miércoles, 13 de mayo de 2020

Ella duerme aquí de Dominique Sylvain

Ella duerme aquí es un thriller
psicológico que transcurre en Tokio.

Si a veces solo con alejarse unos pocos kilómetros de la zona de confort que supone la casa, el barrio, la ciudad donde se vive ya puede suponer un cambio difícil de asimilar y que precisa tiempo y esfuerzo para conseguirlo, imagínense alejarse miles de kilómetros para instalarse en una cultura a las antípodas de la conocida y dedicarse además a un trabajo que, por su localización autóctona y sus reglas de juego no tiene parangón con nada de lo realizado hasta la fecha. Casi como inventar la rueda.

Kabukicho, es el barrio de Tokio que se quiere borrar del mapa aprovechando que los JJOO van a pasar por ahí, es el lugar de clubs de alterne, bares y love hoteles, que duerme durante el día y se llena de luz por la noche amparado por una laxa aplicación de las leyes. Neones de colores para iluminar chicas de compañía, prostitutas, gigolós, yakuzas y turistas ávidos de conocer los lugares ocultos.

Y en ese barrio, Kate Sanders, una joven británica que recaló en Japón hace un tiempo buscando no se sabe bien qué, ha conseguido hacerse un hueco en uno de los escalones más altos del nivel de deseo masculino. Y ha conseguido que otra recién llegada, despistada y perdida, Marie, con quien ahora comparte apartamento, pueda trabajar también en el selecto Gaïa Club.

Puerta de entrada a Kabukicho

El trabajo de chica de compañía, la prostitución es opcional, tiene más de escuchar que de hablar, de acompañar, de seducir, de comprender o fingir hacerlo, de teatralizar sentimientos, de dar cuerda a los muñecos para que no se detengan antes de soltar su dinero. Psicología barata pero efectiva habida cuenta que este tipo de negocio mueve millones de yenes y deja complacidos a quienes los pagan. En el país de la educación

Cuando Kate desaparece el mundo gira a otro ritmo y sus allegados, su amigo Yudai, su jefa Sanae, su compañera Marie se desviven por encontrarla, incluso su padre, Jason, con quien mantiene las distancias, se involucra en una investigación que, habida cuenta del mensaje recibido en su móvil, no parece ser de desaparición sino de localización del cadáver.

Todos bajo sospecha, en especial clientes y yakuzas, y el capitán Yamada investiga cualquier detalle, incluso casos antiguos para encontrar una pista por donde empezar.

Dominique Sylvain
Dominique Sylvain demuestra una vez más su facilidad para moverse en todos los registros noir: policial, thriller y novela negra. Y en coctelera, agitado que no mezclado y con el añadido, en este caso de su conocimiento de la vida en Tokio, ofrece este magnífico libro con una parte de carga emocional y tres cuartas de psicología criminal. Una intriga que va cogiendo cuerpo para convertirse en espeluznante y con un final que seduce por su frialdad y desparpajo.

Ella duerme aquí (Kabukicho es su título original) obtuvo el francés Premio Roman Interpol’Art 2017 y no fue gratuito. La novela se merece premios pero sobre todo su lectura que recomiendo sin duda alguna.

De esta autora se han reseñado en este blog las novelas de género policial de la serie protagonizada por Lola e Ingrid:







viernes, 8 de mayo de 2020

Encerrados de Megan Goldin

Encerrados es un thriller noir, un juego
escape room dentro de un ascensor
donde el premio puede ser salir con vida.

Una trama que se va cociendo a fuego lento, y nunca tan bien dicho habida cuenta del calor que hace en un ascensor cerrado con cuatro personas en su interior.

Y en capítulos alternos, otra trama, la que resulta determinante para explicar la anterior.
Un thriller de suspense muy bien dosificado que va traspasando la angustia, el sudor, la impotencia y la rabia que exuda cada una de las personas encerradas en esa diminuta cabina metálica a los lectores que pueden experimentar la misma claustrofobia y la misma necesidad de salir.

Citados por un mensaje de móvil sin especificar el motivo del encuentro, los cuatro trabajadores de una empresa neoyorkina de inversiones suponen que se trata de algún tipo de actividad team-building, de esas pensadas para fortalecer los lazos entre miembros de un mismo departamento o equipo y también para comprobar la capacidad de reacción ante situaciones complejas.

Claro que la Dirección podría haber elegido otro día y no un viernes noche para el que, cada cual, tenía planes. Y entre estos no estaban jugar a un escape room tan surrealista como el que se les plantea a poco de cerrarse el ascensor.

