viernes, 12 de abril de 2024

La puerta de los traidores de Jeffrey Archer

Fiel a su cita, Jeffrey Archer vuelve a publicar una obra que es un engranaje mecánico perfectamente diseñado, en el que cada pieza encaja con su vecina y da como resultado un artefacto que, bajo el nombre de novela, se comercializa sin publicidad habida cuenta que la demanda ya está descontada.

La novela La Puerta de los Traidores coge el nombre de su homónima que es una de las que permiten el acceso al recinto de La Torre de Londres.

Y es que La Torre de Londres y el tesoro que custodia, y que cada día visitan cientos de turistas, es el epicentro de una trama que se asemeja al vuelo de un colibrí: veloz e imparable.

Una trama que se desarrolla en un plan para apoderarse de ese bien tan preciado y no solo por su valor económico, incalculable, sino por su valor simbólico y por tanto de un impacto emocional solo entendible por la ciudadanía británica.

Un plan magistralmente elaborado que, como todos, será tan infalible como lo sea su eslabón más débil, y, éste, a veces no es tangible sino solo sentimental y tiene en la soberbia su talón de Aquiles

Esta novela, La Puerta de los Traidores, es la continuación, aunque puedan leerse de forma independiente, de su obra anterior Por encima de mi cadáver y, como en ella, mantiene el ingenio y la intención de sorprender por encima de cualquier otra aspiración literaria.

Nos volvemos a encontrar con los mismos protagonistas y, como en el circo, busca el más difícil todavía. En esta ocasión la sensación de angustia sobrepasa cualquier escala de medición que existiese ya que el desenlace se produce en solo 24 horas y es muy poco para lo mucho que hay que hacer.

El plazo contagia al lector que siente que debe apresurar la lectura para entrar en tiempo y que no duda en empujar directamente a según que protagonistas para que se den prisa.

Jeffrey Archer lleva tanto tiempo en la cúspide, que su única intención es entretener y eso son sus novelas, un rico helado en una tarde de verano. Frescura, dulzor adictivo y placer momentáneo.

No dejen de aproximársele si andan con concentración baja de serotonina.

miércoles, 10 de abril de 2024

Almuerzo en el Café Gotham de Stephen King

El subgénero GastroNoir, o Gastronomía Criminal, dentro de la novela policíaca y la novela negra, trata sobre argumentos que tienen como eje principal el mundo de la gastronomía, ya sea encarnada por chefs o maîtres de restaurantes, o por críticos gastronómicos, distribuidores y productores.

Próximamente dedicaré varios fascículos de El Mussol Maltès a informar sobre la oferta literaria, cinematográfica y televisiva para su deleite.

En esta ocasión la reseña es un pequeño aperitivo, servido en forma de relato escrito por el maestro del género de terror, cuando no horror, Stephen King.

Steven Davis llega a casa del trabajo y encuentra una nota de su mujer Diane, Diane Coslaw, en la que se despide, le pide el divorcio y le comunica que pronto tendrá noticias de su abogado.

Al asombro por parte de Steven le sigue el desconcierto y van aflorando otros sentimientos, aunque se fija un objetivo y es recuperar a su mujer como sea.

Mal momento para dejar de fumar. Y más si se es un fumador empedernido.

De repente, entre los nubarrones, un rayo de sol: una invitación a un almuerzo el jueves al mediodía con Diane y su abogado. Una encerrona pensará alguien, una oportunidad de tenerla cara a cara y recuperarla, piensa Steven.

Y ese es el principio de todo. O el principio del final. No les diré más, si desean saber que ocurrió en ese almuerzo tendrán que ir al Café Gotham.

Stephen King hace alarde de su humor negro y echa mano a sus existencias gore para derrocharlas sin recato y ofrecer un relato criminal hijo de sus particulares pesadillas terroríficas con las que se ha hecho famoso al pasarlas a papel y aún más a cine.

Almuerzo en el Café Gotham es una lectura con ilustraciones que ponen la tilde en aquellos aspectos relevantes y conforman un conjunto sencillo pero satisfactorio. 

lunes, 1 de abril de 2024

El Coleccionista de Daniel Silva

El Coleccionista es un thriller que aúna espionaje, robo de obras pictóricas más que relevantes y conspiraciones políticas con fines bélicos bajo falsa bandera.

