viernes, 29 de junio de 2012

Sherlock Holmes y la conspiración de Barcelona

El cómic Sherlock Holmes y la conspiración de Barcelona, va ya por la segunda edición, lo que, para un cómic no está nada mal. Salió a la venta como novedad en la Fira del Còmic de Barcelona 2012 al rebufo del año Holmes en su 125 aniversario, de la inauguración en la Biblioteca Arús de Barcelona de la completísima colección de novelas y gadgets  relacionados con el detective donada por Joan Proubasta, del éxito de público de los dos films de Guy Ritchie y de la serie inglesa Sherlock .

Arropamiento de padrinos sin los cuales el cómic hubiera pasado un poco de frío. Los avezados al personaje saben que El Gran Juego se alimenta de ese paréntesis de niebla que difumina la desaparición de Holmes en Reichembach, para que cada cual lo recupere y lo lleve de paseo por el mundo barriendo para casa.

En este caso, casa es Barcelona y el argumento se asienta en hechos verídicos y es fiel crónica de una época convulsa de la ciudad en noviembre de 1893, sacudida por atentados anarquistas y por la tirantez entre la burguesía y la clase obrera y por el resquebrajamiento de esta última por luchas intestinas entre facciones de distinta ideología.

Holmes ha sido enviado a Barcelona para localizar pistas sobre el Ictíneo II, un submarino, creado por el catalán Narcís Monturiol, en paradero desconocido y en sus pesquisas se ve envuelto en conspiraciones clandestinas que tienen como punto álgido el vivir un tenebroso capítulo de la historia, como es el atentado con bomba en el teatro del Liceo, que lo lleva a topar con una situación imprevista en la que debe tomar partido y además ha de lidiar con un rival inesperado. Ingredientes suficientes para conseguir una obra llena de suspense, acción y emoción, de haberlos sabido combinar adecuadamente.

¿1 huevo, 10 cebollas y 1 patata? o ¿10 huevos, 1 cebolla y 1 patata? o ¿4 huevos, 1 cebolla y 3 patatas? mismos ingredientes para un resultado parecido pero solo uno de ellos da la combinación equilibrada para una tortilla apetitosa.

Exceso de voz en off y tanto dato histórico hacen que las viñetas ilustren el texto pero impiden que tengan vida propia para permitir segundas lecturas. Más que un cómic se diría que es un libro ilustrado. El personaje de Holmes no luce sus característicos tics y queda subordinado a los secundarios, que le roban todo protagonismo, y el enfoque de crónica social de la época se come la posible evasión fantasiosa de aventura y la imprescindible pesquisa detectivesca. Parece una obra por encargo para explicar pedagogicamente un episodio de nuestra historia reciente. No tiene la magia que se le pide a un cómic. No se ha conseguido la tortilla.



Mejoraría si los dibujos alternasen más tipos de plano evitando la reiteración y si se hubiesen trabajado más los fondos, Jordi Palomé puede hacerlo mejor si no se le apresura. Mado Peña colorea cuidadosamente para dar relieve a las sombras pero con tan aburrida y limitada paleta de tonos no se pueden resaltar los momentos de tensión o remarcar los cambios de escenario o de ambiente . Sergio Colomino ha escrito un guión que es un alarde de investigación; trabajadísimo como story board preliminar pero que no se ha traspasado bien al resultado final que precisa un cómic de aventuras para serlo.

Se agradece la tapa dura, la cuidada cubierta, las cronologías y las páginas dedicadas a comentar y las del Making Of que demuestran el cariño puesto por los realizadores para ser fieles a la época y no caer en anacronismos.

Esperemos que en la próxima aventura puedan demostrar todo lo que valen, que viendo sus blogs es mucho.

No se pierdan aqui http://www.normaeditorial.com/sherlock_holmes/index.html un video promocional y más detalles sobre la obra.





viernes, 22 de junio de 2012

Un jamón calibre 45

Nicolás Sotanovsky es el hombre corriente de Un jamón calibre 45, novela de acertado y original título. Es el hombre corriente al que la vida le tiene preparada una sorpresa de envoltorio estampado y lazo a juego. Nicolás es un argentino que como tantos compatriotas a lo largo de la historia ha tenido que expatriarse para buscarse la vida o para buscarse a si mismo, lo que no sabe es que cuando se busca se corre el riesgo de encontrar, incluso lo inesperado.

Así se pasa la novela del tingo al tango, recibe más que una estera y no se entera de que va la película a pesar de interpretarla como protagonista principal.

Hay todo tipo de música para acompañar novela negra y si bien el abc del maridaje: todo del mismo sitio, suele funcionar, en este caso ponerle música y letra de tango al argumento no es gratuito: es lo acertado.

