martes, 17 de enero de 2012

Música de Cine Negro

En gustos musicales hay quien ama los recopilatorios y hay quien los odia, en BSO hay quien las quiere enteras y hay que solo escucha la pieza principal, la que da título a la película. Yo no soy ni de unos ni de otros y tampoco soy gallego, pero es que no creo que todo sea blanco o negro.

Excepto el CD del que hablamos a continuación White Heat Film Noir, de Jazz at the Movies Band, y que es un recopilatorio de las piezas principales, centrales, identificativas, de lo mejor del cine negro americano de su época esplendorosa.

Jazz orquestado para ambientar con colores auditivos los fotogramas en blanco y negro.

White Heat toma prestado el nombre a la película del mismo nombre, aquí traducida como “Al rojo vivo” con un James Cagney totalmente desquiciado bordando el papel de criminal psicópata, siempre protegido por su madre, y gritando aquello de “¡Estoy en la cima del mundo!” mientras su figura se recorta contra las llamas del incendio que a la postre ha de acabar con, en una clara alegoría al fuego redentor.

De una sola tirada desfilaran en nuestros oídos y en nuestro cerebro, a poco que recordemos las secuencias, hasta 13 piezas. No podía ser otro número.

  1. This gun for hire (El cuervo)
  2. The bad and the beautiful (Cautivos del mal)
  3. White heat (Al rojo vivo)
  4. Double indemnity (Perdición)
  5. Touch of evil (Sed de mal)
  6. Key Largo (Cayo Largo)
  7. Laura (Laura)
  8. The lost weekend (Días sin huella)
  9. The postman always rings twice (El cartero siempre llama dos veces)
  10. The asphalt jungle (La jungla de asfalto)
  11. The big sleep (El sueño eterno)
  12. The strange love of Martha Ivers (El extraño amor de Marta Ivers)
  13. The naked city (La ciudad desnuda)
Compositores mayúsculos: David Raksin, Max Steiner, Miklos Rozsa...

Música de cine negro para ir preparando la BCNegra 2012

Oigan y escuchen en este enlace. Y si después de ello no tienen ganas de ver las películas es que algo no han hecho bien. Vuelvan a escucharlas.

Opinen sobre su música preferida. Yo siento debilidad por Laura.

miércoles, 11 de enero de 2012

Un cadáver junto al Bósforo

Sin proponérmelo han sido casi seguidas tres lecturas con Estambul como telón de fondo. A cual más distinta.


Primero fue “Muerte en Estambul” del gran Petros Márkaris (vean aquí el post) en donde paseamos por esa Constantinopla que fue puerta de civilizaciones y culturas.

Por cierto, ¿ya han probado la Empanada de Queso?.



Luego “El beso asesino” de Mehmet Murat Somer.

Con las andanzas de un travesti de noche, informático de día, metido a detective por las circunstancias y que pese lo novedoso de la propuesta el resultado no ha casado con las expectativas y no da ni para un post.



Y por último “Un cadáver junto al Bósforo” de Celil Oker.

Es una trama que implica un posible amaño en el último partido de liga de fútbol de la 3ª división turca, que ha de enfrentar a los dos colistas de la clasificación y con la permanencia en juego. Casi nada.

Se añade además que los presidentes de los dos clubes, antes amigos, hoy suman a su rivalidad deportiva las envidias profesionales y comerciales por ser ambos directores de sendas empresas con proyección en el mundo de la moda y del diseño textil.

El detective contratado por uno de ellos para investigar el asunto, Remzi Ünal, es un antiguo piloto defenestrado que hoy se consuela con vuelos simulados en el ordenador. Es un tipo simpático que se comporta a imagen y semejanza de los tópicos norteamericanos haciendo del cinismo bandera con la facilidad para ello que da la narración en primera persona.

La trama podría haber dado más de si pero el argumento que empieza bien, se embrolla de tal forma que la lectura se vuelve confusa y con ello penaliza el ritmo (bien podría ser culpa de la traducción ya que hay algunas construcciones gramaticales inconexas). Y las explicaciones finales son absolutamente tan convenientes para justificar la resolución del caso que por ese mismo motivo resultan demasiado cogidas por los pelos.