Y es que el espionaje tiene tantas o más ramas que un árbol y cuando te encaramas a una y empiezas a ascender o a desplazarte lateralmente, nunca sabes en cual acabarás.

En esta novela, empezamos en Venecia, descenderemos hasta el este, la bella costa Amalfitana, para ir a Dinamarca y… ya no digo más para no restarle interés.

Baste solo saber que se empieza por el robo de un cuadro, tal vez el más caro del mundo, y uno de los más desconocidos, y se acaba con… y ya no digo más para no restarle emoción.

El protagonista es Gabriel Allon, un marido feliz y padre afortunado, residente en Venecia, que se dedica a la restauración de cuadros, aunque anteriormente tuviese un oficio lleno de misiones peligrosas, al que el general Ferrari coacciona amablemente para que le ayude a recuperar el cuadro robado.

En su investigación recibirá ayuda de Ingrid Johansen, una habilidosa ladrona y consagrada hacker danesa y de antiguos compañeros que, con él, se apuntarían a un bombardeo, nunca mejor dicho.

La misión acabará complicándose hasta extremos insospechados que podrían cambiar tanto la faz del planeta que sería irreconocible… y ya no digo más para no restarle curiosidad.

Daniel Silva no precisa presentación puesto que su obra es sobradamente reconocida y bien valorada. Sus thrillers son pasapáginas angustiosos y excitantes, y en El Coleccionista se explaya sin cortarse un ápice y aunque algunos aspectos se solucionen de forma poco ortodoxa, se le permite la licencia creativa.

La novela entusiasmará a sus fieles fans y si no lo conocían, esta puede ser una buena ocasión para acercarse a su obra y a su estilo.

El Coleccionista es entretenimiento con visos de realidad amparado por una contextualización histórica verdadera en su mayor parte. Lo que hace que la reflexión final sea del tipo ¿podría suceder?

sábado, 23 de marzo de 2024

El vino del alquimista de Pepe Müller

Dentro del género thriller de aventuras, hay un subgénero, no diagnosticado, protagonizado por buscadores y que en su trama desarrolla la búsqueda, no exenta de peligros, de un objeto valioso.

Valioso por su valor crematístico, como un tesoro, o porque su trascendencia histórica puede alterar paradigmas y conseguir tambalear los principios éticos y sociales que hemos dado por inamovibles a lo largo de muchos años.

Suelen tener dos figuras prácticamente a la sombra y antagónicas que persiguen el mismo fin: encontrar el bien preciado. Que a su vez disponen de empleados y sicarios que son los que ejecutan el trabajo y corren los riesgos.

El protagonista principal, por lo general masculino, suele empezar titubeante pero una vez coge carrerilla ya todo se sucede de forma rápida y relativamente fácil. Hay viajes que buscan vistosidad y que se adornan con petulantes nombres de hoteles y restaurantes, marcas de ropa y comidas, y vinos exclusivos no, lo siguiente, aunque sus notas de cata carezcan de alma.

Y no faltan simbología, acertijos y secretos ocultos durante siglos que ahora se resuelven de forma pueril. Y es que a este subgénero hay que concederle esta prebenda, pues en caso contrario, las novelas necesitarían más de mil páginas.

Y en la trama siempre hay una chica, atractiva e inteligente, que ayuda al protagonista. Y muertes; ingrediente esencial para demostrar que no se está ante un juego de sobremesa.

El vino del alquimista es un thriller de buscadores, y como va de vino, diré que, elaborado a partir de un coupage de los tópicos identificadores de este subgénero que no difiere de otros títulos parecidos, a los que si supera, y con nota, con un diseño de cubierta muy apropiado.

En esta novela la búsqueda se ajusta a una botella de vino perteneciente a un fraile que además de enólogo era alquimista. Por lo que a la botella se le confieren propiedades químicas vinculadas al esoterismo.

El inicio es trágico con el incendio de uno de los más conocidos restaurantes de Barcelona con resultado de muerte de una persona.

