domingo, 5 de agosto de 2018

Velvet # 2 y 3 de Ed Brubaker y Steve Epting

Velvet: La vida secreta de los muertos

Con Velvet: la vida secreta de los muertos y Velvet: el hombre que robó el mundo, segundo y tercer y último tomo de la serie culmina una brillante trama de espionaje de altos vuelos que no desmerece ni en una viñeta ni en un diálogo desde el principio hasta el fin.

Velvet Templeton se ve envuelta, casi sin querer, en una historia de agentes asesinados desde su puesto de secretaria del director de la agencia ARC-7 y pronto descubre que hacer bien su trabajo es el camino más corto para ir al otro barrio, por lo que dejar la agencia y resolver la investigación es lo único que puede salvarle la vida.

Cambiar los útiles de escritura por armas y su traje chaqueta y zapatos de tacón por un traje de camuflaje experimental y altas botas negras es lo primero que debe hacer para enfrentarse a alguien que le quiere mal. Mucho mal. Y no tiene ninguna pista para poderlo identificar más que un lapso de horas en blanco en un informe.

Nunca la estructura argumental de introducción, nudo y desenlace había cobrado tanto sentido. Los autores dedican un tomo a cada una de las partes y consiguen una coherencia de línea narrativa que obliga a contener la respiración a lo largo de la lectura que va introduciendo nuevos personajes, y consecuentemente giros de trama, casi al mismo ritmo que elimina otros.

Estamos ante una historia que no es nueva, el cine tiene bastantes, y muy buenas, muestras de ello. Una historia que aúna agencias de investigación, informes clasificados, espías, espías dobles, corrupción y mucha, muchísima acción y disparos y asesinatos.

Velvet: el hombre que robó el mundo
James Bond, Jason Bourne y Ethan Hunt son los más icónicos en el género. Por eso si esta historia de Velvet no es adaptada al cine se cometería un gravísimo error no solo porqué su argumento está al mismo nivel sino también porqué aún estamos faltos de representación femenina tan carismática como los congéneres masculinos.

Los intentos de Charlize Theron o Angelina Jolie, por citar a dos que tengan el protagonismo absoluto y no sean comparsas, requieren de mayor continuidad.

Velvet Templeton es el blanco humano de una trama que hila muy fino en términos de credibilidad para hacerla del todo pausible.

Plausible en su acepción de creíble y también en su acepción de aplaudible.

Ed Brubaker es guionista sobradamente conocido por su amplia obra relacionada con superhéroes y sobre todo con género negro de quien se ha convertido en referencia obligada cuando se habla de comic noir.

En Velvet realiza un esfuerzo monumental para escribir un guión que se convierte casi en un script informático donde encaja las voces en off en primera persona, siempre son pensamientos del protagonista que en aquel momento copa la atención, con los diálogos, escasos, breves y acerados, con las indicaciones claras pero abiertas para el dibujante y colorista.
Velvet: página interior

Steve Epting ensalza la obra con un dibujo realista y preciso, muy afinado en los detalles y en la creación de atmósferas, demostrando un dominio magistral de la figura humana y el lenguaje facial y corporal. Demuestra además una gran habilidad en el planteamiento de página con mayoría de viñetas horizontales y jugando con el tamaño y la inclinación según sea necesario acentuar los momentos de inactividad, los de transición o los de acción pura y dura.

Y Elizabeth Breitweiser hace magia con el color; unos tonos neutros con predominio de oscuros que sin embargo no oscurecen el dibujo solo ajustan la sensación visual que se precisa para distinguir personas y objetos tanto en interiores como en exteriores, bajo luces indirectas de lámparas o farolas de calle, ventanas de edificios y faros de vehículos. La acción transcurre preferentemente en espacios cerrados y después de la puesta de sol ya que es donde y como mejor se mueven los espías.

Lean aquí la reseña del número 1: Velvet: antes del gran final


2 comentarios:

  1. Todo lo que salga de la mente de Brubaker es más que digno de ser leído. Y el dúo formado con Epting ya dio muchas alegrías en la serie regular de Capitán América hace años ya. Un apunte, creo que donde dices Hawke querías decir Hunt ¿no?
    ¡Un placer leerte como siempre, Jordi!

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    1. El dibujo es de una simplicidad que hace que parezca fácil hacerlo, siendo todo lo contrario. Y si efectivamente Hawke es un actor y Hunt el protagonista de la serie (gracias por el apunte: ya está corregido,-)

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