lunes, 18 de septiembre de 2017

Eran siete de Eden Phillpotts

Novela policiaca de corte tan clásico
como un chaqué.
La semana de Navidad el viejo, acaudalado y generoso Hannibal Knott tiene previsto, como suele ser habitual en esas fechas, acoger en su casa a sus siete sobrinos a los que piensa, como suele ser habitual, entregarles un regalo en forma de cheque bancario que les ayude a sobrellevar su día a día.

Los sobrinos son agradecidos pero visto como la fortuna de su anciano tío va menguando por su generosidad hacia sí mismo y terceros y las pocas ganas que muestra para dejar este mundo, sospechan que si siguen esperando a heredar de forma natural tal vez no quede nada y se plantean acelerar el proceso y permitirle una despedida indolora..

Eran siete demuestra que bajo la apariencia festiva de bondad que se presume inherente a la Navidad los sentimientos de envidia, egoísmo y rencor no dudan en asomar siempre que pueden llegando incluso a cometer un crimen si ha de ser el medio para obtener un fin.

Que el fin justifica el medio sería el axioma preferido por los heredereros, aunque no estemos ante un tío Gillito avaro y soberbio.

Un buen punto de partida para un misterio de habitación cerrada. Una buena selección de personajes. Una ambientación adecuada como son las fiestas navideñas. Todo listo para una lectura gozosa y sin embargo…

Las peroratas del viejo Hannibal Knott son de una densidad tal que el cerebro del oyente no puede por menos que empantanarse entre las largas frases y quedarse atascado y hundirse lentamente en la ciénaga de los párrafos.

Y lo que parecía una prerrogativa de su condición y su edad resulta ser el tono narrativo del autor que lo proyecta también en el resto de sus sobrinos eliminando cualquier rasgo idiosincrático de su personalidad, aparte de los pertenecientes a su físico.

Eden Philipotts
La novela empieza bien, continúa mejor y a falta de sesenta páginas se mete en un cenagal del que parece no saber cómo salir y lo consigue mediante un subterfugio, a modo de desenlace, tan tramposo como ingrato que logra igualar al lector con los sobrinos en capacidad de sorpresa, desconcierto y desilusión.

Es como si la pretensión del autor, Eden Phillpotts, hubiera cambiado a medio redactado optando por darle un giro en busca de otro final. Si así fuera se ocultan las razones que lo movieron y si no fue así es de lamentar que no lo hiciera.

La novela fue elegida con el numero 38 por Borges y Casares para su colección El séptimo círculo. Por algo sería.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Bajo los montes de Kolima de Lionel Davidson

Se vive como una experiencia con
gafas de realidad virtual.
Los viajeros, que no turistas, saben que lo importante es el viaje; llegar al destino es la meta final, pero en si misma es solo una consecuencia, buscada y deseada, pero sin el inicio ni el desarrollo no se habría producido.

Hay novelas en que lo importante también es el viaje; el inicio se precisa para poder avanzar y el final se presupone y por eso puede quedar relegado a especulación que no precisa confirmación. Casi tanto da como acabe lo importante es lo que pase en medio y cuanto más pase mejor. Y cuanto más sorpresivo sea más mejor.

Bajo los montes de Kolima es una novela viaje.

Johnny Porter, el protagonista, realiza un largo viaje, cambiando de medios de transporte y cruzando países y adoptando personalidades cambiantes a cada lugar y circunstancia, para contactar con un secreto laboratorio científico en Siberia desde donde se ha enviado un misterioso y fascinante mensaje.

Acceder a su interior, fuertemente vigilado y obtener información del científico que ha contactado y saber en qué se experimenta, es la misión que tiene encomendada. Una peligrosa acción de servicio secreto de espionaje.

Casi un McGuffin que permita narrar toda la fascinante odisea que debe superar el protagonista y explicar las relaciones que va construyendo, consolidando y destruyendo a lo largo de la misión.

Por suerte para él, Johnny Porter es un científico de matrícula capaz de desarrollar con éxito técnicas de supervivencia. Algo que parece una contradicción ya que no casan los arquetipos y sin embargo es lo menos sorprendente de todo el argumento.

Las peripecias que debe llevar a cabo requieren de todas sus habilidades, además de políglota necesita sus dotes de deportista, su capacidad de adaptación al medio y sus habilidades manuales.

Bajo los montes de Kolima es un potente thriller de espionaje, es una fascinante novela de aventuras y es una intensa y eterna historia de amor.

Lionel Davidson (1922 - 2009)
Lionel Davidson narra con tal minuciosidad y detalle que se diría que él ha sido el protagonista y no Johnny Porter de todas esas peripecias y que recogidas en un diario ha disfrazado de novela.

