domingo, 15 de julio de 2018

Kawagoe: la pequeña Edo de Hitoyoshi Tsuneo

Entremezcla ensoñaciones
con realidades.

Vaya por delante que estamos ante una peculiar novela negra a la japonesa. Digo a la japonesa ya que su autor, que se da una maña envidiable en crear un producto autóctono como si oriental se tratara, es Andrés Calvente e Hitoyoshi Tsuneo es el seudónimo que emplea, entre otros, cuando trata esta variante literaria.

Kawagoe: la pequeña Edo, es  una ciudad que hoy dista 30 minutos de Tokyo. En el momento en que transcurre la novela, mediados de 1950, el desplazamiento supone un largo viaje a provincias.

El sargento Kyojo Sakamura y el agente fotógrafo Noboru Yamaguchi abandonan Tokyo en tren rumbo a Kawagoe para investigar la muerte de una joven.

Este claro inicio de novela policiaca pronto adopta giros suficientes como para aturdir al lector hasta el punto de desubicar su intención primera que acaba siendo el McGuffin que permite aventurarse en una mezcolanza de géneros.

La misión y los valores personales de los dos servidores policiales se ven alterados, al igual que sus sentidos, hasta verse prisioneros de una ilusión. Como sucede con el lector.

La época, hace poco que las, odiadas, tropas invasoras americanas han abandonado el país ocupado desde el final de la II Guerra Mundial, favorece la recuperación de creencias, cultos y supersticiones que abonan el resurgir de la espiritualidad.

Esa fuerza intangible, esa fe ciega, pervierte al poder político, al religioso y al económico y en la zona todo gira alrededor de ceremonias y los representantes en la tierra de los ausentes dioses dominan voluntad y opinión pública por encima del gobierno establecido.

Kawagoe: la pequeña Edo
En los rituales, los participantes convenientemente instruidos y animados con sustancias excitantes, comulgan con lo etéreo entregados a excesos desorbitados libres de pudor en un clima de total y alegre asunción, descritos en párrafos de sexo explícito sin chirriar en el conjunto de la narración.

La pareja policial, Kyojo y Noboru, ven como su vida da un vuelco espectacular y a pesar de la manifiesta relajación en la investigación, esta retoma fuerza hacia el final.

Lo que todo apunta a dar protagonismo a la ciudad, alrededores y sus habitantes, empleando el asesinato como excusa, y a explicar la explosión que supone la recuperación de unos principios identitarios sojuzgados y pisoteados por los vencedores como sucede en toda guerra.

Hitoyoshi Tsuneo plantea una trama que entremezcla ensoñaciones con cotidianidad al ritmo cadencial de las estaciones del año. Una novela difícil de catalogar que puede resultar atractiva por su interés sociológico, leída bajo prisma folclórico, para conocer más de un país que sigue resultando muy desconocido.

lunes, 9 de julio de 2018

La ola perfecta de Sagar Forniés y Ramón de España

La ola perfecta es ese sueño que
a lo peor nunca se cumple.
La ola perfecta es esa ola que buscan todos los surfistas. La madre de todas las olas. La ola que te permite tocar el cielo, que te permite flotar en el vacío, y fundirte con el entorno. Esa ola que después de cogerla ya te puedes morir.

La ola perfecta es ese sueño que a lo peor nunca se cumple. Ese sueño de un ideal truncado al despertar. Y eso si el sueño no se convierte en pesadilla.

Pesadillas es lo que tiene Diego, policía de la unidad antidroga en Barcelona, a quien una orden ejecutada por ETA le arrancó dos tercios de sí mismo y lo destinó a cientos de kilómetros de casa. Los dos tercios que ocupaban su mujer y su hija nonata. Ahora su tercio sigue viviendo pero no se siente vivo.

Sus recuerdos se ahogan en bebida con su suegro en puntuales fines de semana en Euskadi. Su rabia la descarga, también con él, en acciones punitivas sobre víctimas abertzales propiciatorias. En esa venganza sorda busca recuperar lo que es imposible.

La rueda del destino lo tiene atado a la violencia, la sufrida y la que provoca.

