sábado, 7 de marzo de 2026

La obra maestra de Daniel Silva

Leer los thrillers protagonizados por el espía y restaurador de arte Gabriel Allon tiene el mismo efecto revitalizador que una inmersión en aguas heladas. La experiencia es distinta a cualquier otra y la sensación no se olvida.

La obra maestra es la entrega 25 con Gabriel Allon, y no se nota para nada el paso del tiempo; sigue despertando el mismo interés que la primera, sigue atrapando la atención y en cuanto se acaba empieza la ansiosa cuenta atrás esperando para la próxima entrega.

Lo cierto es que la serie bien se podría dividir en dos partes, la primera abarca hasta la entrega 21 incluida donde Gabriel es espía activo y por tanto los argumentos se corresponden con hechos más grandilocuentes; y la segunda, de la entrega 22 hacia delante, donde el protagonista ha cesado en su cargo y se dedica a la restauración de cuadros, con argumentos más domésticos, lo que no lo aleja de verse mezclado en crímenes que investiga con el celo de su etapa anterior.

Estas nuevas obras tienen esa mezcla habilidosa de componentes que solo tienen los cócteles más selectos para conformar una obra de arte. Por eso, paseamos por museos, pinacotecas y galerías de arte sin olvidar sus trastiendas y recibimos masterclass a juego con la corriente artística o el pintor que participe en la trama; se le añade misterio, delitos y personajes carismáticos; asesinatos; deliciosa comida y bebida italiana e internacional; viajes cortos y más largos siempre a lugares interesantes; y sobre todo la capacidad de sorprender e interesar a partes iguales.

Glamour, seducción, lujo, el mundo del arte mueve millones, el coleccionismo puede llegar a ser una enfermedad y a su alrededor se tejen rencillas, envidias y venganzas. La obra maestra es un apasionante viaje al mundo del pentimento y de sus trazos subyacentes, esas pinturas que aparecen ocultas a la vista tapadas por otra pintura distinta.

Eso es lo que puede haber descubierto una joven con un contrato en prácticas al limpiar un cuadro. Podría ser que debajo de la pintura actual, de poco valor, se esconda una obra maestra cuyo descubrimiento sacudiría el mundo del arte como un terremoto. Una posibilidad no imposible, pero si improbable, que puede atraer un interés desmesurado y Gabriel Allon, como no podía ser de otra manera, se va a ver envuelto en un entramado tan ajustado que ríete de la trama de un lienzo y todo sucede a ritmo vivace y con la técnica del sfumato.

Daniel Silva no esconde ases en la manga, da al lector la posibilidad de ir anticipando lo que va a suceder y aun así sorprende. Es como si un mago les enseñara los trucos que va a hacer y luego en el espectáculo y sin salirse del guion consiguiera que se vieran como si fuera la primera vez.

Tener su nueva novela en las manos es lo más parecido a la noche de reyes magos. Mezcla de ilusión, excitación y deseo que no se acabe. Vuelvan a sentir esa magia durante el rato de puro entretenimiento que dura la lectura. Se lo recomiendo y si van a leerla de noche asegúrense de que el día siguiente sea festivo.

Hay otras novelas de esta serie reseñadas en el blog, utilicen el buscador en la columna de la derecha para poder leerlas.

lunes, 2 de marzo de 2026

Mantis de Francisco Bescós

La mantis religiosa es un insecto de gran tamaño, para su especie, y de cabeza triangular que sugiere un origen extraterrestre y que sido y es fuente de inspiración para estas disciplinas.

Mantis por ser de la familia mantidae y religiosa porque la posición de sus patas delanteras sugiere un estado de rezo permanente.

La mantis es un espécimen distinto a los habituales, por eso y otras razones Josefina Gónzalez Parra -llámenla Fina si no quieren que se enfade- la ha elegido como sobrenombre. Le gustan sus andares, su elegancia, su forma de girar la cabeza, su parsimonia al comer y sobre todo su resolución y su implacabilidad en la toma de decisiones.

Fina es tan distinta como una mantis. Es distinta a todos los que la rodean y por ello es claramente diferente a lo que se espera sea una protagonista de novela negra. Mientras, los demás, el resto de protagonistas, son personas aparentemente corrientes y por eso mismo tampoco esperarían sus reacciones que resaltan los comportamientos insospechadamente oscuros. Como cuervos sobre la nieve.

Francisco Bescós no deja de reafirmarse a cada nueva novela que publica como un gran narrador de caracteres; para bien y para mejor va escalando del policial negro a la novela negra de gran carga humana y social. De su situación familiar ha extraído todo lo positivo que tiene y lo proyecta en una clara reivindicación de la diferencia funcional.

