viernes, 20 de febrero de 2026

Momentos oscuros de Elisa Hoven

Hay un dicho que afirma que la realidad supera la ficción, y después de esta lectura se puede afirmar, y es otro dicho, que es una verdad como un templo.

Momentos oscuros es un libro true crime porque dice que las historias que relata provienen de la realidad, salvo que sea una argucia de venta por lo fake que parecen algunas, pero en cualquier caso es mucho más que una lectura; es una reflexión sobre la condición humana y sobre la percepción de los distintos niveles de realidad.

Lo que parece evidente puede ser un trampantojo, de hecho, lo es en muchas ocasiones y en especial en todos y cada uno de los relatos de este libro. Se pasa de lo claro a lo oscuro en un momento. Quien muestra su condición de víctima puede ser verdugo y al revés.

Elisa Hoven recoge 9 historias sobrecogedoras bien sea por la tipología del delito: niños soldado, canibalismo, violación, o por la frialdad con la que se llevan a cabo. Quienes los cometen pueden verse empujados por las circunstancias, pero si hay intencionalidad dolosa, o beneficio directo es difícil aceptar circunstancias atenuantes. Si hay planificación y método no es homicidio es asesinato.

El libro nos permite comprobar como también podemos ser victimas de esa manipulación, porque desde nuestro comportamiento civilizado ansiamos que al final todo salga bien; necesitamos creer que la maldad va a ser condenada y que la inocencia va a relucir.

No nos engañemos, estamos sometidos a la ingenuidad maniquea del bien y el mal y no tenemos en cuenta los tonos oscuros intermedios.

Los relatos nos presentan a Eva Herbergen, una abogada penalista en Herbergen y Asociados, felizmente casada con Peter, un profesor de Literatura General y Comparada, que le sirve de confidente y de voz de la conciencia, lo que no impide que ella tenga la suya propia.

Nos muestran su participación en cada uno de los casos, y como se desdibuja su particular línea roja que debe separar la persona, Eva, de la profesional Herbergen, y las consecuencias propias y ajenas que tienen sus actos.

Quienes ejercen la defensa de personas acusadas, las defienden desde el código deontológico de su profesión y deben evitar que su ética y su moral, no ya digamos sus sentimientos, influyan, pero no pueden evitar que estén presentes ya que también son personas, aunque de legal tenga poco.

Y es que todo el mundo puede elegir, pero la elección tiene consecuencias. Después de leer cada caso, tómense un tiempo de reflexión antes de abordar el siguiente, y póngase en la piel de la abogada y pregúntense como hubieran actuado en su lugar.

sábado, 7 de febrero de 2026

Agatha Raisin y las brujas desdichadas de M.C. Beaton

Un nuevo enredo criminal para Agatha Raisin en un recóndito lugar donde, hasta su llegada, nunca había pasado nada relevante, pero a partir de ese momento todo el pueblo recordará su paso por él y a buen seguro que durante generaciones se hablará de ella.

El mundo de las médiums, pitonisas, echadoras de cartas es algo irrelevante para Agatha hasta que llega a Wyckhadden.

Allí descubrirá que el influjo mental existe, o sea la sugestión, y que el poder mental, o sea la capacidad para influir sobre otras personas, también y que no tienen nada de paranormal y sí mucho de malicia.

Todo se verá de otra forma cuando el asesinato se dé cita en ese pueblecito portuario al que la nieve viste de blanco cuando no se tiñe de rojo.

Y es que nuevamente vamos a vivir las situaciones divertidas, estrafalarias, confusas y contradictorias que acompañan a Agatha allá donde vaya y de las que participamos de forma entusiasta.

En esta ocasión coincidirá con un grupo de jubilados que viven en el hotel donde se aloja, porque les resulta más barato pagar alojamiento y pensión que vivir en casa propia.

Con ellos disfrutará de charloteo y partidas de Scrabble, a la vez que tendrá tres hombres que la rondan, aunque cada uno con motivos y finalidades distintas.

Al producirse el asesinato, la cabezonería de Agatha va a convertir a todos en sospechosos y el desbarajuste estará servido.

Nueva entrega de los enredos, que no aventuras, de Agatha Raisin de la malograda M. C. Beaton que colmará a sus incondicionales y satisfará a quien se acerque a ella por primera vez.

