jueves, 14 de marzo de 2019

Un invitado inesperado de Shari Lapena

Suspense amable y claustrofóbico.

A veces para despertar el asesino interior no es preciso un gran ruido basta un susurro a alguien con la autoestima destrozada para que emerja su yo más ruin, ese que en aquel momento no atiende razones olvida leyes y desprecia consecuencias y consuma impulsivamente un simple acto que tiene la capacidad de transmutar vida en muerte.

Cuando el rural, idílico y bucólico hotelito Mitchell’s se prepara para recibir sus huéspedes del fin de semana no se imagina de lo que será testigo y partícipe pasivo.

La climatología, terriblemente adversa, y el azar, malvadamente caprichoso, hace que los diez clientes que han llegado con diferentes intenciones: Ian y Lauren escapada romántica, Matthew y Dana consolidación de relaciones, Henry y Beberly recuperación de emociones, Gwen y Riley reforzar confianzas, David soledad terapéutica y Candice favorecer la capacidad creativa, vean frustrados sus anhelos aunque, eso sí, consigan, de acuerdo con la publicidad del lugar, no olvidar jamás ese fin de semana y eso solo si consiguen sobrevivir.

Tampoco James, propietario y chef del hotel, ni su hijo Bradley chico para todo van a salir indemnes de la experiencia. El resto del personal de servicio está ausente. Y desde luego para la reputación del hotel tampoco es buena publicidad que se descubra el cadáver de uno de los huéspedes.

Esa muerte, fruto de un asesinato, es la desencadenante de una crisis traducida en nervios, sospechas, miedos y acusaciones ante la terrible convicción de que, aislados como están por la tormenta de nieve y hielo, conviven con un asesino que, tal vez, pueda volver a matar. No son diez, son doce, pero el homenaje a la Gran Dama del crimen es más que notorio.

Shari Lapena
Shari Lapena huye de la complejidad argumental y escribe de forma llana, práctica y muy funcional. Prima a quienes tienen poco tiempo para leer, ya que ofrece simplicidad e inmediatez, y a los que no quieran tener que pensar mucho ya que lo da todo hecho. Sabe pulsar los resortes adecuados mantener el interés con los que ha conseguido fidelizar muchos seguidores.

Un invitado inesperado ofrece una trama de suspense que potencia al intercalar los distintos puntos de vista de todos los habitantes del hotel e intensifica con la sensación de claustrofobia que supone estar encerrados y aislados durante un breve espacio de tiempo en una atmósfera criminal, aunque la trama sea en conjunto ligera y especialmente en el tratamiento de las coartadas y la exposición de motivos.

Si bien la novela es argumentalmente un whodunit, se echan en falta pistas para deducir la identidad del culpable y mayor atención a las historias de los sospechosos para dejar acreditada su condición.

Un invitado inesperado es una novela de suspense amable que cumple perfectamente con su intención de atrapar la atención y entretener durante el ratito, se pasa como un suspiro, que dura su lectura. Un inocente guiño a Agatha Christie.

domingo, 10 de marzo de 2019

El intercambio de Rebecca Fleet

Hay quien intercambia su vivienda
con naturalidad envidiable por quienes
no lo harían y no lo harán jamás de
los jamases.

Cada vez más gente intercambia su vivienda por cortos periodos, fines de semana, vacaciones, es una forma barata de viajar a otro lugar y te da libertad de acción. Es como alquilar un apartamento pero sin pagar alquiler. Pero pagar se paga: tu vivienda habitual, con toda tu ropa, tus cosas en tus cajones, tus papeles, tus fotos, tu historia, en fin toda tu intimidad la expones a desconocidos que no sabes cómo se van a comportar ni que van a hacer, ni si sus actos pueden tener consecuencias.

Hay quien por su honradez, su respeto hacia lo ajeno y sus nobles intenciones cree que los demás actuarán igual. Y puede ser que si o puede ser que no. Esta novela es un claro exponente.

Caroline y su marido, Francis, están intentando superar lo que empezó siendo un bache y ha acabado siendo un profundo agujero en su relación, por eso cuando, a través de una web de intercambio, Caroline recibe un email que le propone una casita cercana a Londres y en una zona residencial, no duda en aceptar a fin de comprobar si su convivencia marital es algo deseado y no solo soportado. Y se preparan para afrontar su semana decisiva.

El intercambio es un thriller de suspense psicológico que busca ahondar en la incomodidad de ceder tu hogar y habitar uno ajeno en un momento donde está en juego salvar tu matrimonio, y en la complejidad de las relaciones humanas.

Y lo consigue mediante el recurso literario de intercalar capítulos del pasado, ese en donde se inició el derrumbe familiar, con presente, este en el que se encuentran reconciliándose en casa ajena, para ir desmenuzando un argumento que resulta convincente.

Rebecca Fleet
Rebecca Fleet desarrolla con gran habilidad, potencia y de forma muy verídica la compleja relación de una pareja en la que Francis tiene un derrumbe que arrastra a Caroline quien se resiste a sucumbir pero a la que acaban fallando las fuerzas en su intento de salvar a quien no quiere ser salvado.