A partir de aquí, los buscadores tienen un reto de pista fría y sin mapa con la X que indique el lugar lo que los equipara a los lectores que pueden ir avanzando en las pesquisas y descubrimientos a la par.

Si fuésemos exigentes, diríamos que a esta ópera prima de Pepe Müller le falta lo que se le pide a un buen vino, estructura, equilibrio y matices, pero siendo una lectura pasarratos se entiende que carezca de esa acidez que puntúa al vino.

 

martes, 19 de marzo de 2024

Contrition de Carlos Portela y Keko

Dentro del amplio catálogo de crímenes al que acude el género noir para manifestarse, hay un tema engorroso de abordar, peliagudo de escribir y desagradable de leer, que es el protagonizado por depredadores sexuales de menores.

Personas mayores que usan y abusan, para satisfacción sexual propia, de la impostura, la mentira, el chantaje e incluso la violencia sobre niñas y niños pequeños, inocentes e indefensos. Y frágiles.

Contrition es un conjunto de casas que conforman una atípica comunidad de vecinos en el condado de Palm Beach, en el estado estadounidense de la soleada Florida. Su censo lo completan personas exconvictas, condenadas por delitos sexuales que aspiran a una reinserción, que saben que jamás obtendrán.

Pederastas que han abusado físicamente de menores, y pedófilos, que se sienten excitados sexualmente con la proximidad o imágenes de menores, sobreviven como deshechos sociales, en un remedo de vertedero municipal, aferrándose a la religión que es la última esperanza.

No eligen el lugar donde vivir, el lugar los elige a ellos. La ley prohíbe a todas las personas que han sido condenadas por un delito sexual contra una víctima de 16 años o menor, vivir a 1.000 pies (305 metros) de una escuela, parque, zona de juegos o guardería. Y Contrition cumple con la ley

En Contrition se ha declarado un incendio en una vivienda y se ha encontrado un cadáver en su interior. En la casa vivía Christian Nowak, ergo Nowak es la víctima. Accidente o suicidio, tanto da. Caso cerrado para la policía local.

Pero no para Marcia, una periodista ambiciosa que sabe que solo un buen y gran artículo le puede ofrecer el reconocimiento que le permita una vida mejor en un lugar mejor. Su investigación irá sacando capas a la cebolla, hasta llegar a su germen y mostrará como se vive con el dolor cuando este es dolorosísimo.

Carlos Portela, guionista, y Keko, dibujante, se enfrentan a ese abismo, que ocuparía un infierno aparte.

Carlos Portela y Keko

Contrition es un relato bien concebido, bien estructurado, bien desarrollado y bien concluido por Carlos Portela. Es una historia terrible i cruel, de víctimas directas y victimas colaterales, de odio y venganza.

Una historia tan negra como la tinta que emplea Keko para desarrollar su técnica profesional de sombras y luces en un claroscuro que es perfecto para mostrar unos rostros que no exponen sus pensamientos, si acaso, resignación y desesperanza.

Por todo ello, Contrition es un comic noir indispensable.

 

miércoles, 6 de marzo de 2024

Las chicas están bien de Ilaria Bernardini

No todo se logra en la vida con voluntad, esfuerzo y sacrificio, aptitud y actitud. Hay que contar con los factores externos que pueden alterarlo todo. Se puede llegar al grado máximo de idoneidad para un ascenso laboral y ver la meritocracia apartada de un plumazo nepotista. Se puede estar al máximo nivel para una prueba deportiva y sin embargo no alcanzar la gloria

En todos los lugares donde haya que competir para ganar siempre habrá rivales y siempre adversidades circunstanciales o inducidas, pero, en general, y eso es lo peor, imprevisibles.

Las chicas están bien es un thriller psicológico desgarrador que ahonda en el entorno de las gimnastas de élite y del dolor que lleva parejo.

Pero no solo en el dolor visible, ese que se traduce por lesiones musculares, de ligamentos, fracturas de huesos, cuando no muerte por una mala caída o condena a silla de ruedas para toda la vida.