Como el tango, la novela alterna ternura con crueldad. Enlaza amores y desamores, nostalgias y anhelos, recuerdos y esperanzas, luz de navajas y callejones oscuros, gatos filósofos y matones poetas, palizas de cama y palizas con porra, todo lo adecuado para escribir una buena letra de tango o de novela negra, depende de si quien lo intenta es tanguista o novelista, o como en este caso es Carlos Salem.

Carlos Salem
Carlos Salem escribe novela negra en colores, su prosa tiene esa labia argentina suelta y musical que facilita ser escuchada y tiene esa cadencia mágica y esas frases elípticas que se diría que Borges y Cortazar le soplan al oído la respuesta.

Su lectura es agradecida, fresca, sin arquetipos y con sorpresas constantes a cada giro de página que rechazan lo previsible y aunque mantiene el tipo para no salirse de la estructura de novela negra, le da un aire fresco y revitaliza el género sin dejar de ponerle humor al asunto y al personaje. Todo un meritorio logro.

Nicolás, como todo protagonista de novela negra que se precie, es ocurrente y rápido de pensamiento y verbo, pero para nuestro alivio y satisfacción el autor no le permite o no le obliga, vaya usted a saber quien decide, a serlo todo el rato y esa relajación de su egocentrismo se nota en que lo que lo envuelve cobra importancia y enriquece la narración. Y de que manera.

Bala del calibre 45
Hay sonrisas, risas y carcajadas. Hay un impagable viaje en autocar, esperpento sublimado, que hubiera filmado Berlanga de haberlo tenido en su época; Crumb habría adoptado al gato Silvestre para charlar con Mr. Natural; Jarmusch habría incorporado al taxista y la noche de Madrid para que sus Noches en la Tierra tuviera seis episodios en lugar de cinco; Allen psicoanalizaría la ley de causalidad en la caída de la moneda y todos ellos matarían por poder incorporar en algún gag el pasaje de cargar una sola bala.

Todos episodios memorables e imborrables. Como los personajes, Noelia, Nina, Lidia, Serrano, el Muerto... que están tan bien dibujados que su imagen queda grabada en la retina mental para siempre. Y eso que solo los presenta con bosquejos pero que definen perfectamente las líneas maestras de su psicología y se descubren en su actitud y comportamiento.

Incluso la portada, que se podría mejorar, acierta con esa ducha que tan frecuentemente toman sus personajes. Es una novela escrita desde dentro y su lectura se hermana con la intención. Es de las que hay que leer y disfrutar. Si no lo hacen perderán una clara ocasión de hacerse con algo original y de calidad, y con la cantidad  de falsa novela negra que corre por aquí no se puede rechazar lo que es bueno.

No vamos a descubrir a estas alturas quien es Carlos Salem, pero sepan que su producción literaria es amplia y que si quieren conocer más sobre el pueden entrar en su blog http://elhuevoizquierdodeltalento.blogspot.com.es/

PD: con el post ya cerrado me entero que Un jamón calibre 45 opta al premio Ciudad de Getafe de Novela Negra 2012. No he leído las obras de los otros finalistas pero muy buenas, buenísimas, tienen que ser para ganarle la mano a Salem. Palabra de blog, y si no, mirem el merecidísmo premio a J. E. Álamo autor de Tom Z. Stone posteado aquí.
xD

lunes, 18 de junio de 2012

Bookcrossing Interrobang Junio

Bookcrossing  (BC) es la práctica de compartir libros usados liberándolos antes que acumulen polvo y ocupen espacio que no tenemos. Pueden liberarse “en la jungla” esto es en cualquier lugar, o en lugares identificados (ver algunas de las experiencias anteriores aqui o también pasándolo directamente a alguien, conocido o extraño.

Este blog quiere empezar una experiencia bookcrossing de liberación mensual, avisada con antelación en twitter. Compartir para conocer.

Si al liberar un libro en un sitio público es del primero que lo pilla, en este caso será exactamente igual, por lo que si ven en comentarios que ya está asignado no pierdan el tiempo solicitándolo. No es un concurso, no es un sorteo, es una liberación.

El libro será para quien lo solicite primero. Que lo solicite y entienda que, como ofrecimiento altruista, será enviado por correo por lo que si llega, bien y si no llega, no llega. No se admiten reclamaciones. Sea como fuere el libro quedará liberado, que es la finalidad primera. Ningún compromiso más que buena intención por parte de todos y la aceptación de las siguientes

Reglas de juego:

  1. Solo se podrá optar a uno de los títulos por persona.
  2. Entrar en comentarios a que título se opta y porque.
  3. Esperar a leer comentario respuesta de confirmación de asignación.
  4. Enviar e-mail a bloginterrobang@gmail.com para comunicar dirección postal donde recibirlo.
  5. A la recepción del libro enviar e-mail, IMPRESCINDIBLE, para saber que ha llegado a su destino y que el servicio de correos funciona.
  6. Entrar en http://www.bookcrossing.com/ y hacer constar la recepción. Es un libro liberado y tiene su diario de bitácora y su corazoncito.
  7. Compromiso de que una vez leído, y si no se desea guardar, se comparta liberándolo y haciéndolo constar a su vez en la ficha bookcrossing para poder seguir  su deambular por el mundo.
Dicho esto aquí están los libros bookcrossing de blog interrobang de junio 2012, en el estreno de esta iniciativa que se desea divertida y con continuidad:

Els culpables tenen por
James Hadley Chase

Edicions 62
La Cua de Palla, 19
(En catalán y letra minúuuuuuscula, quien avisa no es traidor)
Un clásica de un escritor de referencia



 


Pasaje al paraíso
Michael Connelly

Novela Policíaca
Harry Bosch en uno de sus emocionantes casos, quinta novela del detective de homicidios con nombre de pintor.




El beso asesino
Roca Editorial
M. M. Somer

Puzzle, 150
Las andanzas de un detective travesti en Estambul

lunes, 11 de junio de 2012

La devoción del sospechoso X

Bandeja de Bento
La devoción del sospechoso X nos muestra como Ishigami compra cada mañana bento en Benterei lo que le obliga a dar un rodeo considerable en su camino al trabajo. No lo hace por buscar una calidad especial sino por que se lo sirve Yasuko de quien está secretamente enamorado desde que se instalara como vecina en su bloque. Su relación se reduce a esa atención con sonrisa y comentario trivial de dependienta servicial hacia cliente habitual. Combinar bento y amor son dos pilares para una buena historia. Si se le añade un asesinato, es como mezclarla con wasabi.

La vida en oriente tiene otra escala de valores y el respeto y el honor figuran entre los más venerados. Además de la honradez, la humildad, el recogimiento y el trabajo bien hecho. Su concepto de la moral es tan notablemente distinto al nuestro, ni mejor ni peor, que hay aspectos que nos pueden sacudir como una descarga eléctrica y otros en cambio, que a nuestros ojos redondos resultarían risibles los muestran en un altar.

Es normal entonces, entender que su novela negra, novela interrobang, tenga también unos valores distintos a los occidentales y que no sigan el patrón al que estamos habituados.

Parece una obviedad pero es imperioso tenerlo en cuenta siempre que nos enfrentemos a la lectura de una de sus novelas. Generalmente crudas, como el sashimi, pero queriendo significar con ello que no están recubiertas de texto almibarado ni rebozadas de contenidos comerciales ni aderezadas con texto sobrante. El producto tal cual.

No tienen el sabor al que estamos acostumbrados y el que ofrece puede no responder a las expectativas.

La devoción del sospechoso X es todo un éxito literario en Japón, aunque aquí le cueste cuajar. Es una novela bien escrita, de ritmo lento, con profusión de gestos de cortesía y enormes muestras de educación, que va avanzando con poco movimiento físico y mucho componente intelectual.

Keigo Higashino, el autor,  ha construido una novela para mentes inquietas y cuerpos en reposo. No es una novela con acción ni callejones oscuros, ni mafias, ni asesinos de gatillo fácil, ni corrupción, ni droga. No es una novela negra, más bien una novela enigma en donde prima la duda en saber quien es más listo y con que razonamiento lo demostrará. Lo importante del investigador es teorizar elaborando hipótesis y comprobar empíricamente su grado de acierto en una especie de juego de gato y ratón con el investigado.

Dos mentes brillantes que inician una partida que ha de tener un solo ganador, o tal vez no, depende de lo que entendamos por ganar. Otro concepto cuyo significado es de difícil equiparación entre oriente y occidente.

Salvando las enormes distancias, pero manteniendo la dualidad intelectual de desafío entre investigado, Ishigami, e investigador, Yukawa, me ha recordado Death Note.

Dos mentes brillantes, muy por encima de la media y cuarto más. Para el investigado todo avanza hacia adelante, para el investigador se impone una trabajada recomposición hacia atrás en busca de una premisa equivocada.

El argumento es claro desde el principio y el asesinato se presenta de inmediato y con él conocemos: los motivos, las circunstancias, el asesino y el arma del crimen. Todo presentado como una bandeja de bento para empezar a comer, para empezar a descubrir como una mente privilegiada es capaz de construir una coartada sólida con una estrategia que sin cambiar los hechos irrefutables, haga que todo pueda parecer distinto.

martes, 5 de junio de 2012

Curvas peligrosas

Curvas peligrosas además de ser el primer largometraje de Billy Wilder es también la primera novela negra, tiene otras, de Susana Hernández. Y si Wilder tuvo un inicio prometedor y un futuro exitoso creemos que Susana tiene un buen ejemplo a seguir y como que aptitudes no le faltan habrá que estar al tanto de su evolución en lo noir.