Pero ya tenga la proporción que tenga de imaginado, vivido en primera o tercera persona o visualizado a través de mapas y documentado de artículos  e imágenes del National Geographic, estamos ante una magnífica novela que permite experimentar un sinfín de sensaciones como muy pocas lo logran.

Y eso es mérito de un gran autor, lamentablemente fallecido.

No dejen escapar su lectura y prepárense para sentir y viajar como si vivieran una experiencia con gafas de realidad virtual.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Crimen en el paraíso temporada 6


Agatha Christie en el Caribe.
Fiel a su cita veraniega, la serie que alterna paisaje tropical con asesinatos al estilo inglés más clásico, Agatha Christie en el Caribe, vuelve en su sexta temporada.

Crimen en el paraíso ofrece ocho nuevos episodios de corte policiaco clásico: asesinato de ejecución aparentemente imposible; pocos y escogidos sospechosos, interrogatorios, composición de lugar y una frase que dispara el clic mental del inspector Humphrey Goodman que le permite conocer el cómo y a partir de él descubrir el quién.

La detención sin aspavientos, sigue el paso previo de la explicación concedida en una escenificación juntando a su equipo policial con los sospechosos.

Muy Hércules Poirot aunque Humphrey sea inglés. Muy inglés y mucho inglés.

La serie se sustenta en el misterio que envuelve al crimen, en la intriga que conlleva descubrir el cómo, en el suspense de saber quién asesino y en el disfrute que supone el desenlace, de ahí que los cambios de  protagonistas, que han hundido otras series, no hagan mella en su permanencia.

Han consolidado el escenario, la estructura de la trama y ha mecanizado tan bien el modo de hacer hasta el punto que casi, solo casi, no importa quien lo haga, quien actúe. Aunque haya actores y actrices que estén mejor que otros en su papel y que caigan mejor o peor a la audiencia.

Hacia el final de esta 6ª temporada y debido a la investigación de un asesinato el equipo policial de Honoré se traslada a Londres para trabajar con Scotland Yard (primera vez en la serie que salen de la Isla de Saint Marie).

Florence Cassel y el nuevo inspector Jack Mooney
A esta novedad le sucede otra y es la substitución del inspector Humphrey Goodman por el nuevo inspector, inglés por supuestísimo, Jack Mooney (interpretado por Ardal O’Hanlon). Este papel cambia de manos por tercera vez, por lo que llamarlo novedad resulta inadecuado.

El nuevo inspector sigue fiel al estilo que los guionistas han definido para la serie, es buena persona, educado y tiene sus particularidades a la hora de enfocar la investigación. Este, además, ama el Caribe, lo ve como una oportunidad de salir de un estado depresivo en el que se veía envuelto, algo que sus predecesores no llevaban en el equipaje y siendo viudo como es lleva también en el equipaje a su hija Siobahn (interpretada por Grace Stone) que se preocupa por su estado de ánimo.

Serie placentera que da más de lo que parece y que entretiene más de lo que se pudiera imaginar. Sigue siendo un refrescante helado de colores y sabores para combatir el calor del estío.

Confirmada la 7ª temporada para el verano 2018

Lean aquí las reseñas de las anteriores temporadas:

1ª Temporada (con Richard Poole y Camille Bordey)
2ª Temporada (con Richard Poole y Camille Bordey)
3ª Temporada (con Humphrey Goodman y Camille Bordey)
4ª Temporada (con Humphrey Goodman, Camille Bordey y Florence Cassel)
5ª Temporada (con Humphrey Goodman y Florence Cassel)





domingo, 3 de septiembre de 2017

Un reloj por corazón de Peter Swanson

Chercher la femme encaja en esta
novela como un guante.
Negro y de medio brazo.
Cuando de alguien se dice que no tiene corazón no hay que asumir la literalidad de la afirmación, sino más bien interpretar que la persona en cuestión es proclive a no exteriorizar sus emociones y sentimientos; claro que es posible que no los tenga. Entonces además de, o en lugar de, ser persona, puede ser psicópata. Y cualquier cosa puede pasar.

No sabemos si el comportamiento de Liana Decter responde al de una mujer con una psicopatía o solo, ¡solo dice! al de una femme fatale; en cualquier caso el dicho chercher la femme encaja en esta novela como un guante. Negro y de medio brazo.

Un reloj por corazón es una novela que aborda un clásico de las novelas negras americanas de mediados del siglo pasado: chica conoce chico, chica engaña chico, chico sigue embelesado por chica y chica se aprovecha de chico. Porqué ya se sabe que los chicos ante una chica decidida y estupenda se encogen hasta quedarse chicos.