Sino también en el invisible. El de las privaciones de comida, el de las represiones de goce mundano; el de sufrir en silencio humillaciones y maltrato de quienes las entrenan; el de padecer tocamientos lascivos de fisioterapeutas que se aprovechan de su posición de poder y de la ingenuidad y el miedo de las pupilas.

Pero hay aún otro tipo de dolor. La tensión mental que provoca la obligación de ganar y cualquier otro resultado no vale. El que se instala día a día, quebrantando la fuerza mental, hasta convencer de que el fin justifica los medios.  

Ilaria Bernardini, conocedora de lo que escribe, revela esas condiciones en el marco de una competición. A modo de dietario, con Martina como vehículo, relata esos estados de ánimo y esos esfuerzos durante la semana que dura el torneo.

Desde temprano por la mañana hasta la noche. Las relaciones con el entorno y los diálogos interiores, todo al descubierto, expuesto a los focos gritando que dentro de maillots de lentejuelas brillantes, además de proyectos de medalla hay niñas en tránsito a ser mujeres.

Su prosa es directa y concisa. Todo músculo, apenas nada de grasa. No hay edulcorantes en lo que relata porque la realidad es amarga.

Y denuncia lo mal que se trata a quienes eligen el deporte como medio para alcanzar un sueño, por creer, quienes las entrenan, dirigen y deberían cuidar que la dureza endurece.

La gimnasia, como cualquier otra disciplina deportiva de élite, está compuesta de personas y no de robots. De seres humanos necesitados de cariño, estímulos positivos y risas sin fin. Así se liberan las presiones, cualquier otro método puede también conseguir liberarlas, pero sin control.

Y ahí radica el quid de esta novela, sin el control adecuado, sin la visión periférica cualquier cosa puede suceder. Incluso el asesinato.

sábado, 2 de marzo de 2024

Crimen en la Posada “Arca de Noé” de Molly Thynne

La meteorología aliada al instinto delictivo determina una interesante trama criminal en espacio cerrado.

Un dispar grupo de viajeros coincide en la Posada Arca de Noé por culpa de una fuerte nevada que les imposibilita transitar por las carreteras y continuar sus respectivos viajes.

Entre los compañeros accidentales se encuentran personas de distinto origen, oficio e intenciones y cuando el crimen se presenta éste topa con la figura del Dr. Constantine que resulta ser un brillante detective aficionado.

La nieve cerca la Posada y su entorno e impide que nadie abandone el lugar por lo que hay que actuar con presteza y descubrir quien pueda ser culpable antes de que la bonanza le permita escaparse.

La desconocida, para el público de lengua castellana, Molly Thynne, demuestra sus aptitudes para desarrollar, partiendo de un tópico argumento, un relato que tiene en la personalidad de cada uno de los huéspedes de la posada su punto fuerte. Las relaciones entre ellos y sus desavenencias, surgidas de su clasismo y de la tensión ambiental por el encierro, dibujan magníficamente el escenario ideal para que el crimen sea una crónica anunciada. 

Una trama interesante, jocosa e intrigante, fiel exponente del género de novela enigma que constituyó la Golden Age británica, esa edad dorada capitaneada por Agatha Christie y que tuvo gran cantidad de escritores afines y gran seguimiento lector.

Una nueva oportunidad, brindada por la Editorial dÉpoca y magníficamente prologada, una vez más, por Juan Mari Barasorda, para descubrir esas obras eclipsadas por las escritas por las grandes damas y que resultan de enorme calidad.

El prólogo contextualiza la novela y la autora y aporta gran y notable cantidad de información social y del nivel literario de la época.

Recójanse una de estas tardes invernales, mejor si nieva o como mínimo que llueva, y disfruten con esta lectura que une a la claustrofobia del encierro el atractivo reto de ponerse en la mente del Dr. Constantine y jugar a resolver el caso antes de llegar al fin.

 

 

miércoles, 21 de febrero de 2024

La última partida de Jorge I. Aguadero Casado

A quienes los dioses eligen para acceder al Olimpo de la fama deportiva no les ha alcanzado ninguna bendición. El camino para ascender es tan largo, tortuoso, difícil y si te descuidas, mortal, que hay que empezarlo a tierna edad.