Su lectura es entretenimiento terapéutico y hasta tal punto satisfactorio como ver la vida con las lentes del optimismo.

Con un 70% de Cozy y un 30% de policiaco clásico resulta una lectura ligera y adecuada para todas las edades y todas las épocas del año. Y en invierno, como el te fuerte y caliente, sabe mejor.

Hay más novelas de Agatha Raisin reseñadas en este blog, utilicen el buscador para localizarlas y disfrutarlas una a una. 

miércoles, 28 de enero de 2026

Zulú de Caryl Férey

Estamos ante una gran novela negra, tan negra como el color de piel de los protagonistas; tan negra como lo es la maldad humana que no discrimina entre etnias; tan negra como la noche, que parece querer esconder con su oscuridad la realidad de una nación que vive en duelo permanente; tan negra, en fin, como aún ven su futuro los habitantes de Sudáfrica.

Zulú es una novela desgarradoramente cruda, solo apta para lectores curtidos del género.

No cede a convencionalismos de corrección narrativa y relata hechos con óptica periodística de sucesos, ritmo de documental de guerra y frialdad crítica de análisis político serio.

Caryl Férey, su autor, bretón afincado en París, estuvo viviendo un año en Sudáfrica documentandose de la misma realidad, para que su novela estuviera empapada de vida y muerte por igual y sin filtros. Y el resultado es estremecedor y aterrador. Tremendamente realista y convincente.

Zulú es la etnia de Ali Neuman, el jefe de la policía criminal en Ciudad del Cabo, que ha conseguido el puesto por meritocracia y no como prebenda por la ley de discriminación positiva.

Ali, junto con sus compañeros el lugarteniente Brian Epkeen y el sargento Dan Fletcher, los tres muy distintos pero muy profesionales y adecuadamente complementarios y amigos, se hacen cargo de la investigación del brutal asesinato de la joven Nicole Wiese, hija de un famoso jugador de rugby local.

Tanta violencia descargada sobre su frágil juventud consigue incluso descentrar a quienes tienen a la violencia permanentemente como compañía; y no solo por su trabajo sino por experiencia propia.

Y es que Sudáfrica es un no-país que se ha levantado desde la violencia; exuda violencia cada minuto de cada día. Antes de los boers, durante y después con un apartheid, lacra de la historia de la humanidad, que la institucionalizó y ahora, el post apartheid no puede deshacerse de ella y probablemente no lo consiga nunca.

La investigación del caso criminal es un viaje por una realidad desconocida para quien no viva allí y muestra la dificultad que hay para conseguir información incluso para la policía, un estatus que no garantiza inmunidad frente los delincuentes.

Como álbum de cromos macabro, va mostrando el modo de entender la vida de una población que sabe que es secuela de la humanidad, que siente que está viva porqué muerta no sentiría y para quien la felicidad es un estado tan inalcanzable como la invisibilidad.

Un cuadro devastador de una sociedad desestructurada de un no-país en donde las calles son una sabana salvaje con más depredadores que víctimas por lo que no solo hay un 99,9% de posibilidades de sufrir violencia, sino de sufrirla más de una vez.

Decir que Zulú es una novela negra es quedarse corto.

 

lunes, 19 de enero de 2026

El Triángulo de Hielo de Marcos Nieto Pallarés

Nos encontramos en el Triángulo de Hielo, la zona geográfica emplazada entre los vértices de Molina de Aragón, Calamocha y Teruel. Una zona extremadamente singular por sus temperaturas que suelen alcanzar valores inferiores a 20 grados bajo cero y a menudo aún más bajas. Un pedazo de Polo Norte en la península Ibérica.

Una zona a poco más de 200 kilómetros de Madrid. Y en Madrid, una noche fría y tormentosa, aparece el cuerpo de una joven cuya desaparición se ha denunciado meses atrás en Molina de Aragón.

La inspectora Paloma del Moral, profiler, y su compañero, el inspector Antonio Toño Castro van a jugarse literalmente la vida para atrapar a ese psicópata que se da a conocer como El Hombre de Escarcha y es que, si algo hay en esta novela, es nieve, hielo y frío.