George Foss es el chico y Liana Decter es la chica. Claro que también hay más chicas: están Audrey Beck y Jane Byrne. Y por supuesto Irene Dimas, aunque esta pertenezca al presente junto con la detective de policía Roberta James.

George y Liana tienen en común su amor surgido alrededor de una cerveza en una fiesta de la Universidad y ahora, bastantes años después de haberse visto por última vez, van a tener en común el resolver una deuda. Pero no todo es tan fácil como saldarla y decir adiós: las cuentas pendientes con el tiempo se magnifican.

Un reloj por corazón es una novela negra que se desnuda lentamente, quitándose las transparencias del suspense para ir sugiriendo y desvelando y favorecer así una espera ansiosa por conocer lo que oculta. Llegar al final nunca había sido tan estimulante; claro que no a todos satisfará por igual.

La trama va pulsando las teclas de una melodía que no por anticiparla deja de resultar interesante. A ratos alterna pasado y presente lo que ralentiza y disminuye la tensión llegando a desconcertar en algunos momentos al no aportar nada relevante llegando incluso a parecer que el autor se ha perdido en sus disquisiciones. Ya se sabe: pecatta minuta de opera prima.

Peter Swanson
Peter Swanson ha escrito una novela más cinematográfica que literaria; midiendo los tiempos con el reloj, el mismo que ha empleado como corazón, para dar vida a un ser egoísta y perverso pero se ha olvidado decirnos si el reloj es de cuerda, mecánico o con batería: no sabemos hasta cuando indicará la hora.

Dejénse seducir por esa cubierta pulp y esos sorprendidos ojos de verde mirada; olvídense de lo que dice la estrategia comercial y no entren en creer las comparaciones.

domingo, 27 de agosto de 2017

Tres días de agosto de Jordi Sierra i Fabra

"Ya no era un día de playa.
Era un día de perros"
El agosto, ese mes caluroso y vacacional, se presta para que los cuerpos sean carne de playa por eso no es de extrañar que también Miquel y Patro tengan previsto pasar ese miércoles en los baños de San Miguel. Pero prever y suceder de acuerdo a lo previsto no siempre van de la mano y lo que acaba sucediendo no estaba, para nada, previsto. Una vez más el pasado llama a la puerta del presente y no de forma amable precisamente convirtiendo una ilusión en un desconcierto.

Ya no era un día de playa. Era un día de perros

Miquel Mascarell, quien durante la República fuera inspector de policía, es ahora un hombre más que maduro, por edad y porqué la mala vida le ha dado más que a una estera y le ha madurado el cuerpo. La mala vida que ha de agradecer al Régimen que entre prisión y trabajos forzados le ha ratificado en sus convicciones y no ha conseguido que cambien ni un tanto así: podréis vencer pero no convencer.

Al ex inspector Mascarell los casos le vienen del pasado; será, por eso de la edad, que como tiene más pasado que futuro de ahí arrancan las historias a las que debe buscar explicación. Como es el caso actual donde le piden amablemente no solo que investigue sino que resuelva un caso de asesinato ocurrido doce años atrás, en 1938. Un crimen cometido a traición en la persona de Indalecio Martínez cuando estaba intentando rescatar víctimas entre los escombros de edificios bombardeados en la confluencia Balmes con Gran Vía http://barcelofilia.blogspot.com.es/2011/05/edificis-bombardejats-gran-via-balmes.html.

Un mortifero bombardeo que excedió sus posibilidades al alcanzar un camión cargado de trilita lo que expansionó el efecto devastador en lo que la Historia ha acabado conociendo como La bomba del Coliseum.

El caso no pinta nada pero que nada bien. Mal asunto. A nadie le importa, en esos tiempos de exaltación del régimen, hacer justicia por la muerte de un radical republicano. Pero Miquel Mascarell no puede elegir. Y tiene solo tres días para resolverlo: los que median de miércoles a viernes que es cuando termina el plazo.

Jordi Sierra i Fabra nos ofrece la séptima entrega de este carismático personaje al que por primera vez le ofrece un futuro alentador. Habrá que esperar a la próxima novela para comprobarlo.

A su innegable capacidad para analizar y seguir las pistas, hay que sumarle su sentido ético y su gran humanidad. Un detective muy atípico si nos atenemos a los clásicos y los menos clásicos. Muchos deberían aprender de este autor y de este personaje.

Tres días de agosto revisa, como lo hace toda la serie, episodios negros de una Barcelona que vivió un asedio terrible por parte de los golpistas en ese episodio tan execrable como fue la mal llamada Guerra Civil: un insultante golpe de estado que encerró a España en una maloliente caverna para hacerla descabalgar del tren de la Historia en la que ocupaba vagones destacados en muchas materias.

