Una sugar baby es una joven que se presta a ofrecer compañía a hombres adultos por un precio; las aplicaciones de contactos favorecen los encuentros, pero no saben cuál va ser su naturaleza, y aún menos si en ellos se puede producir algún delito: tampoco les interesa.
Macarena, Maca, es una joven de 27 años
estudiante de Bellas Artes. Pero también es Sophie e Yvette y Vanesa y Paula y
Margot y … cambia de nombre como cambia de ropa interior y construye un
personaje ficticio, incluso adapta el modo de andar y de hablar porque cuando
deja las clases, por la noche, se transforma en una sugar baby.
Una sugar baby muy crecida en su capacidad de
controlar las situaciones pero que se desmorona cuando algo no sale como
debiera. Y no debería ser así: una joven en ese mundo debería tener claro que
anteponer la desconfianza es la mejor forma de salir indemne. Y no solo
físicamente sino también mentalmente.
Sus encuentros esconden una motivación
delictiva y su comportamiento no pasa desapercibido por quien menos desearía y
sometida a chantaje se prepara para interpretar un personaje que supone algo
más que una cita y que pondrá su vida en peligro.
Una sugar baby en busca de su sugar daddy.
Sugar Killer es un
thriller que, como su protagonista, no sabe que quiere ser de mayor. Coquetea
con varios subgéneros criminales, pero no se centra en ninguno; no ejerce su
derecho a crítica social por el oficio y beneficio de su protagonista ni
tampoco por los, eufemísticamente hablando, mecenas; resulta ambiguo en su
finalidad e impreciso en su desarrollo.
Mireia Yévenes, la autora, ha sido ambiciosa trenzado un argumento que combina prostitución encubierta de alto standing, sectarismo, trata de blancas, y chantaje pseudo policial.
Pero solo ha esbozado los comportamientos
sexuales, los temas escabrosos e incluso los asesinatos; no ha bajado al fondo
de cada uno y no se ha ensuciado, por lo que el conjunto ha desdibujado la
potente novela criminal que esconde en su interior.
Pueden leerla sin temor a que el contenido ofenda, y pueden mecerse con el ritmo de un thriller light donde el romanticismo prevalece sobre lo criminal; y es que el mundo es así y las personas están empeñadas en encontrar su media naranja como medio de supervivencia, a pesar de que el mundo se desmorone a su alrededor.