Curvas peligrosas, con una portada claramente kitsch y un tamaño de bolsilbro es una novela de detectives que se viste de novela negra porque los cuerpos femeninos enfundados en negro resaltan más las curvas.

Una pareja de subinspectoras de policía, Santana y Vázquez, que tienen todo lo que hay que tener para no entenderse entre si y con una vida personal y sentimental harto turbulenta, deben enfrentarse a sus problemas más personales a la par que limar sus diferencias profesionales mientras intentan resolver un peliagudo caso de asesinato que lejos de aclararse se complica cada vez más.

Todo un reto: ¡agárrense que vienen curvas!

Barcelona, y su área metropolitana y más allá, es el grandísimo escenario donde se mueve constantemente la novela: desde el mar de la Barceloneta hasta el verdor montañoso del Tibidabo, desde las sombras del Raval hasta la luz radiante de Pedralbes, desde la familiaridad en el saludo del Carmel a la indiferencia visual en Sarrià. Una maratón por zonas turísticas, avenidas pijas, barrios obreros, calles humildes y callejuelas de perdición y trapicheo que Susana Hernández, la autora,  describe con credibilidad después de habérselas pateado e integrarlas como exteriores.

Rebeca Santana es la protagonista principal, una psicóloga con cargo de subinspectora de policía que recién salida de la academia se estrena con un asesinato con visos de perversión, y mientras intenta asumir la exigencia de su nuevo rol profesional, su nuevo horario y a sus nuevos compañeros y sus burlas, su vida personal sacudida por terremotos emocionales se desmorona haciendo agua por todas partes.

Problemas con su actual pareja, piel de gallina cada vez que se roza con una pareja anterior y una nueva relación en ciernes tienen a Rebeca con los nervios de punta. Por si fuera poco una traumática y aún no superada relación con su madre apuntalada precariamente con una hermosa relación con su abuelo también se está viendo impactada y a todo eso un maniático asesino que no hay por donde cogerlo: ¡agárrense que vienen curvas!.

Rebeca viste casi grunge, vive en el Raval y anda en Harley Davidson, Miriam su compañera en el cuerpo viste conjuntada de marca y vive en un chalet de diseño en zona soberbial, Navarro es agente de policía gato viejo y amante del sosiego y el anonimato, Pinzón es un jefe que empatiza con sus subordinados... y Malena Montero es una abogada con la que todos quisieran compartir cama en lugar de banquillo. Personajes dibujados con mucha vida interior y mucho cariño por su autora.

Un elenco de personajes con grandes dosis de humanidad, con las mismas inquietudes y las mismas preocupaciones de la gente normal que le dan a la novela ese punto de realismo social tan agradecido por los lectores. Tiene el trasfondo de novela policial si, pero es, ante todo, una novela que interioriza en las relaciones entre amantes, parejas, ex-parejas, compañeros de trabajo, familia y supervivientes a la mancha indeleble que deja el crimen.

Es una novela de deseo y de sentimientos. Femenina. Feminista. Intensa. En donde las mujeres son y están permanentemente presentes en todos los lances del argumento y no solo no encogen por vivir en una sociedad machista sino que salen reforzadas del envite.

La segunda novela con la subinspectora Santana como protagonista se anuncia para este 2012 y ya está en marcha la tercera. Nos lo cuentan Anna María Villalonga y la propia Susana Hernández en esta coloquial entrevista que la primera ha subido a su blog http://alombradelcrim.blogspot.com.es/2012/05/entrevista-amb-susana-hernandez.html

Y este es el blog de Susana Hernández http://susanahernandez.wordpress.com/

¡Agárrense que todavía vienen curvas!

viernes, 1 de junio de 2012

Fácil de matar y Sin entrañas

Diana Dial es como se llama la reportera intrépida y detective ocasional que Maruja Torres ha recuperado del baúl de los recuerdos para entrar en la tienda de todo a 100  en que se está convirtiendo la novela negra, la novela interrobang, en los últimos tiempos.

Diana Dial: sonoro nombre digno de los 80, de cuando nació, en plena movida madrileña, viviendo la post-modernidad, como una protagonista de Almodóvar, tiene apellido radiofónico y nombre de diosa. Vive de la pensión que le pasa su ex y es valiente, arrojada, guerrera, independiente, viajada, culta, bon vivant... es tanto que parece una proyección de un catálogo de frustraciones. Es tanto que es imposible que sea.

Diana tiene mucho de Maruja, con M mayúscula, y Maruja tiene de Diana lo que tiene y le ha añadido lo que le gustaría que tuviera. Que duda cabe, aunque esto sea lo de menos.

La arropa con la compañía de Fattush, inspector libanés con el que da cuenta de buenas narguiles y con la de Joy, criada filipina y madre de una preciosidad llamada Yara.