Recelos, dudas, traición, todo converge y se sucede casi sin remedio. La autora describe los sentimientos contradictorios que afronta Caroline y su necesidad de ser considerada persona y mujer, con inquietudes y deseos. Y es aquí donde el aspecto psicológico se luce. Se diría que la autora está bajo la piel de la protagonista, lo que no sucede lamentablemente con el resto de personajes.

Al resto de la trama, la que daría pie al suspense, le cuesta aparecer, más asentarse y no acaba nunca de despegar y eso se debe a que los giros, bien pensados, tienen corto recorrido para desarrollar todo su potencial.

martes, 5 de marzo de 2019

Azul Venezia de Marina G. Torrús

Un cautivador thriller noir
lleno de suspense, ambientado
en la exquisita Venecia de 1716.

Cuando se trata de morir no hay mejor lugar que Venecia, claro que nunca se está preparado para la muerte y esas frases rimbombantes solo se pueden lanzar cuando ni se la imagina ni se la desea.

En otoño de 1716 Giovanni Sforza y su hija Catterina, Cattuccina, encuentran el cuerpo agonizante de una bella joven acompañada de las temblorasas luces de unas velas en una puesta en escena que embellece, elevando a la categoría de arte, el macabro hallazgo.

El tiempo demostrará que no es un hecho aislado y el cerco hacia el asesino se irá estrechando en esa flotante ciudad habitada por huidizas figuras ataviadas con máscaras tan bella como lo es su arquitectura y decoración de los palazzi y el etéreo deslizarse de las góndolas sobre las aguas de la laguna y de los canales.

Venecia es, por aquel entonces, un puerto donde recoger valiosas mercancías importadas, un lugar donde impera una suerte de inquisición que manosea la ley a voluntad, donde la diferencia de clases lo es todo, donde el posicionamiento social da libertad a las más lujuriosas acciones y donde todo el mundo, aquí no hay distinción, detiene su avance solo mientras duran los cantos de la jóvenes huérfanas de L’Ospedale della Pietá: voces de ángeles en cuerpos de deseadas adolescentes, cual ninfas terrestres que comparten época con sus hermanas acuáticas, las nereidas.

Azul Venezia es un preciado color. Toda Venecia es luz y color. Desde el despuntar del alba, con los primeros rayos de sol, con las verticales sombras del mediodía y con los tenues brillos del atardecer, Venecia es una paleta de colores que Antonio Vivaldi incorpora a su música y las jóvenes cantantes los convierten en sonidos de una serena belleza. La belleza de la Serenísima.

Azul Venezia es un thriller elaborado a partir de una prolija documentación que asombra por su precisión histórica y cautiva por su capacidad por desarrollar una intrigante historia noir perfectamente plausible y verosímil hasta extremos insospechados.

No rehúye la crítica sobre el duro día a día para las clases pobres, sobre el momento político del Mediterráneo y sobre el papel de la mujer en esa sociedad y el empleo de su capacidad de seducción como poderoso medio para alcanzar fines. No evita caer en la tentación de incorporar ese episodio amoroso que, en cualquier lugar del mundo pero especialmente en Venecia, no puede dejar de darse cuando el apasionamiento rige los actos de las personas.

Marina G. Torrús
Marina G. Torrús ha escrito una maravillosa obra para lucimiento de unos personajes llenos de fuerza, espléndidamente dibujados en cuerpo y alma y que dan voz a una historia coral que embruja desde el momento cero igual como hace la ciudad con todo aquel que la visita. Ciudad, Venecia, que como no podía ser de otra manera, se convierte en el personaje más relevante de la trama.

Visiten esa Venecia noir y mejor si pueden acompañar la lectura con la música sacra de Vivaldi.

domingo, 3 de marzo de 2019

Cuentas pendientes de Susana Hernández

En un ajuste de cuentas noir
entran varias personas pero
solo sale una.

Saldar cuentas pendientes es algo que ennoblece, es garantía de tener palabra y de cumplir compromisos. Ajustar cuentas pendientes tendría otro significado y todo depende de qué tipo de cuentas sean y de cómo se ajusten.

Cuentas pendientes resuelve la trilogía que protagonizan la subinspectora Rebeca Santana, con Miriam Vázquez de compañera policial y con Malena Montero de compañera sentimental.

Una entrega con mayor énfasis en el aspecto psicológico de los personajes. Ya nos las habían presentado pero es ahora cuando se puede decir que por fin las conocemos.

Y de eso tiene buena parte de culpa el hecho de que el pasado no se quede atrás, sino que, sádico juguetón, se antepone al futuro y lo suplanta. Es en ese momento cuando surge el conflicto emocional y cuando las heridas no cerradas vuelven a sangrar amenazando males mayores que no se puedan curar.

El argumento se desarrolla en varias tramas y pequeñas subtramas en una historia rica, muy compleja y dinámica. Muy policial y muy humana. El destino teje caprichosamente y el tapiz resultante sorprende por inesperado y espectacular a la vez.