Eso significa que los años de su vida ya no son suyos; que todo aquello que se supone que se corresponde a cada franja de edad no lo van a vivir. Que se enfrentaran a una madurez sin haber exprimido ni la pubertad ni la juventud. Que, aunque sean ganadores, en el fondo siempre serán perdedores.

Tanta represión, tanta instrucción, tanto castigo pasa factura y así a quienes los dioses bendicen, maldicen haberlo sido.

La última partida es un thriller que se desarrolla sobre un tablero de ajedrez; es un thriller social trascendido por la situación geopolítica de la época en que transcurre. Es suspense y tensión que se acrecienta a medida que se suceden unos asesinatos y se acerca la gran final del campeonato del mundo de ajedrez.

Aunque no se crean que los asesinatos sean el nudo gordiano, sino todo lo contrario daños colaterales a la liberación del monstruo que todos llevamos dentro. En este sentido no se llamen a engaño: no es novela negra, ni policiaca, ni detectivesca.

Vamos a conocer, casi mejor que ellos mismos, a Fiódor Vasíliev, a Elene Isakadze y a Borislav Miroshnychenko. Vamos a acompañarlos desde su nacimiento, vamos a participar de sus inquietudes, a vivir sus miedos, a compartir sus anhelos. Anhelos que no ilusiones ya que los viven como objetivos a cumplir prácticamente desprovistos de emoción.

Los tres, jugadores de ajedrez. Mentes brillantes capaces de recordar jugadas y estrategias; de analizar situaciones y posiciones de sus trebejos y de anticipar jugadas futuras para saber cómo burlarlas o contrarrestarlas.

Los tres con la vista puesta en el horizonte de convertirse en campeones del mundo. Pero este privilegio está reservado solo a una persona. En ajedrez, quien juega es el rey y o gana o pierde y si pierde muere.

El autor, Jorge I. Aguadero Casado, escribe sobre ajedrez sabiendo de lo que escribe y describe a la perfección como se viven las emociones cuando deben guardarse en el interior, ya que, ante todo, antes incluso que uno mismo, está el juego que a medida que avanzan los torneos y las eliminatorias ya se ha convertido en lucha sin cuartel.

lunes, 12 de febrero de 2024

Cena de amigas de Daniel de la Peña

La chiclit, o sea la literatura para chicas y con chicas, como todo en la vida, tiene diferentes calidades y distintos enfoques, pero un denominador común: las protagonistas suelen entender como una gran catástrofe la rotura de una uña, su mayor preocupación está en decidir que zapatos calzar y su ambición está en cazar al hombre ideal.

La importancia de las relaciones amorosas, generalmente desastrosas, y que duren más de un par de citas, como leit motiv de toda una vida.

Cena de amigas es el relato de una cena, de la comida, de las conversaciones, de lo que se dice y lo que se omite; una cena promovida para la celebración de un cumpleaños que ofrece un cadáver como regalo.

La superficialidad en los diálogos beneficia una obra divertida por insustancial y alocada por banal, pero al estar aliñada con secretos y emociones viscerales ofrece una perspectiva de psicología de salón que atrapa por su candidez.

Podrían creer, si han llegado hasta aquí, que lo anterior es una crítica mordaz y despiadada de esta novela y no merece su interés. Nada más lejos de la realidad, no es una apreciación, es una constatación de un relato que es así porque así ha querido ser y que sus personajes son como son y no de otro modo, porqué haberlos haylos.

Valentina celebra su cumpleaños invitando a sus amigas a cenar a un restaurante y ha colado a Jimena Olivares, psicóloga, para que averigüe, mediante un engañoso y habilidoso juego de preguntas y respuestas quien entre todas ha traicionado la confianza de la homenajeada.

El encuentro transcurre entre risas sinceras y fingidas ji-ji ja-ja, que tendrán un fin abrupto cuando una de las asistentes resulta asesinada.

Será entonces cuando el argumento se de la vuelta sobre si mismo y el miedo a ser víctima desate comportamientos primarios y de rienda suelta a los recursos del suspense y la intriga para ir complicando cada vez más lo que queda de velada.