A través de los recuerdos de Miquel Mascarell y de sus vivencias y los de las personas con las que interactúa en la investigación de sus casos conocemos esa visión de la Historia que no escribieron los vencedores. y manteniendo en todo momento el tono y los registros de la novela negra más purista.

Atentos al guiño con el que Jordi Sierra i Fabra saluda a la Calle de la Sal donde reside la Librería Negra y Criminal que regentada por Paco Camarasa y Montse Clavé cerrara como establecimiento comercial en 2015.

Una serie indispensable para cualquiera que guste de la lectura de calidad. Y se agradece que haya regresado a las cubiertas ilustradas con imágenes que guarden relación con el contenido.

La serie completa reseñada en este blog:

  1. Cuatro días de enero
  2. Siete días de julio
  3. Cinco días de octubre
  4. Dos días de mayo
  5. Seis días de diciembre
  6. Nueve días de abril



jueves, 24 de agosto de 2017

La casa de papel

La casa de papel, donde se fabrica
el papel. El papel moneda.
La casa de papel es una maqueta. La maqueta de la casa donde se fabrica el papel. El papel moneda.

La esperanza es que nada salga mal aunque todos, El Profesor, Berlín, Tokio, Nairobi, Moscú, Denver, Río, Oslo y Helsinki saben que, en cualquier momento, todo puede ir mal. Hay que ceñirse al plan. Y si lo hacen conseguirán salir de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre con un botín de 2.400 millones de euros.

El plan es un magnifico ejercicio de análisis de comportamientos, de variables y de posibilidades; de estrategia, de ataques y defensas, de contraataques… donde todo lo previsible se ha previsto; no en vano es el fruto de varios años.

Pero siempre hay que considerar el factor humano. Y el ser humano tiende a ser condescendiente a la emoción de los sentimientos con los que condiciona a la conducta y el comportamiento puede comprometer el plan.

La primera parte, la que lleva a entrar en la Fábrica y a someter a los rehenes se lleva a cabo con precisión de relojero pero a medida que avanza el tiempo de encierro, tanto por parte de los atracadores como por parte de los rehenes como de la policía se van sucediendo situaciones, algunas de esas emocionales que decíamos, que suponen un nuevo giro de tuerca que parece cerrar cualquier atisbo de solución.

Los atracadores
Los perfiles están admirablemente definidos, no sobra ni falta ninguno; no hay extralimitación en las actuaciones que resultan absolutamente convincentes hasta el punto de consiguen que toda la serie, aunque se sepa que es ficción, tenga un nivel de verosimilitud excepcional.

La serie muestra un casi perfecto equilibrio entre las secuencias de acción y las de situación, buscando la relajación después de disparar las pulsaciones, en un ritmo constante que consigue mantener la atención cautiva a lo largo de todo el episodio y de toda la serie si la ven por inmersión.

Los policías
Una única temporada de 18 episodios repartida en dos partes de 9. La primera parte aprueba con sobresaliente y en la segunda se lo juega todo. Este otoño el desenlace.
La serie que no pueden dejar de ver. A nivel de las mejores películas de este subgénero de robos de grandes proporciones. Una gozada.


Aquí una escena de gran emoción, casi comparable con el canto espontáneo de La Marsellesa en el Rick's Cafe Americain en la mítica Casablanca. Es aquella en la que Berlín quiere obligar a El Profesor a cumplir una promesa de vida.




domingo, 20 de agosto de 2017

Forever serie tv

Forever... young
Forever presenta a un brillante forense con grandes conocimientos culturales de toda índole y agudas dotes de observación que ostenta más por viejo que por forense. Como aquello de la sabiduría del diablo.

Viejo de edad que no de aspecto. Más que viejo antiguo o ¿no lo es alguien que tiene cerca de 300 años?  De aspecto lozano y estancado, forever young, en una incipiente madurez más que envidiable aunque resulte que no se corresponda con la lógica matemática contando desde la fecha de su nacimiento.

Y es que su longevidad se debe a su peculiar condición de inmortal.

Puede morir, de hecho muere casi en cada episodio, pero resucita, de forma espectacular, como Venus saliendo del agua, y cada vez en el mismo sitio, tantas veces como sea preciso.

Es una serie policial en la que Henry Morgan (interpretado por Ioan Gruffudd) nacido el 19 de septiembre de 1777 es el protagonista que ejerce como médico forense de la policía de New York, con dosis de fantasía ¿acaso la inmortalidad no lo es? y notable sentido del humor que lamentablemente no pasó de la primera temporada y veintidós episodios, que dejan con la miel en los labios.