Su vida va directa al precipicio. Lo sabe pero no puede ni quiere evitarlo. Todo parece escrito cuando una investigación le brinda una segunda oportunidad. De él va a depender aprovecharla o pasar de lado. Está ante su ola perfecta, por segunda vez: algo que otros no verán ni en cien vidas.

Alimentarse de odio o de amor, de pasado o de presente, de venganza o de esperanza.

Ramón de España escribe un guion afilado buscando pinchar. Una historia de novela negra que juega al gato y al ratón alternando romanticismo y violencia y que se desarrolla a la sombra de ETA, con alto contenido dramático, muy bien entendido por su dibujante, y que tiene en sus diálogos su punto fuerte.

Sagar Forniés emplea en esta ocasión, su versatilidad le permite adaptarse a cada necesidad, un trazo de dibujo desmadejado para mostrar vidas demadejadas en un país que no aúna voluntades sino disparidades.

De Sagar Forniés ya se ha reseñado en este blog:

Dimas con guion de Andreu Martín

Bajo la piel con guion de Sergi Álvarez


jueves, 5 de julio de 2018

Agatha Raisin y la boda sangrienta de M. C. Beaton

Una boda a la que se agradece
no estar invitado.
Lo primero que viene a la cabeza cuando se oye boda sangrienta es Kill Bill, pero la novela de M. C. Beaton no tiene ningún parecido con el film.

El entorno bucólico de los Cotswolds no tiene parangón con el sur de Texas. Y la novia tampoco. Y el desenlace menos. Estamos ante una novela policíaca inglesa clásica de acuerdo con el tono de esta serie.

Agatha Raisin va a casarse, finalmente, ya era hora, menos mal, con su vecino James Lacey, o mejor dicho va a ser Agatha Styles quien lo haga ya que a pesar que ha dicho a todo el mundo que es viuda de Jimmy Raisin no está segura de su muerte y prefiere no averiguarlo.

Aunque tal vez debería confirmar su condición de viuda ya que una cosa es ser acusada de bigamia y otra de asesinato. ¿Pero como se pasa de una a otra? mejor no adelantemos acontecimientos y es preferible dejarse llevar por los enredos que orbitan alrededor de Agatha Raisin.

Una nueva novela, la quinta, protagonizada por esa Miss Marple de pacotilla con indudable habilidad por la ironía y por meterse en líos que es Agatha Raisin, de mediana edad y rentista desde la venta de su negocio londinense de relaciones públicas.

De nuevo el villorrio de Carsely es capaz de albergar una trama criminal con la misma naturalidad con la que organiza un encuentro musical de damas con más voluntad que aptitud.

Agatha Styles, nombre y apellido directamente ligados con la más grande: Agatha Christie y su primera novela El misterioso caso de Styles.

El argumento tiene algunos de los mejores crímenes de la serie y se presenta como uno de los más prometedores, desafortunadamente en su desarrollo la trama no se encuentra al mismo nivel y acaba consumiendo las buenas ideas en malas descripciones y diálogos inconsistentes.

Una buena ocasión perdida de darle vuelo a una serie que a medida que avanza en número retrocede en calidad; el nivel de entretenimiento se mantiene pero ya en mínimos.

Todas las novelas anteriores reseñadas en este blog:






domingo, 1 de julio de 2018

Victoria Pruitt viene a la ciudad de Ruth Gilbert Cochran

Una pueblerina en New York.
Victoria Pruitt es una señorita de edad avanzada, su soltería y su condición de profesora jubilada acreditan ambas afirmaciones, que, recién llegada a New York por un encargo, decide alojarse en el Dolly Madison Hotel, un hotel solo para mujeres, ya que una situación accidentalmente extraña le sugiere que ese puede ser un buen lugar para aclarar lo sucedido.

La situación se complica cuando esa noche se comete un asesinato en el hotel, Miss Pruitt va a alargar su estancia hasta descubrir quién es el asesino, labor con la que colabora estrechamente con el inspector John Muldoon.

Miss Pruitt responde al prototipo de anciana curiosa, cotilla, observadora, sagaz y deductiva que fueran los rasgos que situaran a Miss Marple en el Olimpo de las detectives aficionadas.

La novela, data de la primera mitad de 1900, ofrece una trama detectivesca que enfoca una visión de la mujer y del contexto social muy patriarcal como corresponde a la época.

