sábado, 23 de diciembre de 2023

Estrella sobre Belén y otros cuentos de Navidad de Agatha Christie

La Navidad siempre ha sido un referente en Agatha Christie, no solo por sus novelas policiacas ambientadas en esa señalada fecha, con toda la paraernalia de adornos y comidas tradicionales, sin olvidar el famoso pudding.

Sino también por el interés editorial en publicar anualmente una novela de la autora que se promocionaba con el eslogan A Christie for Christmas y cuyo público lector esperaba ansiosamente.

Efectivamente varios son los títulos de novelas y relatos que tienen que ver con la Navidad, habitualmente nevada, en las tramas policiacas de la autora. No hay que olvidar el referente Navidades trágicas ya reseñada en este blog.

Hoy, no obstante, la reseña no va de crímenes sino de mostrar un nuevo punto de vista que ayude a entender la peculiar relación de la Gran Dama del Crimen con estas fechas y con las pequeñas y pequeños de la casa.

Así pues, la reseña se refiere a una obra, Estrella sobre Belén y otros cuentos de Navidad, cuya existencia probablemente sorprenda incluso a quienes se precien de ostentar un amplio conocimiento sobre la obra de Agatha Christie.

La sorpresa no solo viene por su contenido, atípico en Christie y más propio de Mary Westmacott, su otra voz, y también por ser una obra muy menor y por tanto menos promocionada que su producción policiaca y por consiguiente más desconocida.

El libro se publicó inicialmente en 1965 y aquí fue la Editorial Confluencias quien tiene sus derechos. Consta de 6 cuentos y 5 poemas relacionados y está ilustrado.

Una curiosidad que bien vale dedicarle los minutos que toma su lectura y puede ser un curioso regalo a fans de La Gran Dama del Crimen, aunque en su redacción se tomara un descanso entre asesinato y asesinato y el crimen, en esta ocasión, no aparezca por ningún lado.

domingo, 17 de diciembre de 2023

Palabras Malditas de Miguel Conde-Lobato

¿Puede un tatuaje definir a una persona? Seguramente sí. Los tatuajes, libremente elegidos, hablan de quien los luce. Pero ¿Qué pasa si la persona tatuada no lo ha elegido? Y, peor ¿Qué pasa si el tatuaje es un texto e invade la frente para que todo el mundo pueda verlo y leerlo? y, peor es que quien lo lleva que ya no desea mirarse al espejo…

En Estela, un imaginario pueblo de Galicia, alguien tatúa y mata o mata y tatúa, aquí el orden de los factores solo importa a la víctima y al agresor. Los investigadores ya se lo encuentran todo hecho.

Los tatuadores de oficio están en el ojo del huracán de los habitantes, bien porqué ya no hacen caja o, peor, porque están en el punto de mira y son víctimas de blanco fácil y hostilidad creciente. Sospechosos y temidos a la vez.

Edén González, apartada del cuerpo de la Guardia Civil por su celo contra la injusticia y el abuso de poder, enfrentándose a quien lo ejerce por tamaño y posición dominante, es requerida para llevar el caso.

O bien están muy necesitados o, peor, buscan su hundimiento definitivo. Pero sabe que o acepta o, peor, pronto se confundirá con uno de los muebles de su hogar.

En su equipo está Fernanda Seivane, compañera desde la Academia y amiga desde entonces, que, mira tu por donde, le ha dado por hacerse un tattoo que tiene mucho significado y trascendencia.

Palabras Malditas son aquellas que definen con agresividad, son casi insultos, son ataques; son el corazón de esta novela negra o mejor, este thriller cuya lectura no permite escaparse, o peor, impide continuar el ritmo de vida normal hasta que no se haya acabado.

Pero que se acabe la lectura no significa que el cerebro pueda olvidar con facilidad los actos ominosos que en ella se describen y es que Miguel Conde-Lobato, su autor, sabe como impresionar y como dosificar el ritmo, capítulos cortos y acción con reacción y contra reacción, para que nadie pueda desentenderse de lo que explica y, peor aún, lo que describe.

El thriller es lo que tiene, si está bien escrito y el argumento es consistente lo que único que se le pide, a medida que avanza la lectura, es que, por favor, por favor, el final esté a la altura.