Encerrados es una consecuencia y es que en el depredador mundo de negocios que mueven mucho dinero no hay amigos, solo socios de conveniencia.

Megan Goldin
Megan Goldin maniobra con habilidad esas actuaciones egoístas para retratar unos personajes estereotipos de los que abundan en Wall Street. Y a partir de esas actitudes siempre interesadas construye una historia, de la que nada se puede contar, que lamenta como se toman decisiones arbitrarias con absoluto desprecio por todo aquello que no sea llenar la cuenta bancaria y como esto afecta a quienes las toman, hasta posicionar la deshumanización en lo alto de la escala donde rigen unas reglas propias que no distinguen entre el bien y el mal.

Una novela con hechuras de best-seller lo que implica necesariamente que sea ligera y ágil, que contenga crítica social, pero superficial, sin embarrarse y que aporte un final moralizante: todo acto tiene sus consecuencias.

Un thriller que permite al lector ir unos pasos por delante y anticipar, sin poder intervenir, lo que va a ir sucediendo. Más tensión imposible.

domingo, 3 de mayo de 2020

Infamia de Ledicia Costas

Infamia es una novela negra que no acaba
de entender su razón de ser.

En los pueblos, los hechos malvados implosionan y quedan confinados sin opción a expandirse pero sin opción a deshacerse de ellos y acaban salpicando, por acción u omisión, a todos los que los habitan, durante años.

Merlo es un pueblo gallego que arrastra una maldición, la que supone ver desaparecer a dos hermanas pequeñas, Sofía y Blanca Giraud de 14 y 6 años respectivamente, hace ya veinticinco años y no haber vuelto a tener noticias suyas. Padres destrozados, vecinos descolocados, secretos inconfesables y sospechas voceadas al viento sin obtener respuesta alguna.

Emma Cruz, una profesora de Derecho Penal, elige una casa de este pueblo para vivir mientras realiza una suplencia en una universidad cercana. Sus estudios, su conocimiento del mundo del delito y de la delincuencia y su curiosidad le lleva a investigar sobre esos hechos en cuanto tiene noticia de ellos.

En el campo levantar una piedra puede dar pie a la aparición de fauna indeseable y peligrosa y conviene ir con cuidado donde se pisa ya que si no es tierra firme, tanto da que sea la pata de un bicho o un callo: sea quien sea su dueño tampoco le va a gustar.

Infamia, en sus dos principales acepciones, deshonra o pérdida del honor civil y maldad o vileza, dan cumplimiento al título. Todo en la novela gira en ese sentido, la deshonra y la perdida de privilegios y la maldad en su máxima acepción al perpetrarse a conciencia y con saña.

Ledicia Costas
Ledicia Costas construye una novela que, por ambiciosa, se le escapa de las manos. La trama emplea materiales usados y en mal estado por abuso dentro del género, amontona distintos delitos y no deja ni un personaje sano: todos, sin excepción, tienen su amargo pasado. Demasiados tópicos en tan pocas páginas.

Hay que ser muy hábil para engarzar tanta infamia junta en tantas vertientes y aún más para abrir subtramas a cada paso; las subtramas son como las ventanas en gélido invierno, que si no se cierran a tiempo y bien pueden enfriar la estancia y echar por tierra el esfuerzo de haberla calentado durante todo el día.

Este, anunciado, thriller psicológico, que de thriller solo tiene la etiqueta y de psicológico la intención, carece de la tensión que se le supone, y aunque despunte la intención no acaba de consolidarse con lo que la narración, plana se mire como se mire, anula cualquier atisbo de intriga.

Incluso la sorpresa final no deja de ser una mala solución para darle cumplimiento al esperado acto de justicia. Los finales abiertos o son para dejar a los lectores boquiabiertos o sugieren incapacidad para desembrollar la que se ha liado o son antesala de segundas partes.

miércoles, 29 de abril de 2020

Hermoso Mar de la China por Loustal

Hermoso Mar de la China es un
cómic sutilmente noir.

Jacques Loustal pone su personal modo de reinterpretar textos ajenos y su inconfundible dibujo, manifiestamente colorista e influenciadamente pictórico, al servicio de dos relatos de Jean-Luc Coatalem (publicados en el volumen Tout est facticeTodo es artificial”) que transcurren en sendos viajes en el transatlántico Palmerston por el Mar de la China.