Como es fácil deducir, Henry Morgan, habiendo vivido una porción de siglo XVIII y enteros los siglos XIX y XX ha estado en múltiples lugares, en variopintas situaciones, ha luchado en guerras, sabe de ciencias y de letras, de artes y de oficios y ha conocido un sinfín de personajes, algunos de notable relevancia histórica y también ¿y quién no? se ha enamorado; todo bajo la maldición que supone ver envejecer y morir a quienes quieres y a los que te rodean en el quehacer diario.

Con este bagaje, enormes dosis de mundología que caben en un maletín de doctor, afronta los problemas desde la perspectiva del que sabe que todo es relativo y enfrenta los casos criminales sin concesión alguna a la piedad. La vida es el bien más preciado y quienes disponen arbitrariamente de la de los demás no merecen ni respeto ni misericordia alguna.

Su trabajo como forense lo complementa con la gestión de una tienda de antiguedades, alguna de las cuales le ha pertenecido, lo que da pie a recuerdos y pensamientos nostálgicos que retroatraen a otras épocas.

Jo Martínez y Henry Morgan en la tienda de antiguedades
Los crímenes de los episodios de la serie siempre tienen un punto de imposibilidad que requiere de las habilidades de Henry para desvelarlo. Jo Martínez (interpretada por Alana de la Garza) es la detective del departamento de policía del estado New York que colabora en las pesquisas y a la que no deja de sorprenderle la sapiencia de Henry y por quien, a medida que avanzan los episodios, siente algo más que veneración.

Las cosas se complican cuando aparece alguien que parece tener la misma capacidad que Henry y que supone una subtrama lineal con mucho suspense.

Otras series peores han tenido segundas oportunidades, algo que se ha negado a Forever, cuando se merecía mejor suerte y a pesar de tener legión de fans que la solicitaron vía redes sociales.

Entretiene y divierte. Y eso de la inmortalidad siempre da que pensar: forever young.


domingo, 13 de agosto de 2017

Un cadáver en Port du Bélon de Jean-Luc Bannalec

La novela que combina mesa
y crimen.
Si en la anterior entrega protagonizada por esa alegría de hombre, es ironía claro, que es el comisario Georges Dupin aprendimos todo y más sobre la sal de Gueránde, en esta profundizamos en el apasionante mundo de las ostras, ya saben divertido como una ostra salvo que se la tenga en la mesa cuando se convierte en esplendido manjar para unos y aborrecible para otros.

Ostras cóncavas y ostras planas. Tallas de 0 a 5 en función del grosor siendo el 0 el mayor. Maduración de días a meses. Sabores a yodo, a seta, a mantequilla, a avellana… dependiendo de su lugar de origen y sobretodo del afinado… acompañadas de un frío Muscadet o Chablis o Pouillyfuissé o Puligny-Mountrachet…

De nuevo un recorrido por la Bretaña, de nuevo por su gastronomía y de nuevo relegando el aspecto policial a las vicisitudes de un comisario que sigue usando un teléfono que no precisa recarga (yo quiero una batería así), que sigue trabajando más horas que un reloj, que sigue exigiendo a su equipo el 110%, que sigue con su dolor de estómago, que sigue sin decidirse, o si, en eso del amor y de la vida en pareja, que sigue mostrándose huraño con quienes le quieren bien, en fin que sigue indeciso mientras resuelve un caso en el que ha aparecido un cadáver para después desaparecer el cuerpo y todo en medio de granjas del río Bélon dedicadas al cultivo de ostras.

A esto obedece la novela Un cadáver en Port du Bélon que combina mesa y crimen.

Ostra Bélon
Por suerte las indecisiones del comisario Dupin no tienen cabida en su faceta profesional lo que le permite resolver sus casos a satisfacción. Doble satisfacción si a la lectura se le suma un plato de ostras Bélon acompañado de un Muscadet servido a no más de 6 grados.

A pesar de que Dupin nos resulta entrañable y familiar la cotidianeidad en que se mueve, no podemos evitar criticar la deriva turística y gastronómica que va tomando la serie. Está tomando una deriva a sotavento que los que entienden de cosas del mar saben que es la más expuesta en una batalla y por tanto la menos aconsejable.

Esperemos que el autor Jean-Luc Bannalec enderece el rumbo y le de más peso al caso criminal y podamos degustar un buen crimen sentados a una buena mesa.

Los casos del comisario George Dupin se publican en verano y son la cita veraniega que no puede faltar para leer al lado de la piscina o del mar.