Daniel de la Peña convierte una Cena de amigas en una invitación al asesinato, y ofrece una historia entretenida y bien entretejida que dura de principio a fin, como actualmente se puede ver en tantas series de televisión protagonizadas exclusivamente por mujeres.

Un rato de lectura libre de preocupaciones, bastantes tienen las protagonistas, y sin desgastar neurona alguna.

Si gustan de las relaciones personales y sus complejas muestras de amistad y romanticismo y aman la novela enigma, esa en donde el (los) asesinato (s) son un puro juego de lógica, van a disfrutar sin ninguna duda.

 

lunes, 5 de febrero de 2024

A un lado de la carretera de Paul Pen

Dice la frase publicitaria de este libro que “A veces, el autor del crimen es solo una víctima más” y nunca una frase resumió tan bien una novela i a su vez el género criminal.

A un lado de la carretera reboza la novela criminal en horror y la sirve cruda y fría. Allá cada cual con masticarla y tragarla. O sea, ni más ni menos que lo que ha pretendido desde la primera página.

Ha conseguido que el lector deje de serlo para incorporarlo a una trama claustrofóbica, de calor ardiente, de sentimientos a flor de piel, de deudas pendientes. Un western urbano donde todos son protagonistas y nadie lo es.

Porque el protagonismo se lo lleva el odio y lo interpreta la venganza. Un Óscar a la interpretación.

Paul Pen es un escritor de género criminal que escribe, en esta ocasión, sobre un escritor de género criminal que escribe una novela true crime.

Hotel Restaurante Plácido, que ha visto tiempos mejores, languidece entre el polvo a un lado de la carretera. En una de sus habitaciones, ampliada por anexión de las contiguas, la sangre, que ya ha salido de los cuerpos, pugna por salir por la puerta que ha quedado abierta.

Alguien ha tirado de cuchillo para asesinar con toda la sangre fría que se puede tener cuando la temperatura exterior la hace hervir.

La investigación está centrada en localizar a Perla, una de las dos chicas que vivía allí con sus padres y que ha desaparecido. La otra, Coral, se desangra confundida entre el deseo de vivir y de dejarse llevar por ese reclamo al desvanecimiento del que no se despierta jamás.

La investigación está estancada y el escritor, Lucas Falena, que se ha instalado en una de las habitaciones para que su relato true crime, tenga todo y más de verídico, avanza más rápido que la policía.

Y esto no gusta a según quien, por lo que ni su estancia ni sus preguntas tienen buena acogida y en cambio sí malas consecuencias.

A un lado de la carretera es una novela negra donde el horror se apodera de cualquier otro sentimiento. Donde saber la verdad es más importante que respirar; tanto que si empiezas la lectura realiza varias inspiraciones profundas porque no sabes cuando podrás volver a hacerlo ya que el sufrimiento que transmite va a atenazar tu garganta con intención ominosa.

Si quieren sufrir, léanla. Y luego no digan que no lo advertí.

domingo, 28 de enero de 2024

El viento y la sangre de M. A. West

La historia de la novela negra americana está escrita por muchos más nombres olvidados que recordados. Un ejemplo de ello es el de Martin Aloysius West, un escritor de Cincinnati a quien hoy este blog rinde homenaje reivindicando su reconocimiento a partir de la reseña de la única obra traducida que tendremos oportunidad de leer. Lamentablemente ninguna más caerá en nuestras manos.

El viento y la sangre es una novela negra, del clasicismo americano, con toda su enjundia. No hay duda alguna desde el primer párrafo. La crudeza del género mostrada sin pudor a la par que con elegancia.

Y es que M. A. West escribe con pluma sin mancharse. Puede, perfectamente, relatar hechos que pondrán la piel de gallina a quien se atreva a leer sus páginas, sin inmutarse. Como un personaje de su novela: frío y calculador.

La historia va de un robo, de una huida y de una persecución. Mientras dura la cacería, otros personajes van aportando sus historias para ir complementando la trama demostrando que el sueño americano es solo eso, un sueño.

Los personajes que van apareciendo son los que se esperan encontrar en toda novela negra de la época. Solo que, en esta, además, hay corporeidad en sus acciones, de tan bien descritos como están.

Y en su final se encuentra la esencia de esos argumentos en los que la esperanza es lo último que se pierde.