Bajo la consigna de somos infalibles la sección de la policía judicial de Madrid encargada de la investigación trabaja incansablemente para acabar con esta gélida pesadilla que, a medida que prospera solo parece servir para constatar que lo descubierto es solo la punta del iceberg.

Así, Policía Judicial, Guardia Civil, la Científica y los forenses trabajan codo con codo para resolver un caso que, por si fuera poco, sigue siendo un sprint, pero des de media carrera se ha convertido en contrarreloj.

Un cracker, una anomalía proteica, unos periodistas y la dudosamente beneficiosa utilización de las redes sociales terminan de dotar de actualidad y verosimilitud a este gélido caso.

El Triángulo de Hielo es un thriller tan intenso, inteligente, emocionante, emotivo y, curiosamente, familiar, que se lea con la intención que se lea acaba culminando cualquier expectativa.

Marcos Nieto Pallarés nos hace partícipes de una investigación criminal compleja que demuestra que ante un criminal de primer nivel hay que desconfiar de las evidencias si hay resquicios en el encaje y también que el avance en las pesquisas puede ser engañoso ya que igual en lugar de acercarnos al culpable, nos estamos alejando.

Una novela más de este genio del thriller que no defrauda y siempre se las ingenia para sorprender.

En esta ocasión con una obra original en su planteamiento y distinta en la psicología del criminal, con los habituales giros del género, solo que aquí son de 45 grados y se suceden en zigzag para mantenernos permanentemente en vilo.

Una lectura que no sólo hiela los huesos sino también el corazón, por las víctimas. Abríguense antes de abordarla, no olviden que el frío mata.

lunes, 12 de enero de 2026

¿Quién con fuego? de Carlos Ollo Razquin

Quien con fuego juega, se quema. Eso dice el refrán; habría que matizar qué se entiende por jugar y que no.

Eugenio Zubieta, un anciano asocial que vive en Ulzurrun desde hace más de 20 años, un pequeño pueblo del Valle de Ollo de Navarra, cerca de Pamplona, ha sido encontrado muerto en su casa.

El caso es investigado por el inspector Faustino, Faus, Villatuerta, en su primera misión desde su reingreso después de una larga y penosa baja laboral, acompañado por su hija Nerea, a quien el comisario ha colocado en el equipo para que aprenda y de paso eche un ojo a la adaptación de su padre, y por el subinspector Javier Erro, ex novio de Nerea y cuya relación acabó tan mal como para que las rencillas pasaran de lo personal a lo profesional.

El caso ofrece más sombras que luces y es difícil encontrar un hilo del que tirar, pero la profesionalidad del equipo lo acabará recogiendo hasta conseguir el ovillo.

El relato de la investigación en tiempo presente se va alternando con el de la represión criminal de los vencedores franquistas con asesinatos en plena noche, el periodo post-bélico.

Pastores reconvertidos en guerrilleros, en maquis, más por salvar la vida que por convicción, nos evocan aquellos tiempos de venganza y barbarie que además de venganza esconde el propósito de apropiación de casas y tierras.

El doble relato, combina adecuadamente la práctica del procedimiento de una investigación criminal con el costumbrismo histórico, y, aunque así se pueda deducir casi desde el principio la causa de la muerte, no por ello pierde interés.

El doble recorrido en presente de Ulzurrun, pueblo, a Pamplona, ciudad, y de ciudad a pueblo, revisando las pistas del crimen una y otra vez; y en pasado con una huida desalentadora, mantiene el ritmo y alienta las descripciones geográficas que son evocadoras de realidad; algo de lo que flaquean los diálogos.

Carlos Ollo ha creado una buena novela policíaca y unos personajes que tienen aún mucho que dar. Esta es su primera aparición y hay dos títulos más publicados.

Sus personajes tienen personalidad y muestran carácter, pero lo mejor es que están a rebosar de humanidad, lo que le confiere a la trama un valor que últimamente se echa en falta ante tanto personaje robótico o super especialista en algo.

¿Quién con fuego? es una novela policiaca que no excluye el trato personal, sino que, al contrario, lo anima a participar y es que investigar una muerte nunca puede ser cómo analizar en un laboratorio aséptico, ya que el cadáver antes estaba impregnado de vida.