Mantis es una novela negra que transgrede al género en su forma y en su fondo, da voz a una protagonista absolutamente atípica e impropia por lo que su comportamiento se sostiene, literalmente, con actos acordes a su condición, lo que supone una lectura sorpresiva y altamente emotiva.

Fina vive con su madre y tiene a su hermano en la cárcel. No tiene padre. Bueno a lo mejor está por ahí, pero nadie quiere saberlo. Se desplaza cada día al trabajo en un scooter y su vida acaba de dar un vuelco: su mejor amigo en la empresa acaba de ser encontrado muerto y a su hermano le espera un final trágico si no consigue reunir una alta suma de dinero, y Fina quiere ayudarlo y quiere descubrir la causa de la muerte de su amigo.

Fina trabaja en una empresa CLT, lo que viene a ser una Corporación Logística & Transporte, una organización especializada en la gestión integral de la cadena de suministro, gestionando el movimiento de mercancías desde el origen hasta el cliente final. Una empresa que está a punto de convocar una huelga indefinida si no se retira la propuesta de ERE que diezmaría la plantilla. O todos o ninguno.

Esta concatenación de hechos supone que Fina deba ser más mantis que nunca: paciente, observadora y de ataque relámpago.

La trama está muy bien trenzada y por eso cuando empiecen a leerla ya no podrán dejarla. Pero es en la humanidad de los personajes donde radica su verdadera adicción y eso es lo que consigue que quede poso al final de la lectura y que se recuerde durante muuuucho tiempo.

Utilicen el buscador de este blog para acceder a las reseñas de sus otras novelas, todas son contundentes.

 

viernes, 20 de febrero de 2026

Momentos oscuros de Elisa Hoven

Hay un dicho que afirma que la realidad supera la ficción, y después de esta lectura se puede afirmar, y es otro dicho, que es una verdad como un templo.

Momentos oscuros es un libro true crime porque dice que las historias que relata provienen de la realidad, salvo que sea una argucia de venta por lo fake que parecen algunas, pero en cualquier caso es mucho más que una lectura; es una reflexión sobre la condición humana y sobre la percepción de los distintos niveles de realidad.

Lo que parece evidente puede ser un trampantojo, de hecho, lo es en muchas ocasiones y en especial en todos y cada uno de los relatos de este libro. Se pasa de lo claro a lo oscuro en un momento. Quien muestra su condición de víctima puede ser verdugo y al revés.

Elisa Hoven recoge 9 historias sobrecogedoras bien sea por la tipología del delito: niños soldado, canibalismo, violación, o por la frialdad con la que se llevan a cabo. Quienes los cometen pueden verse empujados por las circunstancias, pero si hay intencionalidad dolosa, o beneficio directo es difícil aceptar circunstancias atenuantes. Si hay planificación y método no es homicidio es asesinato.

El libro nos permite comprobar como también podemos ser victimas de esa manipulación, porque desde nuestro comportamiento civilizado ansiamos que al final todo salga bien; necesitamos creer que la maldad va a ser condenada y que la inocencia va a relucir.

No nos engañemos, estamos sometidos a la ingenuidad maniquea del bien y el mal y no tenemos en cuenta los tonos oscuros intermedios.

Los relatos nos presentan a Eva Herbergen, una abogada penalista en Herbergen y Asociados, felizmente casada con Peter, un profesor de Literatura General y Comparada, que le sirve de confidente y de voz de la conciencia, lo que no impide que ella tenga la suya propia.

Nos muestran su participación en cada uno de los casos, y como se desdibuja su particular línea roja que debe separar la persona, Eva, de la profesional Herbergen, y las consecuencias propias y ajenas que tienen sus actos.

Quienes ejercen la defensa de personas acusadas, las defienden desde el código deontológico de su profesión y deben evitar que su ética y su moral, no ya digamos sus sentimientos, influyan, pero no pueden evitar que estén presentes ya que también son personas, aunque de legal tenga poco.

Y es que todo el mundo puede elegir, pero la elección tiene consecuencias. Después de leer cada caso, tómense un tiempo de reflexión antes de abordar el siguiente, y póngase en la piel de la abogada y pregúntense como hubieran actuado en su lugar.

sábado, 7 de febrero de 2026

Agatha Raisin y las brujas desdichadas de M.C. Beaton

Un nuevo enredo criminal para Agatha Raisin en un recóndito lugar donde, hasta su llegada, nunca había pasado nada relevante, pero a partir de ese momento todo el pueblo recordará su paso por él y a buen seguro que durante generaciones se hablará de ella.