Hermoso Mar de la China recoge pues dos historias de contenido criminal aunque por aquello de que el azar es caprichoso y el humor es negro no se desarrollan de forma convencional y si de manera peculiar aunque no exenta de suspense y fatalidad.

El acróbata es la primera y en ella Gilbert Dragonet, antiguo acróbata circense y ahora empleado de una multinacional, se ve sometido a un chantaje por su inconveniencia de haber metido mano en la caja. Si cumple lo pactado recibirá dinero y absolución. Acepta, no le queda otra, el trabajo y se embarca en el transatlántico Palmerston donde encontrará su víctima, ya que de eso se trata: de un asesinato disimulado como accidente.

Hermoso Mar de la China: página interior
de El Acróbata.
Arturo Caramajis es la segunda historia y narra la relación entre un camarero de a bordo con un famoso psicoanalista y pasajero del transatlántico Palmerston. El primero espera que le libre de un sueño recurrente donde sufre el ataque de unos pangolines y el segundo se aprovecha de su conocimiento del barco y pasajeros para poder dedicarse su pasión enfermiza: el póker.

Ambas historias transcurren en los años anteriores a la primera mitad del siglo pasado cuando los países y mares orientales tenían otros nombres y la presencia europea era omnipresente.

El dibujo de Loustal, limpio, calmo y expresivo y de colores apastelados se adapta perfectamente a ese ambiente glamuroso y colonialista que poblaba los transatlánticos de la época y a esos relatos de sugerente contenido y sorpresivo final.

Otro cómic, que sin ser enteramente noir, no debe faltar en el estante de género de novela negra de sus bibliotecas.

domingo, 26 de abril de 2020

Despiértame cuando acabe septiembre de Mónica Rouanet

Despiértame cuando acabe septiembre
es un domestic noir alejado de los tópicos
que identifican este subgénero.

La emigración lleva pareja la condición de ser de dos sitios y de ninguno a la vez. Una paradoja que supone aceptar que incluso las raíces más profundas no son garantía de sostenibilidad para un árbol ante un vendaval.

Amparo, viuda sin confirmar y madre tres veces, recibe una llamada de su hijo pequeño Toñete pidiéndole ayuda y ella no duda ni un momento en dejar la Albufera y viajar al sur de Inglaterra para localizarlo y apoyarlo en lo que sea preciso.

Amparo se a desenvolver como una detective accidental para lo que no tiene ni conocimientos ni experiencia pero que lo va a suplir con tesón, intuición y sentido común y porque la fortaleza y voluntad de una madre va más allá de tota comprensión lógica.

Y aquí empieza un domestic noir alejado de los tópicos de este subgénero, con un alto nivel de suspense e intriga que va cogiendo fuerza a medida que avanza gracias a giros plausibles y a jocosas situaciones por su singularidad.

Despiértame cuando acabe septiembre mantiene en vilo toda la lectura a base de trabajar con unas materias prima de calidad como son una cotidianeidad exquisita, personajes en las antípodas de tópicos y situaciones perfectamente lógicas y que, además, a ritmo constante tienen el sugestivo poder de aparentar más de lo que son lo que genera una novela negra intensamente emotiva e intimista.

Mónica Rouanet
Mónica Rouanet consigue que los acontecimientos surjan como por casualidad consecuente con los hechos de una forma natural para nada impostada.

Desarrolla una trama donde combina delitos criminales execrables con temas igual de censurables que sin ser delito deberían serlo, como son la soberbia insultante y discriminatoria de las clases altas y las habladurías maliciosas que convecinas y convecinos vierten sobre personas indefensas a riesgo de envenenar sus sentidos y abocarlas al abismo.

Amistosa y amable novela que saca a la luz actitudes ruines y dolosos secretos. Léanla y pasen un buen rato, o malo, según se mire. Acompáñenla con te bien fuerte y de fondo Eric Clapton, ya verán porque.

jueves, 23 de abril de 2020

El asesinato del Fuerte Medbury de George Limnelius

Antes que la novela negra hubo la novela
enigma y en ella la sección de crímenes
en habitación cerrada.

Dentro del fenómeno que se viene sucediendo últimamente y que consiste en la reedición de novelas policiacas antiguas, no siempre clásicas en el sentido de imperdibles ni tampoco de lectura obligada, pero si en general desconocidas por el gran público incluso por amantes del género, se presenta El asesinato del Fuerte Medbury de Georges Limnelius publicada originalmente en 1929.