De las dos novelas publicadas, Fácil de matar, la primera, y tal vez por aquello de serlo, está cuidada y bien construida, los personajes están muy bien justificados y tienen cuerpo y entidad, el argumento tiene contenido con situaciones cruzadas al caso principal que lo enriquecen, hay ambientación, entorno, está arropada y es muy creíble. Sus diálogos, marujianos, son afilados e inteligentes y combina con habilidad dramatismo y situaciones divertidas y de cierto recochineo.

Se palpa la vena de reportera de la autora en las descripciones del sentir del pueblo y en el análisis de la violencia en la lucha de facciones por el poder.

Beirut, donde transcurre la acción, es una ciudad recorrida de cabo a rabo durante años y muy querida por la autora, su vasto conocimiento le permite armar un argumento de novela detectivesca salpimentada de novela negra en un entorno creíble encajado en el día de día de las distintas clases sociales y el estado de guerra casi permanente. Se nota y mucho el contrastado oficio de Maruja Torres en escribir y transmite con facilidad ese estilo que tan bien ha empleado en columnas y dominicales y con el que se ha ganado a muchos seguidores.

Pueden leer aquí el primer capítulo de Fácil de matar en el blog de la autora. http://www.marujatorres.com/blog/facil_de_matar.pdf


En la segunda, Sin entrañas, se echa en falta todo lo anterior, lo que en aquella pretendía ser serio ahora parece estar de vuelta de todo y ya el desmelene es notorio, elige personajes ridículos o los ridiculiza abiertamente y parodia a todo lo que se mueve incluida la difunta Agatha Christie aunque esté ya por encima de revisitaciones.

Es una novela a la que no hay que buscarle seriedad y si mucha coña. Y así, puede llegar a digerirse. El punto de partida y la momificación podrían haber dado mucho juego, pero a partir de un momento es como si a la autora se olvidara de la intención primera y se perdiera en los meandros de los recuerdos y se convirtiera en turista de low cost.

Y aunque transcurre en el Nilo, desaprovecha las enormes posibilidades que un país como Egipto puede brindar a un escritor: cultura, historia, restos arqueológicos, comida. Encierra a sus personajes en el barco de tal modo que podrían estar perfectamente dentro de la Pirámide del Adivino en Uxmal o en un campamento en el cráter del Ngorongoro y sería lo mismo. Los diálogos no hacen avanzar la trama con fluidez y casi se podría identificar, sin riesgo a equivocarse, cuando habla Diana y cuando lo hace Maruja. La evisceración del cadáver parece haber alcanzado también a la novela dejando solo un armazón vacío y frágil al paso del tiempo.

Pueden leer aquí el primer capítulo de Sin entrañas en el blog de la autora.

Dos novelas en tan poco tiempo parecen cosecha anual de vino blanco recién embotellado: efluvios fáciles en nariz y fresco y exagerado en boca, pero sin recorrido.

Se anuncia ya la tercera entrega de Diana Dial esta vez en Roma y con el Vaticano ¿cómo Città Aperta o como El Pájaro Espino?.

viernes, 25 de mayo de 2012

Sin causa aparente

En un suicidio ¿quien es el asesino? ¿la propia víctima? o ¿el motivo que la conduce a la muerte?

Es un auto asesinato inducido por una aflicción o la combinación de varias: angustia, cobardía, miedo, ansiedad, desesperación, enfermedad, soledad,  sufrimiento, dolor... Un suicidio es un asesinato perpetrado contra uno mismo.

Pero, ¿tiene en cuenta el suicida que al matarse, mata también una parte de las personas queridas? ¿que su muerte no es el fin sino el principio de un vacío lleno de desesperación y preguntas sin respuesta? ¿le importa acaso?

El valor que demuestra el suicida es indiscutible, la cobardía que demuestra también. Compleja dualidad que solo un suicida frustrado podría llegar a explicar. Nadie está capacitado para juzgar su verdad.

No es el caso de Raquel, su más que probable suicidio no es frustrado sino exitoso y por eso ni Matías ni David van a ser, desde ese momento, más que unas vidas rotas de muy difícil recomposición. No solo se rompen los esquemas sino también los sentimientos y esos no reaccionan a pegamento de uso instantáneo. ¿Cómo se le dice a un niño de seis años que no va a volver a ver nunca más a su mamá?

¿Se ha suicidado Raquel? Y si lo ha hecho ¿Por qué?

Solo de pensarlo se llenan los ojos de lágrimas, una y otra vez. Solo de recordar su alegría en vida, se parte el alma. Nadie puede entender tanto dolor; nadie puede sentir tanta desesperación, tanto abandono, tanta rabia, tanta tristeza.