Las otras tres novelas son:

domingo, 6 de agosto de 2017

Kinsey y yo de Sue Grafton


Kinsey y yo: una amistad eterna
Kinsey y yo es, como su nombre indica un compedio Kinsey Millhone - Sue Grafton, que muestra el grado de cariño que se tienen.

Millhone porqué la acompañaremos en unos relatos donde brilla el tono irónico, el ingenio y la deducción y en eso, actualmente, pocas rivales tiene y también porqué conoceremos el porqué de su nacimiento como criatura literaria.

Grafton porqué no solo descubriremos su habilidad por crear argumentos complejos en pocas páginas sino también porque sabremos de sus inquietudes como escritora policíaca y sus fuentes y también, a modo de ensayo, sus opiniones sobre el género y sobre otros escritores.

Y aún más, Sue Grafton con su alter ego Kit Blue, ofrece una visión muy íntima y personal de su infancia y su vida familiar como pocos autores se atreverían.

El libro acoge 9 relatos policíacos protagonizados por Kinsey Millhone y publicados a lo largo del tiempo en distintos medios; Sue Grafton introduce los relatos policiacos, la primera parte del libro, con una explicación de cómo y porqué eligió a Kinsey Millhone como la protagonista de su abecedario del crimen. Estos relatos se publicaron por vez primera en 1991 y responden a encargos y divertimentos satisfechos por la autora.
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Los relatos cortos precisan de mucha planificación argumental ya que fácilmente pueden caer en banalidades que desencantan al lector; no es este el caso y aunque personalmente crea que Kinsey es de las que gana con cuantas más páginas mejor, se maneja también bien en estas distancias cortas.

Así mismo la autora dedica un espacio a 13 relatos escritos a modo de diario protagonizados por Kit Blue, una suerte de relatos autobiográficos en los que la autora desgrana sus emociones de niñez en una época especialmente complicada como fue la muerte de su madre.

No estamos pues ante una de las novelas habituales que conforman el Abecedario del Crimen pero si ante un libro valiente y que, publicado a las postrimerías del alfabeto, tiene un cierto regusto a despedida que no quisieramos para nada.

Esta vez la cubierta de Tusquets no es una habitual ilustración de Cassio Loredano pero conserva su esencia al mostrar la autora junto al escarabajo amarillo de Kinsey.

En este mismo blog se han reseñado:

  

martes, 1 de agosto de 2017

Elementary temporadas 4 y 5

Elementary temporada 4
Sería imposible escribir esta reseña sin repetir explicaciones y calificaciones ya empleadas en las reseñas correspondientes a las tres anteriores temporadas, baste decir que Elementary sigue siendo una serie de planteamiento inteligente, de argumentos trabajados y algunos de gran complejidad y con diálogos ricos en dobleces con mucha y brillante ironía y juegos de palabras tan rubikianos que seguro que nos perdemos la comprensión de más de uno.

Una serie muy digna y de las mejores en calidad argumental e interpretativa en temática policial nunca antes emitidas en TV y con tanto recorrido.

Una recreación de Sherlock Holmes y John (Joan) Watson que ahonda en el aspecto más humano de ambos personajes, siendo el caso de Sherlock el más asequible, sin menospreciar para nada sus capacidades y aptitudes de investigación y deducción.

Estas dos temporadas, la 4ª y la 5ª dejan a los protagonistas solos ante casos delictivos sin interferencias al estar huérfanas de familiares que puedan absorber minutos del episodio.

La rutina, y no es peyorativo sino todo lo contrario, detectivesca se ha instalado y tampoco hay sub-tramas de peso que distraigan aunque las haya más ligeras.

En la 4ª temporada tenemos la reaparición de alguien que tuvo mucho protagonismo y que circunstancias que hubieran tenido repercusión penal aconsejaron su huida del entorno Holmes y Watson y la consecuente desaparición de la serie.

My dear Watson & Holmes sweet Holmes
En efecto,  Kitty Winter (interpretada por Ophelia Lovibond) repite presencia y supone la revisión de un antiguo caso y dosis excesivas de violencia y peligro, excesivas para lo que los reflexivos casos de Holmes y Watson nos tienen acostumbrados, pero que sin embargo son indispensables en el tono argumental.

En la 5ªt emporada aparecen dos sub-tramas, una que tiene que ver con una relación amorosa y complicada del detective Marcus Bell con Chantal Minier empleada en la fiscalía.

Y otra, más trascendente, tiene que ver con Shinwell Johnson (interpretado por Nelsan Ellis) un antiguo conocido de cuando Watson ejercía de cirujana y ex-miembro de una banda callejera que busca su reinserción social. Esta aparición supone un guiño al canon holmesiano y se refiere al relato El cliente ilustre, eso sí, convenientemente distorsionado como lo es toda la serie televisiva.