Georges Limnelius es el seudónimo que Lewis George Robinson (1886-1950), coronel médico militar y escritor, empleó para publicar solo tres novelas policiacas, siendo esta la primera y hay quien dice que la mejor y que tiene por escenario un doble espacio cerrado: por un lado la habitación donde se produce el asesinato y por el otro que se encuentra en un edificio sito en el interior de un fuerte militar a orillas del Támesis, preventivamente custodiado por el cuerpo de guardia.

Por la temática queda claro que pertenece a ese subgénero de la novela policiaca enigma conocido como looked room que perpetra crímenes en habitaciones cerradas donde a la curiosidad por saber quién lo hizo (whodunit) se suma el misterio del cómo ante la aparente imposibilidad de acceso que presenta el lugar. Y resulta un claro homenaje a El gran misterio de Bow de Israel Zangwill (la novela que, editada en 1892, inaugura este subgénero).

El teniente Lepean, cuyo carácter y comportamiento ha dado sobradas muestras de ser repelente, arrogante y despectivo con subalternos y mujeres, ha sido asesinado en su habitación durante la noche y muy pocos sospechosos, pero con potentes motivos, se cuentan entre quienes hayan podido llevar a cabo la acción.

La astucia y la perseverancia del inspector Paton de Scotland Yard consiguen resolver el caso separando correctamente la sucesión de pistas buenas de las falsas y culminando con un final que obvia las teorías más plausibles.

Cubierta de la primera edición en castellano
de El asesinato del Fuerte Medbury
de George Limnelius
Una novela con unos personajes muy bien caracterizados, en especial las dos mujeres protagonistas con una fortaleza y una inteligencia que supone la sorpresa agradable vista la época en que fuera escrita y lo poco que se favorecía esta visión de la mujer y un atisbo de erotismo todavía menos habitual en este género.

Una novela inteligente y bien escrita que a diferencia de otras de la época, aunque las hermana el relato folletinesco de corte dramático y romántico y el léxico, mantiene vigente su capacidad de intriga y enigma. No dejen de darle una oportunidad.

La presente edición presume de ofrecer el texto original integro ya que advierte, sin más datos, que en su primera edición en castellano de 1931, se imprimió mutilado.

domingo, 19 de abril de 2020

Así comienza de Rachel Abbott

Así comienza es una novela negra
de subgénero Domestic Noir.

La actitud posesiva de Cleo hacia su hermano Mark la lleva a sospechar de las mujeres que se le acercan por entender que pueden desestabilizar su frágil y emocional sensibilidad de artista, de ahí que la relación con su primera mujer no superara el umbral de la amabilidad fingida y con su segunda, y actual, compañera ni tan solo consigan disimular el desencuentro.

Puede que no le falte razón pero si Mark no atiende a la suya teme que pueda perderlo, de ahí que se avenga a aceptar la situación y así probablemente habría seguido si no fuera porque un horrible crimen viene a cuestionarlo todo.

Desconfianza, celos posesivos, una infancia tormentosa con secretos y secuelas: todos los ingredientes para componer una novela que toma del domestic noir ribetes de romanticismo amoroso y emotivo sentimiento maternal en entorno de clase media estilista y del thriller psicológico el relato a dos voces para que nos podamos introducir en la cabeza de una psicopatía en desarrollo y con muchas posibilidades de crecer.

La trama está relatada de forma muy precisa para atrapar a público diverso ávido de satisfacer su curiosidad hurgando en casa ajena y ver cómo viven y sufren los demás y no esconde su psicología de salón ni su composición estructurada para ir añadiendo capítulo a capítulo alguna variación e incrementar ligeramente la información facilitada para mantener el suspense.

La puerta que abrieron Gillian Flynn (Perdida) y Paula Hawkins (La chica del tren) no se cerró y después de ellas numerosos intentos han conseguido colarse en las listas de más vendidos. Son novelas que siguen unos patrones muy concretos y que tienen un público incondicional que no cuestionará ningún aspecto mientras obtenga unas horas de desconexión, satisfaga el cotilleo y libere angustia.

Rachel Abbott
Rachel Abbott ha entendido bien que piezas necesita para que el mecanismo funcione y, programado hasta el más mínimo detalle, sin duda se consolidará como una de las escritoras best-seller de este género de ambigua clasificación pero clara intención.

Así comienza es el inicio de una serie, la segunda novela se anunciaba para este abril, que mantendrá a la protagonista Stephanie King en el candelero.