El desasosiego avanza provocando ahogo y la ansiedad oprime las arterias y no deja que la sangre llegue al cerebro. Raquel está muerta y no hay explicación; no hay respuestas. Sin causa aparente, Raquel, al parecer por propia voluntad, ha abierto una ventana y ha salido al vacío.

Nadie, ni la policia saben hacia donde ni como orientar la investigación. Pero algo turbio debe haber para que una mujer feliz con su suerte renuncie para siempre a volver a besar a su marido y abrazar a su querido hijo pequeño. 

Enric Nasarre es el subinspector de policia que no abandona y su tenacidad tal vez pueda dar luz al suceso. Su tenacidad ayudada por cualquier información que pueda valer, por cualquier pista que en el algún lugar debe existir, dispuesta a ser encontrada y comprendida. Tenacidad ayudada por la abnegación de Clara Núñez la agente que no ceja en su trabajo y no deja nada sin analizar y ayudada por la profesionalidad y solidaridad para con las víctimas de Lidia Bermúdez, una agente dispuesta a asumir cualquier riesgo.

Empar Fernández ha construido un relato desgarrador que tiene origen en la sordidez degradada de individuos que no tienen nada de humano, en la encarnación con mucha realidad y nada de fantasía de un submundo de horror y dolor que habita en el nuestro y al que se accede por una puerta que nos queda a tocar pero que no vemos. El reino del maligno. Y no huele a azufre sino a after shave.

Sin causa aparente se estructura en dos partes, en la primera se vive el terrible y angustioso esfuerzo de los sobrevivientes por adaptarse a la nueva situación, en la casa vacía, frente a la historia vivida en común de cualquier objeto, la exposición a los ojos del vecindario.

En la segunda la investigación policial toma fuerza y avanza y deja un asiento al lector para que viva en primera persona el vértigo que imana del deseo de que nadie quede impune en este caso. Deseo de venganza.

Es de esas lecturas que encoge el estomago y retuerce las tripas, de esas lecturas que precisan de intermedios para coger aire y poder continuar, de esas lecturas que provocan arcadas y reducen a la nada el apetito y reclaman ratos de cielo y sol para tener constancia de que la luz sigue existiendo.

sábado, 19 de mayo de 2012

Kaiku, las gambas y Pepe Carvalho

Pepe Carvalho siente la misma fervorosa pasión por la cocina y la comida como indiferencia por el fútbol, el cine, el teatro, la radio o la televisión entre otras aficiones públicas. Le golpea la opresión a la debilidad que ejercen los poderosos pero como que no puede cambiar el mundo acaba rechazándose a si mismo por lo que considera una actitud hipócrita.

Su estima se encamina hacia Charo la prostituta redimida con la que tiene una tierna relación especial y con Biscuter su ayudante todo terreno aunque tenga nombre de pequeño utilitario.

Sólo hay algo que le emocione, además de la cocina, ni que sea por unos instantes y es el ritual de encender la chimenea de su casa en Vallvidrera. Primero selecciona el libro adecuado al día, a su estado de ánimo y a su circunstancia y a continuación lo enciende utilizándolo como acelerante del fuedo de leña.

En su cocina tanto lo podemos ver preparándose un complicado bocadillo de varias capas, como friendo un chorizo a la sidra, como preparandose un revoltillos de ajos y esparragos trigueros, cociendo un oloroso potaje de múltiple colorido y composición u horneando una lubina o una dorada, de piscifactoria no por favor, con aderezo de hierbas aromáticas, ajo y cebolla.

No reniega de la nouvelle cuisine, ya superada por las deconstrucciones a las que tampoco rechaza pero abraza un cierto aire primitivo enraizado en las recetas del saber popular y en llamar al pan, pan y al vino, vino. Donde esté un buen corte de hogaza que se alejen los mini panes ultra congelados de cocción instantánea aunque estén rellenos de aceitunas negras, pipas o nueces.

Ha pasado hambre y sabe de la importancia que tiene reconfortar el estomago. Por eso mira de reojo, en estudiada contemplación, lo que piden las mesas vecinas del restaurante. En su frase "Ningún ser humano indiferente ante la comida es digno de confianza", se encuentra la síntesis de su filosofía. Y es su test para determinar como son las personas con las que trata; depende de lo que coman, como lo hagan y en que cantidad, le basta para formarse una opinión y generalmente, acertar.

Pepe Carvalho es el hijo literario de Manuel Vázquez Montalban y si aún no lo conocen ya están tardando. Buena novela negra y buena gastronomía.

A Pepe, como a Manolo, no les gustaba comer solos por eso les acompañaremos con este revoltijo de gambas, receta facilitada por Hug Pla, cocinero del Restaurant Kaiku de la Barceloneta.