Y Palabras Malditas es un thriller que hace honor al calificativo y es ejemplo a seguir. El argumento aborda distintos temas con sustancia, para darle verosimilitud, pero sin pretender dar clase académica, y su desarrollo está bien nivelado como para que todo se sustente sin excesos ni defectos.

Es una lectura que ocupa horas de tiempo, pero sin malgastarlo sino invirtiéndolo. Podría haber sido más comercial, o peor, puro best-seller y sin embargo nada entre las dos aguas aguas con fluidez y determinación.

domingo, 3 de diciembre de 2023

Una bala en la cabeza de Matz y Colin Wilson

Si la política hace extraños compañeros de cama, la venganza lo ve y sube la apuesta.

Y es que vengarse es un placer solo degustable para quien entiende que la vida no es más que un hilo que en cualquier momento alguien o algo puede cortar. La vida es corta y el tiempo es oro, y como tal hay que saber invertirlo en lo que de mejor rédito.

Y si te matan a alguien cercano, ¿qué mejor rédito que dedicarte en cuerpo y alma a buscar placer en la venganza?

Esta historia se inicia recorriendo las calles al lado de un par de sicarios. Unos amigos que ya llevan años matando como para ser considerados profesionales, lo que no quita sin embargo que a veces se puedan cometer errores y, que estos, supongan un peligro insospechado para quien convive con el peligro, como quien echa pan a los peces de un estanque.

A los protagonistas se les nota el cansancio y la tensión, y evidencian la falta de reposo, de buenas comidas y ausencia de felicidad; algo que parece estarles vetado.

El arranque nos muestra que estamos ante un guion tan excesivo como magnífico; un homenaje a Pulp Fiction desde la primera viñeta que se abre paso con un diálogo tan banal como significativo y trascendente para el desarrollo de la trama.

Una trama que va ofreciendo giros y, como si estuvieran peraltados, a cada uno va incrementando la verticalidad y con ella la tensión. Sin saber a dónde conduce; sin intuir el final. Una trama cargada de suspense que mantiene pegada la vista y la atención en cada viñeta.

Espectacular trabajo el que ofrece este cómic. El guion se lleva la mejor parte, es obra de Matz (seudónimo de Alexis Nolen) a quien ya reseñé en “El asesino”, una emotiva historia de un asesino profesional, tensionado hasta extremos, seriada en 5 álbumes. Donde matar y morir son caras de una misma moneda. Una historia donde dudar significa morir y donde matar significa vivir (se acaba de estrenar su versión cinematográfica en Netflix, con el mismo título El Asesino, dirigida por David Fincher e interpretada por Michael Fassbender).

El dibujo lo aporta el australiano Colin Wilson, alguien con mucho oficio gracias a su versatilidad, que en esta ocasión emplea un trazo limpio para que sean las expresiones de los rostros y las intenciones de los gestos los que hablen por sí mismos ante la exigencia de un guion que le obliga a exprimirse al máximo. Un trabajo que parece fácil porque sus líneas aparecen sueltas, pero es que lo difícil es precisamente conseguir eso.

Una de esas lecturas que gusta compartir, que demanda nuevo visionado y que pide que se charle sobre ella.

jueves, 30 de noviembre de 2023

Asesinato en la librería de Sue Minix

Aletha Loez Cunningham está intentando consolidar su proyecto de vida, consistente en tener una librería, gracias a haber ganado un premio que le ha permitido el capital necesario para abrirla e ir, mal que bien, tirando.

En su librería, Lectores Voraces, sentada asiduamente en la mesa del rincón, está Jennifer Marie Dawson, amiga de Aletha, y escritora de éxito, a raíz de su primera novela policiaca “Problema Doble” protagonizada por los gemelos Dana y Daniel.

Su mesa, su rincón, su portátil, su refugio, sus ojos, entre suspiros de deseo, buscando el cuerpo y la mirada de Russell, el dependiente, y su incapacidad por hilvanar unas líneas, que ya no párrafos, de la secuela que ha prometido a su editora y que esta no para de reclamarle sin éxito. El temible bloqueo que sigue a un éxito mayúsculo e inesperado.

