El Cozy Mystery sigue expandiendo su presencia y ampliando su temática y de un tiempo a esta parte está ya imbricándose con el mundo paranormal, como sucede con el argumento de esta novela en la que una Banshee disputa el protagonismo a la heroína que es Brynn Sullivan.
La Banshee es un personaje propio del lado
oscuro de la mitología celta. Un ser incorpóreo cuya presencia es presagio de
muerte y su grito actúa como campanadas de un reloj asociándolo a días de plazo
para su materialización.
Así un grito equivale a un día, y
sucesivamente. Su aspecto suele ser horripilante y terrorífico, pero por suerte
para la mayoría solo es visible para los nativos de Irlanda.
A Brynn Sullivan,
la detective aficionada con capacidad para ver e interactuar con seres
incorpóreos, la contratan en un hotel donde se está registrando cierta
actividad paranormal en una de las habitaciones que está aterrorizando a los
huéspedes.
Lo que no puede imaginar es que se trate de una Banshee y por tanto haya muertes asociadas como así descubrirá lo que le supone enfrentarse a un caso más oscuro, peligroso y más difícil de los que hasta ahora haya tratado.
La investigación debe remontarse al pasado para
entender el porqué de esta lúgubre presencia y aún más importante: que pretende
con sus apariciones.
Brynn Sullivan cuenta con la colaboración de su
hermano, su gato Bernie y un atractivo, musculoso y soltero joven que harán su
tarea mucho más fácil.
Courtney McFarlin es
una prolífica autora que cuenta con diversas series y bastantes títulos en cada
una, todo Cozy Mystery y Chic-lit o sea que si la eligen ya saben a qué
atenerse.









