbres locales y no renuncia a mostrar las falsedades de los programas políticos y la desidia policial, al tiempo que denuncia la poca atención que reciben los ataques a mujeres.

La muerte es una vieja historia es una novela detectivesca que da un giro a lo manido para mostrar que el género no solo no está agotado, sino que todavía tiene mucho que contar y que hay distintas maneras de hacerlo.

Esta primera entrega es suficientemente interesante como para no perder el tiempo y acercarse a la segunda.