miércoles, 10 de diciembre de 2014

El viaje del perdón a Glen Orchy de Anne Perry

Esta novela corta, El viaje del perdón a Glen Orchy, es la primera de la serie que bajo el nombre de 'Historias de Navidad' conforma un total de nueve novelas publicadas hasta ahora.

Anne Perry decide ofrecer su particular visión de las fiestas navideñas en las que, en abetos y estancias, lucen cadáveres además de ornamentaciones y (a menudo falsos) buenos deseos de hermandad.

En esta primera novela de la serie 'Historias de Navidad' aparece lady Vespasia Cumming-Gould (efectivamente la misma que encontramos en la saga Pitt) despierta un cierto instinto detectivesco y denota unas habilidades que, sin proponérselo, acaban teniendo resultado exitoso en destapar lo criminal.

En la mansión Applecross, en Berkshire, discurre una fiesta protagonizada por gente bien de la alta sociedad y durante su desarrollo se sucede un terrible suceso en la persona de Gwendolen Kilmuir que rompe el encanto al que se habían entregado los asistentes.

En su miopía aristocrática no atinan a ver más allá de lo que para ellos resulta ser un mero estorbo inconveniente a sus placeres.

El modo de afrontar del hecho se reduce a una especie de juego; los presentes se conjuran en un juramento medieval; la persona acusada de provocar el hecho luctuoso deberá acatar y cumplir con un encargo, so pena de ser repudiada e injuriada publicamente en caso de no satisfacerlo.

El desenlace es un imprescindible viaje, penoso y largo, al norte, a las tierras altas escocesas. Un viaje que debe emprender la responsable de lo sucedido. Un viaje redentor.

Un viaje en busca de un perdón.

Un viaje expiatorio.

Un viaje que discurre entre regiones poco habitadas, entre localidades mal comunicadas; un viaje que se inicia con una clara intención pero que adquirirá otra y es que a lo largo de las etapas se conoceran aspectos ocultos cuya trascendencia tendrá un efecto imprevisto.

Anne Perry sitúa la acción de la novela en la navidad de 1852 y presenta los banales aspectos por los que se mueven los miembros de la alta sociedad en la época victoriana, absolutamente egoístas, hipócritas y despiadados.

Una novela para leerla bien abrigado junto a una bebida caliente: el ambiente entre los protagonistas es gélido y los paisajes nevados acentúan la sensación.

Una novela para pasar un rato de recogimiento. Quizá para congratularse de pertenecer al mundo de los simples mortales sin los dolores de cabeza que los ricos sufren en silencio para no mostrarnos su debilidad. Una novela para celebrar lo que para ellos solo son miserias.

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