miércoles, 9 de febrero de 2011

El naipe y la bala

Dentro del blog, fíjense, está nevando.

Lleva así todo el invierno. La nieve del blog es ficticia; es un efecto especial, es un efecto de ilusionismo. En los blogs no nieva.

Aunque el género interrobang se vista de verosimilitud es claramente un espectáculo de ilusionismo. Se diría que la misma esencia ha buscado manifestarse en artes distintos.

En ambos hay una presentación de un efecto que puede parecer que camina hacia una dirección; luego hay una concatenación de movimientos encaminados a lograr el fin pretendido sin dar pistas o dándolas falsas y finalmente hay una materialización o visualización del efecto conseguido.

La misdirection es el arte que practican los magos para retener y dirigir la atención del espectador hacia donde interese a cada momento de forma que a pesar de tener a un palmo la resolución del misterio no sea capaz de verlo aunque lo este mirando.

Y es la misma habilidad que despliegan los autores interrobang al presentar personajes y situaciones que a la vez que sirven para hacer avanzar la trama envuelven al público en un laberinto de despistes con lo que consiguen que toda la representación sea una mise en scene para un clímax final que ha de desmentir cualquier tesis supuesta de la forma más inesperada y asombrosa posible.

No es de extrañar que en su devenir hayan coincidido en época y se hayan entrelazado en más de una ocasión en sus representaciones.

El asombro es la vivencia de lo inesperado y de lo imprevisto. Es ser testigo de lo que no podía suceder y sucede y viceversa. La premonición de que lo imposible se vuelva inevitable  solo alarga la expectación pero no reduce ni un ápice el momento de la sorpresa.

Del mismo modo que el as de corazones que estaba en la mano del mago aparece dentro del bolsillo del espectador de la tercera butaca de la primera fila.

El asombro es la chispa que salta de la fricción de enfrentar lo racional a lo visual. Es la chispa que genera el percutor y dispara la bala.

Y que una bala agujeree un naipe es puntería.

Pero que la bala seccione un naipe es magia.

Intenten verlo desde este punto de vista. Y díganme que opinan.

Disparen sus comentarios.

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