Aletha es una de sus mejores amigas, la otra es Brittany vecina de piso; sin ellas probablemente no habría vuelto a Riddleton, por eso cuando Aletha muere de una forma y en un lugar un tanto inusual, Jen siente que tiene que dedicarse en cuerpo y alma a descubrir lo sucedido.

Como escritora de suspense policiaco conoce la teoría de la investigación criminal y se cree capacitada para ello, pero además se le añade otro aliciente que es el de demostrar su inocencia cuando se le comunica que es sospechosa del asesinato, una vez confirmado que así murió su amiga.

Asesinato en la librería es una novela donde la amistad se antepone a cualquier cortapisa legal y donde el suspense policiaco actúa de acelerante de una trama convincente. Excepto para las escenas de peleas en las que no resulta fácil visualizar la coreografía de movimientos.

Una novela de Sue Minix, de misterio cozy y básicamente chiclit, repleta de diálogos irónicos y pensamientos mordaces que divierte y seduce por su hábil combinación de acción y emoción.

Es de esas lecturas que no pretenden más que facilitar agarraderos para sobrellevar realidades aburridas, exasperantes y desesperantes que sin una ficción que entretenga y evada caen como una losa que aplasta y no deja respirar.

Léanla y pasarán buenos ratos con los pensamientos y acciones de Jen y también ratos angustiosos con los pensamientos y acciones de Jen. Un personaje capaz de extraer todo el cromatismo sentimental del lector.

Lo que no se entiende, y no tiene más importancia, pero no puedo evitar notarlo, es la cubierta: en la novela no hay gato, ni libro abierto frente una taza de té, ni otro con una daga que lo clava al suelo, ni mucho menos el asesinato se produce en la librería. A partir de aquí el contenido es lo único que interesa.

 

miércoles, 29 de noviembre de 2023

Manos Arriba Sociedad Limitada de Yolanda Almeida

Manos Arriba Sociedad Limitada es una obra de teatro en un acto para dos personajes. Una obra de teatro breve; lo que otrora vendría a ser un entremés si no fuera porqué su contenido dista mucho de ser humorístico, aunque sea una clara representación de humor negro.

Yolanda Almeida, la novelista, poetisa y dramaturga a la que pertenece esta obra, recurre otra vez a esta especialidad del arte escénico, que es el teatro breve para incursionar en el género negro.

De nuevo, como ya hiciera en La Cuarentona, LaSombra y ¿Qué ocurrió en Undiano?, carga los diálogos con balas que aciertan con precisión los problemas sociales que son endemia porque ningún gobierno, local, autonómico o general, prefiere no abordarlo: son muchos los favores a las patas que los sustentan como para meterse en jardines llenos de espinas.

Manos Arriba Sociedad Limitada aborda el problema de la juventud que aún estando suficientemente, cuando no sobradamente, preparada no solo no encuentra trabajo de lo que ha estudiado, conoce y quiere, sino tampoco en otro oficio si no es aceptando, como tantas otras personas, horarios desmesurados, trato casi vejatorio, sueldos de risa y horas extras gratis que ayudan a fortalecer lazos bajo el anglicismo de team building.

Y es que cuando la supervivencia está en juego, para quien busca trabajo las leyes son un privilegio no alcanzable y la conciliación un lujo inaccesible.

La autora presenta el problema con menos enjundia de la que podría y debiera; se limita a esbozar a lápiz una realidad cuando podría grabarla sobre piedra. La corrupción por prevaricación, soborno, negocios turbios y nepotismo tienen en este país suficiente casuística para ello.

Permite que la crítica social se diluya camuflando la realidad con una salida ilegal dentro de la legalidad, aprovechando que las leyes tienen tantos agujeros como para hacer agua por todas partes.

Lo hace a partir de un caustico dialogo entre un ladrón de medio pelo que, ante la falta de oportunidad laboral, ansía ser un novedoso emprendedor y su víctima, en idéntica situación.

Ambos jóvenes, ambos JASP (Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados, como rezaba un anuncio televisivo de 1995), ambos en paro, sin subsidio, y ambos destinados, si el destino lo permite y la policía no lo impide, a convertirse en empresarios de éxito.

No dejen pasar la oportunidad de leer este entremés, y los anteriores, y sonrían para no llorar. La cotidianeidad no es un camino de rosas, y aunque lo fuera tampoco se podrían evitar las espinas.