El mundo de las médiums, pitonisas, echadoras de cartas es algo irrelevante para Agatha hasta que llega a Wyckhadden.

Allí descubrirá que el influjo mental existe, o sea la sugestión, y que el poder mental, o sea la capacidad para influir sobre otras personas, también y que no tienen nada de paranormal y sí mucho de malicia.

Todo se verá de otra forma cuando el asesinato se dé cita en ese pueblecito portuario al que la nieve viste de blanco cuando no se tiñe de rojo.

Y es que nuevamente vamos a vivir las situaciones divertidas, estrafalarias, confusas y contradictorias que acompañan a Agatha allá donde vaya y de las que participamos de forma entusiasta.

En esta ocasión coincidirá con un grupo de jubilados que viven en el hotel donde se aloja, porque les resulta más barato pagar alojamiento y pensión que vivir en casa propia.

Con ellos disfrutará de charloteo y partidas de Scrabble, a la vez que tendrá tres hombres que la rondan, aunque cada uno con motivos y finalidades distintas.

Al producirse el asesinato, la cabezonería de Agatha va a convertir a todos en sospechosos y el desbarajuste estará servido.

Nueva entrega de los enredos, que no aventuras, de Agatha Raisin de la malograda M. C. Beaton que colmará a sus incondicionales y satisfará a quien se acerque a ella por primera vez.

Su lectura es entretenimiento terapéutico y hasta tal punto satisfactorio como ver la vida con las lentes del optimismo.

Con un 70% de Cozy y un 30% de policiaco clásico resulta una lectura ligera y adecuada para todas las edades y todas las épocas del año. Y en invierno, como el te fuerte y caliente, sabe mejor.

Hay más novelas de Agatha Raisin reseñadas en este blog, utilicen el buscador para localizarlas y disfrutarlas una a una. 

miércoles, 28 de enero de 2026

Zulú de Caryl Férey

Estamos ante una gran novela negra, tan negra como el color de piel de los protagonistas; tan negra como lo es la maldad humana que no discrimina entre etnias; tan negra como la noche, que parece querer esconder con su oscuridad la realidad de una nación que vive en duelo permanente; tan negra, en fin, como aún ven su futuro los habitantes de Sudáfrica.

Zulú es una novela desgarradoramente cruda, solo apta para lectores curtidos del género.

No cede a convencionalismos de corrección narrativa y relata hechos con óptica periodística de sucesos, ritmo de documental de guerra y frialdad crítica de análisis político serio.

Caryl Férey, su autor, bretón afincado en París, estuvo viviendo un año en Sudáfrica documentandose de la misma realidad, para que su novela estuviera empapada de vida y muerte por igual y sin filtros. Y el resultado es estremecedor y aterrador. Tremendamente realista y convincente.

Zulú es la etnia de Ali Neuman, el jefe de la policía criminal en Ciudad del Cabo, que ha conseguido el puesto por meritocracia y no como prebenda por la ley de discriminación positiva.

Ali, junto con sus compañeros el lugarteniente Brian Epkeen y el sargento Dan Fletcher, los tres muy distintos pero muy profesionales y adecuadamente complementarios y amigos, se hacen cargo de la investigación del brutal asesinato de la joven Nicole Wiese, hija de un famoso jugador de rugby local.

Tanta violencia descargada sobre su frágil juventud consigue incluso descentrar a quienes tienen a la violencia permanentemente como compañía; y no solo por su trabajo sino por experiencia propia.

Y es que Sudáfrica es un no-país que se ha levantado desde la violencia; exuda violencia cada minuto de cada día. Antes de los boers, durante y después con un apartheid, lacra de la historia de la humanidad, que la institucionalizó y ahora, el post apartheid no puede deshacerse de ella y probablemente no lo consiga nunca.

La investigación del caso criminal es un viaje por una realidad desconocida para quien no viva allí y muestra la dificultad que hay para conseguir información incluso para la policía, un estatus que no garantiza inmunidad frente los delincuentes.

Como álbum de cromos macabro, va mostrando el modo de entender la vida de una población que sabe que es secuela de la humanidad, que siente que está viva porqué muerta no sentiría y para quien la felicidad es un estado tan inalcanzable como la invisibilidad.

Un cuadro devastador de una sociedad desestructurada de un no-país en donde las calles son una sabana salvaje con más depredadores que víctimas por lo que no solo hay un 99,9% de posibilidades de sufrir violencia, sino de sufrirla más de una vez.

Decir que Zulú es una novela negra es quedarse corto.