domingo, 12 de diciembre de 2010

Detective

Terrible dilema: ¿estamos ante un cómic con cuadros deconstruidos en viñetas?, ¿estamos ante una exposición de cuadros presentada como viñetas de un cómic?, ¿el cómic es la historia y el cuadro el sujeto?, ¿es el cuadro la historia y el cómic el medio?, ¿es el crimen el lenguaje?.

Todas las interpretaciones de la realidad son verdaderas porque todas son falsas.

Un día http://hernandezlandazabal.blogspot.com/, pintor entre otras artes, le dijo a su amigo http://www.antonioaltarriba.com/, escritor entre otros menesteres, algo que debió sonar como: tengo un montón de cadáveres y necesito una explicación coherente que lo justifique, ayúdame a darle una apariencia normal; o tal vez fue más bien como: tengo un montón de pruebas de asesinato vamos a cometer un crimen.

Por suerte Altarriba no solo no se negó sino que le puso ganas y hoy tenemos en nuestras manos una obra original, única, arriesgada, rompedora, inclasificable y del más puro genero interrobang suma de unos cuadros excepcionales y de un guión a medida. Por primera vez se debe haber hecho un traje y luego retocar al sujeto para que encaje como un guante.

¿Pero en este caso, cómo se pinta un cuadro y después se le añade el soporte de tela, tablex o lino?. Parece imposible sostener pintura en el aire, pero este cómic es la constatación. Y recuerden que una vez eliminado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, ha de ser la verdad.

Y la verdad se llama Detective, un cuadro/cómic o un cómic/cuadro. Ejecutado a medias entre Landazal y Altarriba, prologado por Andreu Martin y editado por Ikusager con un mimo exquisito a sus autores y sus indicaciones: grosor del papel, color distinto para cada caso, puzzle a pie de página en lugar de número; y estrenando la colección Quasimodo. Aquí si que de nuevo hay interpretación: el jorobado perfecto.

La edición fue de corta tirada aunque su recorrido sea largo y por eso puede que ya no se encuentre en ninguna librería ni comiquería, pero el señor Google les dará pistas donde encontrarlo y conseguirlo como fin de una investigación es ¡doble placer!

Y cuando lo tengan disfruten un rato de su cubierta que muestra un cuadro asesinado de un balazo (por eso la sangre es pintura), denle la vuelta y y vean por donde salió la bala y comprueben que efectivamente es un cuadro y no un cómic por el papel de estraza que se utiliza en la encuadernación, por el sello del encuadernador y por que aún está puesta la hembrilla.

Y después ábranlo para conocerlo. El marco del cómic es un cuadro, que contiene cuadros encuadrados en los cuadros que son viñetas. Y el guión es redondo.

Detective es para enamorar a los ojos y seducir las mentes. Es para ver y releer, y rever y volver, volver, volver, a sus páginas otra vez.


Y cuando acaben con él siempre les quedará la duda de si guardarlo en la estantería o colgarlo en la pared.

1 comentario:

  1. ¿y encontrarlo en una biblio especializada?
    Me interesa lo que cuentas.
    Lo buscaré.

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