lunes, 28 de septiembre de 2026

El problema final serie de TV

La mini serie, 4 episodios, El problema final, es la adaptación televisiva de la novela homónima de Arturo Pérez Reverte, reseñada aquí.

Estamos ante una serie policiaca de corte clásico que bebe tanto de las adaptaciones de Agatha Christie, que se acaba atragantando.

La miniserie busca copiar el éxito de Puñales por la espalda, pero carece por completo de su frescura y su identidad. Y la producción termina por hundirse en sus propias pretensiones. Solo se salvan las localizaciones, aprueba justo en vestuario y suspende en todo lo demás.

La trama sitúa a Basil, un actor en horas bajas y encasillado en el papel de Sherlock Holmes, que le hizo famoso, intentando resolver un crimen en un hotel aislado con un número limitado de sospechosos.

Sin embargo, lo que debería haber sido ser un ingenioso ejercicio de metaliteratura y un homenaje al misterio clásico se transforma en un producto televisivo tedioso por carecer de ritmo, por ser repetitivo en los planos y por falta de ambición.

El principal defecto de la propuesta radica en su guion. Los (pocos) giros dramáticos resultan predecibles y la atmósfera asfixiante que requiere un misterio de "cuarto cerrado" se diluye por culpa de unas voces desganadas pronunciando diálogos impostados, que parecen leídos cuando deberían ser recitados.

El desarrollo avanza a trompicones, apresurado en planteamiento y lento en ejecución, estancándose en un tono indefinido que oscila entre una comedia mal resuelta y un drama que no logra emocionar ni generar una angustia real.

No se nos presenta adecuadamente a los protagonistas, no se tiene tiempo de amarlos u odiarlos; algunos quedan descartados nada más empezar y los asesinatos se suceden sin que el espectador tenga tiempo de forjar sus hipótesis.

Ni la promo de El Problema Final, con la silueta del cadáver, se ajusta a su contenido

A pesar de contar con un reparto de renombre, las actrices y actores no dan de sí todo lo que podrían y las actuaciones se perciben forzadas, cuando no impropias.

La serie desemboca en un cuarto episodio que naufraga por completo. La resolución del caso es profundamente anticlímax e inconsistente a nivel emocional.

Al intentar encajar de forma forzada las piezas de un rompecabezas mal diseñado, no se puede dedicar todo un episodio, de cuatro, al final, el desenlace resulta aburrido al carecer de suspense.

El problema final se queda a medio gas. Falta chispa y naturalidad y da como resultado una adaptación fallida que defrauda tanto a los seguidores de la novela como a los amantes del género policiaco tradicional.

sábado, 26 de septiembre de 2026

La librera de Lorena Franco

La librera es un thriller psicológico que mantiene al lector en la inopia hasta que decide abrirle la puerta y lo deja entrar solo para observar su reacción de sorpresa y aún de incredulidad.

La librera es una novela que va conduciendo al lector por donde quiere sin que éste se dé cuenta de la manipulación hasta que llega al lugar predestinado.

La librera es Daphne Wood, la librería está en Castle Combe, ese pueblo medieval que no se puede remodelar, su amiga Rose le trae café cada mañana y todo está instalado en una rutina que se ve alterada por la llegada de Jill Holland, un escritor de éxito de novela policiaca proveniente de New York, que ha comprado una casa para instalarse con su mujer, donde espera encontrar la inspiración para su nueva novela.

Y lo curioso es que ahora Daphne y Jill van a ser vecinos. Y aún más curioso es que la casa de Jill no tenga cortinas y que Daphne tenga la curiosidad desbocada y se sienta impelida a observar como si fuera la protagonista de La Ventana Indiscreta.

Todos los protagonistas, intensos y completamente distintos unos de otros, se mueven a partir de emociones, Daphne y Liam, Rose, Jill y Audrey, y ​Cherry y sus actos van entendiéndose a medida que avanza la trama, pero, ¡oh!, de forma distinta a como habíamos creído entender.