Revoltijo de gambas

Ingredientes:

100 gr de gamba roja pequeña
20 gr ajos tiernos
1 diente de ajo
Perejil
2 cl aceite de oliva
2 huevos de gallina de granja


 
Elaboración:

En una paella antiadherente y a fuego medio salteamos los ajos tiernos cortados durante dos o tres minutos, a continuación añadimos las gambas peladas y el ajo y el perejil picados y lo salteamos todo durante un minuto.

Bajamos el fuego al mínimo y echamos los huevos batidos sin airear. Mezclamos de forma suave durante cuatro o cinco minutos y justo antes de que el huevo cuaje del todo, salpimentamos y emplatamos de inmediato (a la que se enfría pierde su cremosidad).

Un buen revoltijo debería de hacerse siempre al baño maría para conseguir la textura adecuada del huevo que, no lo olviden, no ha de ser tortilla.


Esta es la tercera y última entrega de Pepe Carvalho y la cocina, que empezara con el post del Lluçanès, aquí, y siguiera en el anterior post del mismo Kaiku, aquí.

Más sobre gastronomía negra en este blog, aquí.

Para saber todo y más sobre Pepe Carvalho. aquí. Van a disfrutar.

martes, 15 de mayo de 2012

Eladio Monroy y Alexis Ravelo

Se necesitaría más de una vida, muchas más, para poder dar cuenta de toda la lectura de género a nuestro alcance. Y como que no hay garantía de que la rueda de reencarnaciones exista, jueguen sobre seguro y no se vayan de este mundo sin haber leído a Alexis Ravelo.

Es este un escritor de Las Palmas de Gran Canaria, población que parece no tener gentilicio propio lo que supone que sus habitantes se agrupen en tres facciones: para algunos es un insulto y para otros una seña de identidad por omisión. Y Eladio Monroy, el protagonista de sus novelas, parece pertenecer al tercer grupo de opinión: yo soy porque existo y no por estar donde esté.

Alexis comparte con Eladio el que ambos lucen cabeza como bola de billar y Ravelo comparte conmigo un anagrama del mismo apellido. Ambas características son pura coincidencia y no contienen mensaje subliminal alguno: ni Alexis encaja puñetazos y cuchilladas todos los días ni yo escribo novelas y ya me gustaría tener su talento.

Y es que las novelas que protagoniza Eladio Monroy son de ese género negro, urbano y canalla que ahonda en los males de nuestra sociedad para extirpar pus y sangre podrida en un intento de librar de letales indeseables nuestra cotidianeidad.

Eladio es un ex-marinero que un accidente ha dejado en dique seco. Y aunque ahora ande sobre tierra firme el suelo no deja de moverse bajo sus pies. Complementa su pensión ayudando a conocidos con trabajos para la comunidad que consisten en buscar cosas y personas y acaba encontrando lo que no debería si alguien no lo encuentra antes a él: ambas situaciones acaban siendo comprometidas y peligrosas.

Su pundonor que no violencia gratuita, le permite afrontar cualquier ataque sin amedrentarse y tiene claro que en estos casos quien da primero da dos veces, por lo que no se para en códigos de honor más allá del que pueda garantizarle la supervivencia.

Es bravucón pero no pendenciero, cínico pero respetuoso, sarcástico pero de buen corazón y sobre todo es independiente como un gato salvaje que, no rechaza unos mimos pero prefiere mil veces la incomodidad de la intemperie bajo una noche estrellada a la confortabilidad de la rutina de ahí que su relación con Gloria, vecina fija, amante ocasional y aspirante a pareja estable, no acabe de definirse.

De ahí también que se sienta tan a gusto con la militancia anarquista de Manolo, el de la librería o con la mala leche de perro ladrador de Chapi, el del taller, o con la gran humanidad que destila en cada gesto y en cada palabra Dudú, el mecánico o con la habilidad para hilvanar frases enteras con un solo alzamiento de ceja de Casimiro, el del bar o con la integridad a pesar de ser madero o precisamente por eso de Déniz, el comisario o con la voz aterciopelada de melocotón de Paula...

Alexis Ravelo le da a cada personaje un hábitat, un ecosistema propio, para que allí desarrolle sus vicios y sus virtudes y casi se diría que son ellos los que le permiten al autor el que los visite, tal es su nivel de realismo y su sentimiento de propiedad que ha ido adquiriendo a lo largo de las novelas de la parcela que les fuera otorgada.

Solo un buen escritor es capaz de combinar la poesía y la filosofía con el reparto de puñetazos y el brillante volar de las navajas sin que parezca una boutarde y Alexis Ravelo lo consigue de pe a pa. Hace que escribir parezca fácil.

Tanto Tres funerales para Eladio Monroy, como Sólo los muertos como la última Los tipos duros no leen poesía, son historias que eligen al lector como saco de entrenamiento y golpean duro sin miramientos, sin concesiones; buscando el punto débil pero jugando limpio, ningún golpe por detrás ni más abajo de la cintura. Son realidades fabuladas, de esas con las que te puedes topar a la vuelta de la esquina, de ahí que su credibilidad esté garantizada y la facilidad con la que se explica sea tan auténtica.