Le falta profundizar un poco más en la psicología de los protagonistas y añadirle un toque costumbrista que le ponga color, olor y sabor al paisaje, a las ropas y a las comidas. Que Estambul da para eso y para mucho más.

Lo positivo es ver como en la zona Mediterránea se puede ir pescando novela negra junto a rojas gambas y que esto no ha hecho más que empezar.

viernes, 6 de enero de 2012

PARKER, el cómic

La noche de los tiempos, la noche del juicio final, no será como la imaginamos, si es que lo hemos hecho alguna vez. No se abrirán las tumbas y saldrán los muertos para juntarse con los aún vivos para someterse al sumarísimo juicio del portero de tu entras, tu no.

Los elegidos no vivirán en esa urbanización de lujo pomposamente llamada El Paraíso y que en los folletos aparece custodiada por alados guardias de seguridad que blanden flamígeras espadas y muestran diminutos auriculares y micrófonos de diseño.

Los repudiados no caerán en ese abismo infernal que conduce a la desolación, el dolor, la humillación y el sufrimiento: para eso bastaba con dejarlos vivir.

No, la noche de los tiempos no será así. La noche de los tiempos es el milisegundo que tarda la bala disparada por la pistola de Parker en impactar contra un cuerpo.

Parker no es un matón. Parker se defiende y si para eso hay que matar, pues mata. Sin remordimientos, sin ascos, con rapidez, frialdad y efectividad. Sin mirar atrás, ¿para qué?
Parker es un ladrón con carisma, que no entiende la vida sino es viviéndola a placer y si para ello se necesita dinero, pues se consigue y si para eso hay que robar, pues roba. Con perfecta planificación y alevosía.

Parker es también un hombre traicionado que busca venganza y si para eso hay que enfrentarse a la mismísima mafia pues se enfrenta.

Y a pesar de tener todo lo que tiene que tener para ser un antihéroe, se nos antoja que más parece un héroe. Es un solitario capaz de llevar sus convicciones hasta el final. Es el que lucha contra gigantes como si fueran molinos de viento.

Parker nace en novela y aunque da el salto al cine, es dificil de interpretar: A quemarropa, dirigida por John Boorman, en 1967, y Payback, por Brian Helgeland, en 1999. Y se anuncia otro intento para fechas próximas.

Su padre es Richard Stark alias salido de la fértil y brillante mente de Donald E. Westlake (1933-2008).Un monstruo con mayúsculas del que otro día habrá que hablar.

Darwyn Cooke  es el dibujante que se ha atrevido a confraternizar con Parker hasta el punto que este se ha prestado a posar para un cómic con la condición de no verse en color. Parker prefiere moverse entre sombras, entre dos luces, con discrección y Cooke lo resuelve en un bitono azul y negro.

Parker prefiere pasar desapercibido y así no es hasta la página 20 que conseguimos ver su rostro.

Parker ha condicionado también la publicación del cómic al silencio, el es hombre de pocas palabras, mucho verbo y poco adjetivo, y la cháchara le disgusta, así pasan 22 páginas hasta que tenemos un primer diálogo y hemos de esperar hasta la 28 para que estos tengan continuidad.

Darwyn Cooke , vean en este enlace su blog, ha tenido la libertad de elegir los encuadres y los ha buscado variados para darle a la obra el ritmo adecuado para que entendamos que en poco tiempo pasan muchas cosas, para eso se ha ayudado de un dibujo muy angulado y poca redondez, donde las aristas cortan como filos.

A simple vista, su dibujo, parece abocetado hasta que descubrimos que esas líneas muestran una estética depurada y creativa. Mezcla, además, distintas técnicas con un resultado esplendido que le confiere enorme profundidad narrativa. Es un estilo deconstruido.