Todo un alarde de giros de guion que convierte la novela en un pasa páginas incesante.

Lorena Franco presenta la estructura en varias partes y el relato a varias voces, y con cada una consigue que el lector se sienta identificado de forma inmersiva, algo muy difícil para quien escribe y sumamente gratificante para quien lee.

Nada extraño de alguien que destaca por su habilidad para construir saltos temporales coherentes, tramas corales y atmósfera de misterio psicológico que rozan por momentos situaciones sobrenaturales hasta que muestra su condición de prosaico ajustado siempre a intereses humanos de bajo instinto, detonantes de asesinatos.

Lorena Franco, con una prosa ligera y directa, su sello como escritora, ha elaborado una trama que va sorprendiendo con un más difícil todavía a medida que se acerca el desenlace e incluso más allá, hasta el final de la última página.

Poco más se puede decir de esta autora que demuestra dominar recursos técnicos y narrativos como nadie. Leer esta novela es una buena elección para acercarse a esta autora que les garantiza momentos de intensidad lectora como pocos.

Una lectura inteligente para lector@s exigentes.

jueves, 17 de septiembre de 2026

El misterio de la pintora rebelde de Chiara Montani

El misterio de la pintora rebelde es un thriller de ficción histórica que transcurre en la Florencia del siglo XVI, en concreto en 1458, y ubica a personajes reales en una trama donde se entrecruzan y enfrentan intereses políticos, religiosos y culturales, como no podía ser de otra manera estando en pleno Renacimiento.

Piero della Francesca y Domenico da Venezia, dos maestros del arte pictórico, de cuadros y frescos, se encuentran en el punto de mira de una confusa situación que los va envolviendo en una espiral de muertes, acusaciones y problemas, de la que parece no van a poder salir. Al menos indemnes.

La trama emplea el Renacimiento y la Florencia de Cosme de Medici, como telón de fondo de un gran teatro. En el escenario un trágico drama de reducidas dimensiones refleja como de alejados están los humanistas de los devotos místicos, interpretado por unos personajes que intentan sobrevivir a sus problemas mundanos.

La novela se anuncia como un estandarte de la lucha por la igualdad, pero no aprovecha el movimiento protofeminista que, en aquel momento, Florencia se alza como el buque insignia del incipiente poder femenino.

El personaje femenino, Lavinia, sobrina de Domenico, no explota toda su capacidad de ser contingente. Y sus arrebatos libertarios acaban sucumbiendo a poco de empezar a manifestarlos.

Un thriller donde la “pintora rebelde” tiene todo el protagonismo de acción por verse involucrada en un peligro manifiesto; no se conoce su naturaleza, pero sí que afecta a su tío y a ella como colateral, y que no tiene nada que ver por su condición de pintora, que también es inexistente. Misterios del márqueting que no del argumento. El mismo que ha debido escoger el título: uno que enganche aunque no tenga nada que ver con el argumento.

La novela renuncia a altas miras para acabar convirtiéndose en una aventura casi de capa y espada. Y si era eso lo que pretendía, prueba conseguida y con gran acierto para entretenimiento sin pretensiones.

Pero el final en tres tiempos no aprueba en ninguno de ellos; no cumple con lo que se esperaría de tanta conspiración, misterio e intriga devorada con curiosidad a la largo de las pñáginas.

El primer final suspende por rápido e inverosímil, después de lo que ha costado orquestar el plan, no puede acabar así; el segundo por folletinesco y por recurrir al oportunismo, no se puede dejar todo en manos de la casualidad. Y el tercero por previsible, se sabía desde las primeras páginas.

Chiara Montani se ha documentado mucho y bien para vestir de verosimilitud el argumento, al que ha dotado de suficiente misterio y tensión como para lograr que la obra resultante se lea con agilidad y atrape la atención.

viernes, 11 de septiembre de 2026

No te fíes de ellos de Manuel Ríos San Martín

No te fíes de ellos es un thriller conspiranoico que mezcla churras con merinas y luego sale lo que sale.