Susana Hernández
Susana Hernández no se amilana con los temas y, como en este caso donde la trata de menores es sobre lo que pivota todo lo demás, los afronta en toda su crueldad pero cuida con delicadeza a las víctimas, que ya han sufrido lo suyo, y centra el punto de mira en el culpable, ahí la parte policial, y en la sociedad que lo encubre, ahí la parte negra.

Igual que un maltratador hace lo que hace por el bien de quien es objeto de su ira: quien bien te quiere te hará llorar. Igual que un cura pederasta culpa al demonio que habita en el menor de sus pecados de carne.

La autora sabe contar las cosas empleando las palabras justas, no rehúye mostrar la más abominable maldad pero no necesita luces ya que le basta con las sombras, domina perfectamente el tempo narrativo y consigue unos finales de infarto. Y en esta entrega especialmente.

Cuentas pendientes concluye, y bien podría ser definitivamente, la serie que se inició con Curvas peligrosas y continuó con Contra las cuerdas (ambas reseñadas en este blog: pinchen sobre el título para acceder).

Parece que en nuestros oídos solo quedará el eco del rugido de la Harley y en nuestros corazones el placer de haber compartido las vivencias de unas excelentes profesionales que solo por ser mujeres y por defenderlo y por reivindicar su condición de amar y ser amadas por quien quieran ellas, reciben resquemores y oprobios, cuando no desprecio directamente.

La vulnerabilidad es el olor a sangre para el depredador. Hay que mostrar firmeza aun cuando sea solo apariencia. Mostrar libremente su condición es un derecho de todas las personas, mal que pese a muchos y que hay que seguir apoyando porque solo ha iniciado su andadura y ya hay quien amenaza con romperle las piernas.

Lean esta trilogía y dejen que este tipo de noir con rostro humano les impregne de toda su esencia. Y háganlo por orden de publicación ya que los personajes son sus circunstancias.

lunes, 25 de febrero de 2019

La verdad y otras mentiras de Sascha Arango

Un psicópata perfectamente
integrado.

Henry Haiden es un triunfador: escritor best-seller, con la esposa perfecta, una amante excitante, un editor entusiasmado, un coche deslumbrante, un perro grande y tranquilo, un casa rodeada de campos y aislada de multitudes, un ser nada endiosado por la fama, amable, atento y cordial. Siempre dispuesto a estampar una firma, sempiterna sonrisa en los labios y alguien capaz de ayudar a quien convenga sin esperar el consabido agradecimiento.

Sin embargo su vida podría ser un fraude y su simpatía un escaparate para mostrar lo que interesa y esconder lo que no conviene que se sepa.

¿Puede un psicópata experimentar episodios de bondad esporádica?

Inevitable evocar, salvando las distancias, al Tom Ripley de Patricia Highsmith. El malo que parece bueno. A quien hay que odiar y sin embargo consigue caer bien. Un canalla encantador. Un asesino a quien se le podría reír el crimen como si fuera una gracia. Un psicópata perfectamente integrado. 

La verdad y otras mentiras es un thriller psicológico hábilmente construido para que el lector dude una y otra vez sobre lo que sucederá y especialmente sobre lo que hará el personaje. No deja dar nada por sentado. La incertidumbre guía los pasos y eso hace que la lectura sea terriblemente adictiva y emocionante.

Y por eso es también una novela negra de enredos tragicómicos, que consigue que las mentiras sean más convincentes que la verdad y donde, como en un escenario de circo, se sucede el más difícil todavía y cuando ya parece que no puede superarse se oye el redoble del tambor subiendo en intensidad para anunciar que aún hay más.

Sascha Arango
Sascha Arango escribe guiones y eso se le nota en la redacción de esta novela donde el cliffhanger está presente al final de cada párrafo y no de cada capítulo como suele ser habitual. Una opera prima absolutamente prima donna.

El ritmo viene marcado por los pensamientos del protagonista que no tienen porqué coincidir con sus actos ya que incluso estando narrada en primera persona enmascara lo que le conviene que no sepamos. El narrador siendo el protagonista se reserva lo que quiere y enfatiza lo que le da la gana que para eso es quien lo cuenta.

Lo bueno de enfrentarse a un puzzle es que nos va a entretener, lo mejor de enfrentarse a uno en el que las piezas sean hexágonos regulares, o sea todas con la misma forma y encaje, es que nos va a entretener, hacer pensar y a gratificar enormemente su avance.

Así es La verdad y otras mentiras, el mejor título que esta obra podía imaginar, una lectura que gratifica todos los momentos que se le dedica. Y de su contenido no les hablo, mejor lo descubren ustedes y lo disfrutan tanto como lo he hecho yo.

Por cierto, Brian de Palma, que lleva años alejado de la industria, está dispuesto a versionarla en film y se habla que el propio Sascha podría encargarse de la adaptación lo que, habida cuenta de su trabajo, es una gran noticia.