La traslación de la novela al cómic no es lineal, como cualquier adaptación, pero ha sabido mantener el tono duro, frío, violento y amoral que encarna Parker de forma y manera que tengamos claro con quien no debemos jugar.


Parker vol.1: El cazador

(Astiberri, 2009, 140 páginas, formato comic book)

Es la adaptación de la novela del mismo título, la primera de la saga.







Parker vol. 2: La Compañía

(Astiberri, 2011, 152 páginas, formato comic book)

Es la adaptación de El hombre que cambió de cara y La Compañía, segunda y tercera novelas respectivamente de la saga.

Parker volverá.

En este enlace un reciente post sobre la novela la primera novela en un blog donde el pulp es devoción http://viajealrededordeunamesa.wordpress.com/2011/11/21/a-quemarropa-de-richard-stark/

En estos enlaces más información y en el segundo mayor detalle de las adaptaciones cinematográficas:
http://violentworldofparker.com/
http://www.culturaimpopular.com/2010/03/un-hombre-llamado-parker.html

Si les gusta el cómic y si les gusta la novela negra, sientense a esta mesa y preparénse para un verdadero festín.

Post scriptum: nuevas reseñas de Parker sin salir del blog

3. El golpe
4. Matadero

lunes, 2 de enero de 2012

Agenda Interrobang

Añadido en abril 2012 al post original:
falta de tiempo impide el mantenimiento adecuado de la agenda por lo que esta iniciativa queda en stand-by en espera de mejor ocasión. La información relacionada con los eventos se continuará difundiendo via twitter.


Una iniciativa de participación popular para la elaboración entre todos de una macro Agenda que agrupe e informe de todas aquellas presentaciones de novela, coloquios, charlas, conferencias, seminarios, comidas, clubes de lectura, convocatorias de concursos, estrenos de películas, certámenes y etcétera mientras tengan un día, una hora y una ubicación y sean serie negra, enigma, detectivesca y/o policial.




Para alimentar a la bestia, enviar comunicaciones a bloginterrobang@gmail.com

Vamos a difundir la propuesta para obtener el máximo posible de colaboraciones: es una agenda para todo el mundo mundial de lo noir.

¡Gracias de antemano por la entusiasta participación!


domingo, 25 de diciembre de 2011

Muerte en Estambul

Muerte en Estambul es la penúltima novela de Petros Márkaris traducida en España.

Se podrían haber ahorrado la creatividad en el título y traducir literalmente del original Παλιά, πολύ παλιά (Viejo, muy viejo). Cuando la hayan leído entenderán que nuestro título es un peaje editorial claramente comercial y que el auténtico es más revelador.

En ella nos encontramos con nuestro comisario Kostas Jaritos y su mujer Adrianí que se están recuperando de un disgusto familiar haciendo un viaje de turismo, de esos de grupo, guía y autocar por su (nuestra) cercana Estambul.

Y parece que Petros Márkaris, este autor a quien tanto queremos, también se haya tomado unos días de descanso ya que en esta novela relaja su profundidad análitica y la trama carente de anclaje adolece de cierta insustancialidad.

Desplazando al comisario al extranjero le da pie a ridiculizar sus costumbres atenienses al contraponerlas con las que está conociendo en Estambul. Y aunque le sirve para explicar, como han evolucionado las malas relaciones entre turcos y griegos y la mutua suspicacia de estas dos culturas que tienen mucho en común, pasa de puntillas en lugar de pisotón.

Así retrata la vida de las minorías que sienten la represión y marginación del país que los acoge. Todos emigrantes, inmigrantes, expatriados... hasta casi ser apatridas. El autor es hijo de esta experiencia y su vivencia se transmite al argumento de esta novela dándole la veracidad suficiente como para hacerla testimonio de la Historia.

Petros Márkaris sigue escribiendo de ese modo tan propio que le extrae a la narración en primera persona, por lo que las reflexiones de Jaritos como marido, padre, turista, comisario y griego dan ese toque tan humano y tan próximo que nos hace participes de todo lo que piensa y de todo lo que siente.

