lunes, 22 de junio de 2026

Crímenes y lecturas de verano de Allison Brennan

Estamos ante una nueva obra Cozy Mystery y Chic-Lit ideal para el verano. Y no solo por su tono ligero y casi festivo sino porqué transcurre en un resort de lujo en una isla del Caribe.

Un misterio a descifrar, asesinatos que resolver, un escenario de ensueño, amor, sexo y comida y bebida exquisitas, ¿qué más se le puede pedir a una lectura veraniega?

Envidia sana nos produce leer las aventuras de Mia Crawford en ese entorno donde el paisaje, el edificio principal, los bares, las comidas, las cabañas donde alojarse, los senderos iluminados, la vegetación exuberante y flores y pájaros singulares, rinconcitos y las playas de aguas transparentes se conjugan para ofrecer la imagen terrestre más cercana a lo que solemos considerar un paraíso.

Mia Crawford es el patito feo en esa comunidad. No es famosa ni rica, ni actriz, y su estancia es un regalo de su empresa, donde trabaja como contable de inversiones; tampoco vive en una mansión, sino con su abuela y dos gatos y ahorra para su jubilación.

No encaja en St. Claire pero no pretende socializar sino pasar el rato tomando el sol y leyendo, en espera de que un socorrista o un masajista o un animador sexi que además de guapo, tenga un cuerpo escultural y una habilidad multifunción en sus dedos, se fije en ella y se decida a proporcionarle placer sin límites.

Pero cuando se entera de que una huésped, sola como ella, ha desaparecido sin dejar rastro justo antes de su llegada, su mente analítica por un lado y fantasiosa por otro lado imbuida de la ficción de tantas novelas leídas, se dedica a actuar como detective aficionada para averiguar que ha podido suceder, lo que le supone entrar de lleno en la vida del resort.

Y cuando topa con una novela que ofrece entre líneas, literalmente, una segunda lectura, ya no va a poder parar y es cuando su vida va a correr peligro de verdad.

A partir de aquí el idílico resort se ve agitado por asesinatos, investigaciones y huéspedes sospechosos, y sacudido por tórridos romances y orgasmos que hacen replantear la escala de Ritcher.

Allison Brennan no ha elaborado un guion complejo porque su intención es facilitar una lectura relajante con un punto de misterio que mantenga el interés y un punto picante que mantenga la curiosidad.

Así que ya saben, Crímenes y lecturas de verano es una lectura para tomársela como coctel con sombrillita y disfrutarla entre chapuzón y chapuzón.

Por cierto, ¿cómo ven Crímenes y lecturas de verano como nombre para una librería?

 

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