Hemos de agradecer a sus traductores Thalía Rodríguez y Alexis Ravelo, que hayan rescatado esta obra menor, por su número de páginas, pero excelente por ser trabajo de ebanista literario.

Y, por aquello que el destino es dueño de sus actos, pero a los demás nos toca apechugar con las consecuencias, sepan que no habrá más traducciones de las novelas de West. Solo esta, así que no remoloneen y háganse con un ejemplar antes de que pase a formar parte del grupo de obras descatalogadas.

En estas fechas de aciago recuerdo, leer y reseñar esta novela en la que tanta participación tuvo y empeño puso Alexis Ravelo, su última travesura, es la mejor muestra de agradecimiento hacia su persona y su obra que se me ocurre. No lleva su firma pero lleva su sello.

Parece que aún lo oigo lanzar a todos los vientos, en especial a los alisios que favorecen ese clima templado que lo arropó, su consigna revolucionaria ¡Lean, carajo!

Aquí mi primera reseña, luego habría muchas más, de Alexis Ravelo. Del 2012.

martes, 16 de enero de 2024

Asesinatos en familia de Nina Simon

Las razones que conducen a la escritura de una novela policiaca son inherentes a cada persona y todas válidas. Otra cosa es el resultado. Así Agatha Christie empezó retada por su hermana y el resto es historia; o Sue Grafton que decidió que matar en la ficción le ahorraría problemas y cárcel a raíz de un penoso divorcio y ahí está su alfabeto del crimen.

Por eso el hecho de Nina Simon haya escrito Asesinatos en familia, un domestic noir en el que el caso policial va de la mano de dramas familiares, proyectando en la novela su propia situación de desesperación y amor, es una razón como cualquier otra para iniciarse como escritora de misterio, y quien sabe si el tiempo dirá que de las buenas.

Así, Asesinatos en familia, es el resultado de una catarsis familiar que a su vez es una catarsis familiar. La primera a cargo de la autora y su madre y la segunda de las protagonistas, las mujeres de la familia Rubicon.

Protagonistas femeninas, en la más pura esencia del domestic noir, que representan tres generaciones y tres formas de afrontar la vida. Abuela, madre e hija, o madre, hija y nieta, como prefieran enfocarlo.

Lana, la mayor, residente en Los Ángeles, se muda temporalmente por razones de salud a casa de su hija Beth en Elkhorn Slough, un estuario donde las ciénagas están habitadas por numerosas especies de aves y mamíferos. Jack, la hija de Beth y nieta de Lana, combina sus estudios trabajando a tiempo parcial como guía de kayak para turistas ansiosos de turismo fluvial y ecológico.

En una de las excursiones, Jack, diminutivo de Jacqueline, se encuentra con un cadáver y acaba siendo sospechosa. Esta absurdidad se convertirá en un magnífico motivo para que su abuela recupere la energía e inicie una investigación que no solo exculpe a su nieta, sino que le permita descubrir al verdadero asesino y reafirmarse como alguien que todavía tiene mucho que decir en la vida.

El caso, como el estuario donde trascurre, tiene sus meandros, sus corrientes y sus cambios de nivel de agua sujetos a mareas influenciadas por la Luna. Así la investigación y por ende también la novela es la suma de una maraña de conflictos sentimentales y heridas no curadas que se alían con intereses económicos e ideales de superación personal.

Las redenciones familiares se apoderan de la trama que, vehiculada por las investigaciones policial, oficial, y la detectivesca, amateur, desnuda los sentimientos de las familias al irse despojando de los reproches que llevaron a separarse e incomunicarse hasta este momento.

Un domestic noir que tiene mucho de domestic y menos de noir, y que resulta una lectura tan ligera y fácil, como deslizarse con un kayak por una marisma plácida sin nada de viento.

miércoles, 10 de enero de 2024

File Number: Las Sombras de Board Hills de Frankman Román

La novela negra americana aparece construida, como el arte figurativo, a partir de transferir una realidad. La historia está ahí fuera y solo basta con atraparla con letras y encerrarla en páginas.