Kostas Jaritos, su mujer y una amiga del viaje están cenando en el restaurante Imbros (con nombre de isla) cuando conoce a Markos Vasiliadis que busca a una anciana compatriota, hábil cocinera de exquisitas tirópitas (empanadas de queso). Y ya está liada. Jaritos acaba implicado pero, siendo extranjero, no tiene la libertad que confiere su cargo en su demarcación y se nota en que siempre va un paso por detrás de los acontecimientos.

Santa Sofía, el Gran Bazar, el Mercado Egipcio, el Bósforo, Taksim, Galatea... la moderna Estambul occidental de anchas avenidas, mucho cristal y tiendas de lujo, la misteriosa Estambul oriental de callejuelas imposibles, con edificios torcidos de ventanas abiertas emanentes de olores y colores, todo visto con ojos de turista y a la vez con los ojos de un comisario en funciones.

Estambul: si no la conocen después de esta novela querrán conocerla y si ya la conocen, después de esta novela querrán regresar.


ÚLTIMA HORA:


Fuentes locales próximas a los hechos han facilitado a este blog interrobang material sensible relacionado con los acontecimientos narrados. A pesar de no disponer modo alguno para contrastar su veracidad y aún a riesgo de incurrir en desacierto, este blog no puede por menos que hacerles partícipe de dicha información y dejar en sus manos la credibilidad que quieran otorgar.

Esta fotografía es un testimonio excepcional ya que podría ser la única fotografía que se conserva de María Jambu.

De ser realmente ella, y no uno de los habituales fakes que nos regala la red, revelaría a una María Jambu de una edad cercana a los cuarenta años.

Iría vestida de forma tradicional a la época y mostrando a cámara las empanadas, cocinadas con fuego de leña, que con el tiempo serían su especialidad y resultarían alabadas por todos aquellos que tuvieran ocasión de comentarlo con familiares y vecinos, ya que no todos tuvieron el privilegio de ser favorecidos con tan calórico manjar.

Esta otra fotografía correspondería al archivo policial del caso y sería la imagen de un resto de empanada encontrado sobre la mesa de la cocina de su hogar en Drama (Grecia) y que habría cocinado María en su domicilio para matar el hambre de su hermano, mientras durase la ausencia de esta.

Y por último, y sin lugar a dudas, algo de mucho valor gastronómico y sentimental: la receta original de la Empanada de Queso de María Jambu.

Se habría obtenido por transmisión oral de alguien que estuviera con ella en Estambul en el momento de la elaboración y que habría cuantificado en pesos y medidas las cantidades que María empleaba con el automatismo y cariño de quien domina el ritual de la elaboración.

Tirópita (Empanada de Queso)  τυρόπιτες

Ingredientes:

½ Kg de pasta filo (no pasta quebrada, no pasta hojaldre)
½ Kg de queso Feta
100 gr de queso Kefaflograviera rallado
1 taza (de las de te) de leche
3 cucharas soperas de mantequilla derretida
Unas ramitas de eneldo fresco picado a cuchillo
Unas hojas de hierbabuena fresca picada a cuchillo
4 huevos batidos y salpimentados
Mantequilla para untar la pasta filo

Elaboración:Precalentar el horno a 180º

En un bol ancho, deshacer el queso Feta con un tenedor. Añadir el queso Kefalograviera y mezclar y así ir añadiendo y mezclando la leche, la mantequilla derretida, el eneldo, la hierbabuena, los huevos, la pimienta y la sal necesaria hasta conseguir una masa homogénea, ni líquida ni apelmazada.

A continuación engrasar un molde refractario y fondearlo con la mitad de las hojas de pasta filo, una a una, previamente untadas con la mantequilla.

Extender la mezcla de relleno y cubrir con el resto de las hojas también una a una y también previamente untadas con la mantequilla.

Cerrar los bordes de la empanada pisando con un tenedor y adornar con tiras de pasta a modo de cuerda o trenza.

Hornear a fuego medio aproximadamente durante 1 hora.