El final de temporada presenta una lúgubre y tenebrosa perspectiva por lo que visionar la 6ª ya no será una opción sino una obligación.

Los fans se temen lo peor ante el anuncio por parte de CBS de una 6ª temporada con solo 13 episodios en lugar de los 24 habituales. Wait and see.

Disfrútenla; merece la pena.





viernes, 28 de julio de 2017

El caso Birdman y El tratamiento de Mo Hayder

Novela negra de trama dura,
espeluznante y retorcida.
El caso Birdman es la primera novela protagonizada por Jack Caffery y El tratamiento la segunda, pero en realidad nos encontramos con que son una sola historia dividida en dos partes de forma que la trama principal tiene un largo recorrido, semi-subterránea a veces, aflorando a la superficie solo de vez en cuando  en la primera novela por ceder el protagonismo principal a los crímenes de un asesino en serie y en la segunda por los de un pederasta, pero siempre presente.

Si las novelas fueran un álbum de cromos de tópicos de género habrían completado la colección o casi ya que tal vez no contengan todos los que hay pero todos los que tienen lo son.

El caso Birdman se presenta como una novela negra de trama dura, espeluznante y retorcida para provocar ese sentimiento de horror que busca incomodar al lector como si eso fuera lo único importante. La trama bebe de todo lo visto y leído en el mundo del asesino en serie aunque hay que agradecerle que está bien escrita, lo que ya es mucho y que mantiene el ritmo y aguanta la tensión como debe ser.

Un asesino de mujeres con una terriblemente macabra firma se convierte en el objetivo del inspector Jack Caffery; un hombre marcado por la desaparición de su hermano cuando eran pequeños, esa trama subyacente de largo recorrido, y con problemas de relación con las mujeres precisamente por vivir en la casa que vive y por mantener esa espina familiar clavada que le impide cualquier atisbo de alegría y felicidad.

Novela negra que logra destrozar
la zona de confort mediante
una trama llena de vilezas.
El tratamiento, segunda novela pero en realidad segunda parte de la primera novela, trata sobre la pederastia y de cómo el envilecimiento no conoce sentimientos. La familia, los amigos, la sociedad, todos podrían y deberían hacer más en estos casos y quien más quien menos aparta la mirada para no ver y así no sentirse con la obligación de actuar. Nada nuevo bajo el sol pero como la anterior acaba resultando absorbente al buscar nuestro lado más vulnerable.

Dos novelas complejas que no dudan destrozar nuestra zona de confort al apoyarse en mostrar las vilezas de la condición humana tanto en sus argumentos principales como en el suyacente y que condiciona notablemente la capacidad de actuación del protagonista.

Al fin y al cabo se siente de parte de las víctimas de los hechos y ve en la resolución de los casos la actuación que en su día no pudo o no supo realizar y que le ha de permitir su redención.

Mo Hayder autora de
El caso birdman
y
El tratamiento
En ambas novelas Mo Hayder, la autora, conforma una trama bien trenzada, sin fisuras y consigue un ritmo narrativo alto, intenso y claustrofóbico y pone el dedo en la llaga de nuestra humanidad para incomodarnos durante toda la lectura y buscar la complicidad con sus planteamientos. 

Si usted pertenece al grupo lector que se apasiona con los asesinatos truculentos y los impulsos psicológicos que tienden a lo macabro estas son sus novelas. Si les va el morbo, toque gore y el ritmo de thriller también. Y si les encantan los perdedores que ansían su redención por encima de todo, de su felicidad y de su propia vida, ya están tardando en empezar la lectura.

domingo, 16 de julio de 2017

Hijos de la siega de Bill Jiménez

Pulp de los de antes escrita ahora.
Héctor DeSoto, hijo de emigrante cubano y madre americana, es un ex-policía metido a investigador privado despierta en un hospital y parece que está involucrado en un homicidio múltiple ocurrido en el Caravan, un bar de carretera.

No se sabe si como víctima o verdugo ya que los únicos recuerdos que guarda de ello son moratones y cardenales en su cuerpo debido a un episodio de amnesia provocado por el ataque o un por estrés post-traumático.

Y como sea que nadie se lo va a aclarar decide investigar por su cuenta y reconstruir los hechos para saber qué estaba hacíendo allí y pasó lo que pasó. Rebecca, novia abnegada, va a ayudarlo hasta donde le dejen ya que no es fácil indagar cuando la policía no se aleja más allá de la sombra.

Tres Cruces, aun siendo septiembre sigue atiborrada de turistas, es la imaginaria localidad, descrita con amplio color local, donde transcurre la acción a ritmo motero. Y nunca mejor dicho ya que el argumento no da tregua ni para ir al servicio.