El detective solitario que se busca a si mismo en el fondo de un vaso de whisky que el mismo ha vaciado, no una sino varias veces, no un día sino muchos, es uno de los elementos habituales de la novela negra americana.

La cliente, que dice lo que le interesa y se guarda lo que le conviene; que aparenta indefensión mientras esconde sus garras de femme fatale, es otro de los elementos habituales de la novela negra americana.

Nada nuevo bajo el sol desde El Halcón Maltés.

File Number: Las Sombras de Board Hills, el subtitulo hace pensar en que el autor no cierra puertas a continuar la serie, tiene ese inicio y aunque consigue despertar y mantener la curiosidad no hace lo mismo con el interés.

Y eso es así porqué el argumento presenta un ritmo con altibajos, abusa de estereotipos hasta la sobredosis y soluciona mal algunos de los aspectos del caso, como la localización de las pertenencias, el leit-motiv de la trama.

Las pertenencias de alguien que ha muerto y que por lo visto tienen un interés tan especial como para contratar un detective para localizarlas y emprender una investigación peligrosa.


El dibujo, el color, que se mueve en una gama cromática que acentúa las emociones, y la composición de página son lo mejor. Frankman Román, su creador, demuestra actitud y una incuestionable aptitud gráfica, lo que sin duda sugiere mejoría en la siguiente entrega.

El comic en este país sigue siendo la cenicienta de las artes visuales y a diferencia del país vecino, donde el reconocimiento permite que la producción no sea analizada con lupa, aquí solo la calidad sobresaliente sale indemne.

jueves, 4 de enero de 2024

Via morta d’Assumpta Montellà

Hi ha persones quina vida és anar per un rail de tren, paral·lel a l’altre però que mai arribaran a ajuntar-se. La via d’un tren et pot portar tan lluny com per no recordar d’on vens però si tries una via morta, el final pot arribar quan menys t’ho esperis i quan menys ho desitgis.

Portbou és una localitat que terra a dins te límits en forma de vies de trens internacionals i a l’altre costat una cala, que s’obre el mar fins la ratlla, oportunitat de contrabandistes.

Portbou és un lloc de pas i poca és la gent que s’incorpora al municipi. Portbou és un nus ferroviari amb túnels; alguns amb sortida i d’altres de via morta.

La Carol Cabot hi acaba d’arribar mentre espera que la seva relació amorosa torni a trobar via, però no sap quan temps li farà falta. Enseguida l’atrapa l’atmosfera que li ofereix l’estació, els carrers, el blau del mar i l’hotel Le Rayon Vert que semblen viure en una època passada i conten històries de tota mena però gairebé totes sense final feliç.

Perquè son histories de veres i per tots es sabut que només la ficció regala somriures sense demanar res a canvi.

La Carol viurà una historia de les que marquen per tota la vida en aquesta localitat ventada per tramuntanes recurrents que tal com se’n duen els núvols en porten de nous.

Una tramuntana que se’n du cabòries però que no és capaç d’endur-se la sang vessada arrapada al terra. Que se’n du paraules a mig dir i mig escoltar i desdibuixa perfils però que no pot fer oblidar el que ha passat tot i que eixugui les llàgrimes a poc d’aflorat pel ribet de l’ull.

Via morta és una novel·la negra molt mediterrània, una novel·la d’amors i desamors; d’amistats més enllà de la paraula; d’esperança i desesperança; de venjança i de traïció; de sang i dol; de tristors i de cap alegria. Via morta és el final d’un trajecte.

Assumpta Montellà l’ha escrit a dues veus; en primera persona per saber en tot moment el que sent i viu la protagonista i l’altre per entendre el context del que ha passat, el que està passant i el que és probable que passi.

L’autora dibuixa siluetes d’història i les emplena amb colors de ficció, fent del plaer de la lectura un moment de temps aturat.

La trama va colpint de forma imperceptible però insistent fins que no hi ha marxa enrere. I ve a confirmar, com en una andana, que es poden veure trens passar o agafar-ne un. Mai sabrem si la decisió presa és l’encertada perquè totes ho son i cap ho és.

Llegiu-la, la gaudireu i patireu per igual, doncs és el que ha d'aconseguir una bona novel·la negra.