Después de su lectura toca relajarse con la interpretación de las cubiertas: magistrales. Ojalá todas las editoriales, como ha hecho Anroart, tomaran ejemplo de como diseñar cubiertas, ojalá más contrataran a Fernando Martínez “Montecruz”. Un mago del pincel que con pocos colores y con economía figurativa consigue captar la esencia de la novela que protege y darle un toque personal al libro.

Recomendación con garantía de origen. Se leen de una tirada y se queda con ganas de más. Léanlas por orden cronológico y como los vinos que se sirven en una comida, verán como van de más a mejor. Ah! Y no salgan de casa sin bolígrafo nunca más. Da igual el diseño, el color de la tinta o la marca.

Alexis, http://alexisravelo.wordpress.com/ si lees esto y la decisión de continuar o no la serie con una cuarta novela, depende de algo, piensa que un póquer siempre gana a un trío.

Post scriptum:
Del mismo autor pueden consultar en este blog:

Morir despacio (la cuarta protagonizada por Eladio Monroy)
Las flores no sangran
La estrategia del pequinés

viernes, 11 de mayo de 2012

La Tabla de Flandes

Hace unos pocos meses, en un blog literario y a propósito del análisis de una obra actual de Arturo Pérez Reverte, comenté que los reparos a comulgar con un autor y con su obra provenientes del conocimiento que tenemos de él por sus apariciones públicas, son inherentes a nuestra percepción humana pero no deberían de ser el único motivo para acercarnos o alejarnos de su obra, aunque sea difícil la disociación.

Esto venía cuento de que había comentarios que descalificaban al autor por conocerlo solo en su faceta de tertuliano polémico y twitter exacerbante sin opinar sobre su obra que era de lo que trataba el post. Algo parecido a lo que sucede con, la ahora novelista negra, Maruja Torres, que despierta simpatía y animadversión a partes iguales.

Yo defendía su obra aludiendo que, aunque su carácter, su actitud para con la vida, pueda gustar o repeler, es un magnífico prosista y que nadie al que le guste la buena literatura debería dejar de leer alguna de sus novelas que me atrevía a clasificar en tres facetas:

•  el contador de ficción donde descubrimos su imaginación y su erudición cultural (p.e. La Tabla de Flandes)
•  el contador de realidades donde deja gotas biográficas e históricas de sangre y sudor ya sea en primera o en tercera persona (p.e. Territorio Comanche)
•  el crítico social de verbo rápido (p.e. sus artículos periodísticos agrupados en varios libros).

Y al hilo aprovecho para recomendar, a quien a pesar de todo aún no la conozca, la lectura de La Tabla de Flandes (la versión cinematográfica como si no existiera por favor).

Es esta una novela de 1990 que aunque tiene más de enigma que de negra, no es ni lo uno ni lo otro sino algo nuevo resultante de mezclar ambos géneros y añadirle una patina de Historia.
La parte de genio literario que tiene Pérez Reverte se muestra en su habilidad para flexibilizar los cánones que enmarcan los géneros pero sin romper esquemas para conseguir una trama en la que todo tenga razón de ser y pueda ser explicado.

El autor recoge la esencia de la novela enigma, detectivesca, léase la falsa sospecha, las pistas de interpretación analítica, la perspicacia del detective aficionado y la esencia de la novela negra representada en el determinismo de las clases sociales, el desarraigo, la corrupción y la ley, y con todo ello ofrece una alternativa que asegura que hay vida más allá de los clásicos.

Claro que esto que ahora resulta tan habitual e incluso pueda parecer pueril, veintidós años atrás, en este país, era novedad y casi atrevido.

En La Tabla de Flandes hay enigmas a resolver y asesinatos a investigar. Hay espacios cerrados (¡más cerrado que un cuadro!) y abiertos (¡más abierto que una ciudad!). Hay reposos deductivos y acciones dinamizadas. Hay bien y mal. Hay justicia legal y justicia arbitraria. Hay ley y hay honor.

Todo gira sobre un cuadro, La partida de ajedrez, de Pieter Van Huys y el trapicheo del submundo del arte, las subastas y el coleccionismo.

Perfiles, caracteres, actitudes conforman a cada personaje como si fueran las piezas de ajedrez de una partida empezada hace cientos de años.

Es una partida de ajedrez empezada que se juega para atrás (absolutamente recomendable y una gozada para quienes sepan jugar; inténtenlo) y que se juega para adelante (más difícil pero no menos estimulante; pruébenlo), en una clara alusión a que si alguien mató entonces nada impide que alguien lo haga ahora.

No se enroquen i acepten el envite. La partida está servida.