El mismo argumento que desarrolla una trama hard boiled de las de antes con gángsters irlandenses, tugurios de juego y prostitución, lugares sórdidos, violencia, asesinatos, gatillo fácil, solo ante el peligro, engaños, estafas y manipulación para obtener beneficio.

Con un detective estereotipado, porqué así lo ha querido el personaje y el autor no ha tenido más remedio que ceder viendo que bajo esa máscara burlona esconde su desconcierto.

De ahí que sea irónico, buscando siempre el lado animoso de las situaciones, bocazas, inconsciente de las consecuencias de sus actos, saco de entrenamiento de quienes lo quieren mal y eterno perdedor, aun cuando gane.

Bill Jiménez
Guillermo Bill Jimenez homenajea con Hijos de la siega a la novela negra americana tradicional y actualiza a tiempo actual los bolsilibros pulp, ese mestizaje de géneros que pretende entretener, divertir y sorprender. Y lo hace tirando, voluntariamente, de tópicos y teatralización y aportando un componente de género fantástico colateral que no deja indiferente.

El resultado no solo es una novela negra con un punto de thriller sino un pastiche tan bien escrito y tan perfectamente ambientado que se diría coetánea de las de Chandler, Hammet o Thompson; nadie diría que es actual si no fuera por la evidencia en la prueba del carbono 14. La trama está construida con suficientes agarres para ir manteniendo el interés y seguir elevando el nivel de tensión e intriga y el vocabulario es rico y adecuado. Un trabajo que merece mayor reconocimiento.

Y un personaje tan carismático que se merece una serie. Y un público, ustedes que se merecen disfrutarlo: cójan esta novela este verano y descubran que tenemos ya un nuevo valor entre nosotros del que pronto oiremos hablar en esos certámenes de género que nos rodean.



domingo, 9 de julio de 2017

¿Por qué haces esto? de Jason

¿Por qué haces esto? Del existencialismo
costumbrista de Woody Allen al suspense
de Alfred Hitchcock.
Los personajes antropomorfos de esta obra, habituales en este autor noruego afincado en Francia, adolecen de inexpresividad facial y gestual lo que enaltece los diálogos y al acercarse a su contenido genera una especie de desconcierto ya que el tempo del comic lo hace parecer concebido como mudo y su lectura debe interpretarse a partir del contexto narrativo.

Dibujo minimalista para un guión minimalista y sin embargo ambos cargados de simbolismos y gran complejidad psicológica apoyados en diálogos trascendentes. Más que un cómic estamos ante un ensayo que desafía al destino buscando respuestas a preguntas eternas.

¿Por qué haces esto? es una historia de amor y muerte, de abandono y soledad, de tristeza y desesperación en medio de una trama de suspense e intriga que recoge la esencia del maestro Alfred Hitchcock incluido su macabro sentido del humor hasta la viñeta final cuando retoma el McGuffin que ha acompañado al protagonista a lo largo de toda la historia y que se sintetiza en ¿cuántas anécdotas tiene para contar en una reunión de amigos?

Diferentes niveles de lectura para una
obra cargada de simbolismos.
Si bien hay guiños a varios films del genial director británico, el punto de partida de ¿Por qué haces esto? es, no cabe duda, La ventana indiscreta y a partir de aquí los múltiples enfoques del falso culpable en los que el director se sentía cómodo sorprendiendo a sus seguidores.

Claude debe ausentarse de la ciudad durante dos semanas y le pide a su amigo Alex que le cuide las plantas de su piso. Alex está intentando superar su ruptura con Julie después de cuatro años de convivencia y se encuentra en esa situación de cuestionamiento existencial con baja autoestima.

Un día, mientras está regando las plantas de su amigo, se ve envuelto en un grave hecho que viene a devolverle las ganas de vivir porqué sabe que podría morir.



Jason
Jason, John Arne Sæterøyrecoge los temas existenciales de toda vida humana: el amor, el desamor, los sentimientos, la soledad, la amistad, la solidaridad… y compone una poesía con rima de novela negra.

De una trama de existencialismo costumbrista, que firmaría Woody Allen, se pasa a un thriller lleno de tensión y suspense al más puro estilo Alfred Hitchcock.

Los elegantes y medidos trazos de Jason, esa línea clara que tiene más de Swarte que de Hergé, propician que su obra, cargada de simbolismos, transmita vibraciones de distinta frecuencia de onda y genera distintos niveles de comunicación que no dejan indiferente.

Es un cómic que cuya primera lectura les entretendrá y con la segunda les dará que pensar y les incitará a formularse preguntas sobre lo acertado de las decisiones y sus consecuencias.