La muerte de una estrella del rock en el backstage del Santiago Bernabéu, coincide con la peritación de autenticidad de un cuadro, supuestamente de Goya, en el Museo del Prado. Dos casos aparentemente inconexos, menos por la coincidencia de fecha: 2 de mayo. Una fecha simbólica para el sentimiento patrio.

La inspectora Lola Baltanás, sin duda lo mejor de la novela, se encarga del primero y la directora de restauración del Museo, del segundo.

A partir de esa incipiente tela de araña, el argumento se convierte en su propia victima y acaba enredada en su propia esencia.

La trama se alarga hasta deformar su forma inicial, que ya no recupera, convirtiéndose en una parodia de si misma. De hecho, el caso policial no es más que un McGuffin que se resuelve de mala manera y el peso lo soporta, más mal que bien, una conspiración secular de opereta.

Hay una inusitada cantidad de referencias a cuadros y pintores (creo recordar que ninguna pintora, pero no podría afirmarlo) empleadas para describir momentos, comportamientos y lugares, que pueden llegar a resultar cargantes por su nula aportación a la trama, en un ejercicio de autocomplacencia del escritor.

En esta ocasión Manuel Ríos San Martín ha partido de una idea interesante y se le ha olvidado por el camino que hacer con ella. La evolución de la trama conduce a un final que no termina, porque estamos ante un conflicto sin solución. Nada puede impedir que una Corporación secreta, cuyo origen se remonta cómo mínimo a cinco siglos atrás, que ha sobrevivido a tantos y a tanto, siga su camino.

Un thriller de aeropuerto que no provocará que pierdan el avión.

lunes, 7 de septiembre de 2026

El roscón de la discordia de Marisa Cuesta

Amparo Vellisca es panadera y repostera en Sigüenza y está preparando el tradicional roscón para mañana, cuando se celebra la festividad del Santo Niño Doctor, un roscón gigante para deleite del párroco y de la parroquia.

Pero esta vez la festividad no será júbilo y la sorpresa del roscón no será de gloria sino de pésame.

Y Amparo que tiene nariz privilegiada para los aromas de su obrador y para otros exteriores y no tan agradecidos, y que tiene un punto de investigadora amateur, se huele que algo no está como debería y se deja llevar por los efluvios para averiguar si hay algo que descubrir.

El roscón de la discordia aúna el noir rural con el costumbrismo de tradiciones, prejuicios y hechuras y maneras, para obtener un conjunto tanto o más sabroso que el roscón de mazapán, fruta escarchada y azúcar glas.

Las vicisitudes de los habitantes, resultado de recuerdos del pasado, vivencias del presente y expectativas de futuro arropan un argumento convincente con el asesinato como elemento central y predominante como figurita del roscón.

Marisa Cuesta ha cocinado una historia que se sostiene, que emociona y entretiene. Y es que ha utilizado los mejores ingredientes: buenos personajes, sólidos y auténticos, y hábil composición de distintos motivos y buenas razones para ejecutar el delito.

Material de primera calidad y así es imposible que el producto final no deje satisfecho a quien se acerque a sus páginas.

Van a encontrarse una novela con carácter; una novela auténtica de pueblo; unos protagonistas con mucha enjundia; una concatedral como escenario privilegiado; un órgano que suena como voces de ángeles; Migajón, el gato avaricioso de dulces, que vive en el obrador y Pinín, el canario que canta o no. Y las madalenas.

La autora describe a partir de emociones y sensaciones y no tanto con adjetivos, consigue, por ejemplo, que el frío que no abandona el relato, se sienta a flor de piel.

Una prosa en primera persona y tiempo presente para un relato atemporal.

Y es que “En los pueblos pequeños, las cosas se arreglan despacio. Pero se arreglan”.

Léanla a mordisquitos, como las madalenas, y saboreen cada migaja.