sábado, 4 de abril de 2015

Ladrón de guante blanco 6 temporada y última

Neal Cafrey
La serie de tv americana Ladrón de guante blanco (White collar) ha dicho adiós después de 6 temporadas de una sucesión de altibajos. Altibajos en la interpretación, en la calidad de los guiones y en su búsqueda de una identidad que la diferenciara del mainstrem de la oferta de series de corte policial.

Si en la primera temporada prometía emoción, astucia, trampas elegantes, glamour, sonrisas, y más o menos lo conseguía, con el tiempo ha ido perdiendo sus virtudes por el camino para acabar en una temporada, esta sexta, corta, solo de seis episodios, dedicada a una sola  trama lineal cuya finalidad era la de cerrar la serie recuperando sus orígenes al perpetrar unos robos con el cada vez más difícil todavía, entretejida de emotivas despedidas y empalagosos excesos melodramáticos, por demás poco convincentes.

Llevar al personaje de Neal Cafrey (interpretado por Matt Bomer) a una situación extrema donde solo un superdotado ingenio puede salir bien parado es el argumento lineal de esta temporada de despedida.

Como un mago que ya no se contenta con sacar conejos de la chistera y opta por sacar una arca de Noé entera.

¿Imposible? O tal vez no.

El balance global de la serie da para un visionado sin pretensiones, si bien parece haberse desaprovechado gran parte de su potencial. No solo en su línea argumental sino también en el aspecto psicológico de los personajes cada vez más planos y previsibles y que solo resulta interesante en el de los malos, tanto hombres como, y sobretodo, mujeres, donde se disfruta de un amplio abanico de capacidades que sobrepasan las expectativas, como suele ser habitual.

El rostro aniñado de Neal Cafrey, disimulado a lo largo de algunas temporadas con una incipiente barba, lo convierte en un niño rebelde al que cuesta tomarse en serio sus acciones que se presentan más como travesuras que como los brillantes actos delictivos que son (en la vida real postuló para el papel protagonista de 50 sombras de Grey)

Peter Burke
La perenne sonrisa en el rostro de Peter Burke (interpretado por Tim DeKay) aún en momentos difíciles cuando no debería, le resta credibilidad a las situaciones serias; su exceso de celo profesional y su eterna desconfianza con quien le ha salvado la vida y la de su esposa, terminan aburriendo.

Solo Mozzie, el gran Mozzie (interpretado por Willie Garson), mantiene el tipo a lo largo de todos los capítulos. Sin él Neal no hubiera sido lo que es. Es el Sam de Frodo. El gran fallo es ir de entendido en vinos y siempre sujetar la copa de vino por el cáliz, algo que habría que haber corregido pero que es inherente a las series americanas.


Rebecca Lowe
¿Y algo para recordar? Por supuesto: a Rebecca Lowe o casi mejor a Rachel Turner como la conoceremos después (interpretada por Bridget Regan). Una mala que merecería ser buena. Una fría asesina calculadora humana. Una interpretación convincente, digna y atractiva llena de matices sentimentales y con cambios físicos muy conseguidos que sin duda han sido de lo mejor de Ladrón de guante blanco. Se come a Neal Caffrey y eso que solo aparece en nueve episodios.


Pocos van a llorar por la desaparición de la serie y toca seguir a otra. A serie muerta serie puesta.

Aquí la reseña de las primeras temporadas 

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