La investigación tampoco desarrolla ni estrategias ni argucias relevantes. Y poco o nada aporta al género aunque entretiene con cierto dulzor empalagoso.

Una lectura curiosa que cumple discretamente, como tantas otras escritas en la época, fruto del hallazgo en una librería de viejo, de esas que a veces entre hojas aparecen joyas.

jueves, 28 de junio de 2018

El beso de Tosca de Nieves Abarca y Vicente Garrido

Tosca es al melodrama lo que
El beso de Tosca  al thriller.

Todo sucede ¡mamma mia que suceso! por algo; es la ley de la causalidad y si metes la mano en un avispero y la agitas no hay que ser adivino para saber lo que va a suceder.

Marc Roselló, un prometedor barítono que acaba de triunfar en Don Giovanni, y Miguel Sanchís, un tenor amigo de Marc desde la infancia, no solo han metido la mano en uno sino que se han sumergido enteros al ayudar a escapar a una joven de su proxeneta y salir indemnes es su deseo pero no parece que vaya a ser posible.

A todo esto, dentro de poco, Marc se va a estrenar en el teatro barcelonés El Liceu, una gran oportunidad, interpretando al pérfido jefe de policía Scarpia en la ópera de Puccini,Tosca, un papel especialmente codiciado.

Y mientras, en la misma ciudad, un comando de iluminados ha decidido castigar a la sociedad capitalista que ha dado la espalda a los principios universales de recogimiento y humildad mediante un atentado.

El proxeneta y hombre con intereses diversificados en varios negocios, Berto Areces, es alguien con mucho poder y mucho dinero y ambos muchos compran silencios, favores y sicarios y permiten proyectar una imagen de triunfador y generoso mecenas, fachada que esconde truculencia ambiciosa y despiadada.

Fuera del teatro la ficción ofrece realismo, dentro verosimilitud, como no podía ser de otra manera siendo escrita por un dueto.

Estructurada como una ópera, arte al que rinde entregada pleitesía, de cuatro actos, El beso de Tosca desarrolla una trama acorde donde el melodrama se vehicula a ritmo de thriller y sale del escenario para representarse en el mundo real y narrar ante todo y sobre todo una apasionada historia de amor.

Nieves Abarca y Vicente Garrido
Nieves Abarca y Vicente Garrido, una vez más y es así desde su inicio, no pueden resistirse a seguir provocando a los puristas del género. Y, honestos como pocos, otros se aferran a repetir clichés, salen de su zona de confort y buscan un giro en su producción que sorprende y satisface por igual: Tosca es al melodrama lo que El beso de Tosca al thriller.

Al grito de los estereotipos son para los otros, retuercen un argumento de planteamiento sencillo para dotarlo de inquietud manejando a la perfección el tempo narrativo y la dosificación de la acción. Pervierten la escritura para que deje de ser medio y se convierta en un fin por sí misma, al igual que un aria deja de ser canto para mutar en sentimiento.

La belleza estética de la opera convive con argumentos perversos, de ahí su grandeza. Del mismo modo que el binomio Nieves Abarca y Vicente Garrido aúna en sus argumentos veleidades estéticas con sordideces mundanas.

Así a las escenas sublimes del teatro donde el ruin se esconde en sus artimañas les siguen otras de igual calado pero que el escenario donde transcurren es un cuadrilátero donde dos contendientes se fajan hasta no poder más en combates igual de amañados, igual que en un despacho alguien despliega su poder sin miramientos ni remordimientos.

En el melodrama todo es intenso: vivir, amar, soñar e incluso morir. De hecho así debería ser la vida.

Como sucediera en la novela anterior Los muertos viajan deprisa hay también en ésta alusión al mundo literario noir, pero a diferencia de aquella donde se ajustaban cuentas con veleidades ahora en cambio se enaltecen figuras como Zanón, bendito taxista, y Hill, reseñados también en este blog. Dos de los grandes.

Cinco novelas indispensables para entender el thriller de este país. ¿Por qué será que da la impresión de que todo es un calentamiento y que aún no han escrito su gran obra?

Todas sus novelas han sido reseñadas en este blog y deberían leerlas por orden y sin más dilación: